Huevo: significado espiritual, huevo cósmico y de Pascua
El huevo simboliza el origen de la vida y del mundo, y el renacimiento. En la India, en China, en Finlandia y entre los órficos griegos, el universo sale de un huevo; en Grecia, Helena de Troya nace de uno; y el cristianismo lo convirtió en imagen de la resurrección, de donde provienen los huevos de Pascua.
La pregunta de qué fue primero, el huevo o la gallina, ya se discutía en un banquete griego hace casi dos mil años. Y no hay ninguna prueba de que los huevos de Pascua provengan de una diosa germánica de la primavera: la idea es de un filólogo del siglo XIX.
| Significado principal | Origen de la vida y del mundo, renacimiento, resurrección |
|---|---|
| Mito central | El huevo cósmico del que sale el universo |
| En la India | Brahma nace dentro de un huevo de oro |
| En Grecia | El huevo órfico, del que sale el dios Fanes; el huevo de Helena |
| En el cristianismo | La resurrección; los huevos de Pascua |
| En el judaísmo | El huevo del plato de Pésaj; la comida del duelo |
| En los sueños | Vale por lo que contiene, según Artemidoro y Cicerón |
| Expresión | El huevo de Colón |
- Qué significa el huevo
- El huevo cósmico
- Helena de Troya, nacida de un huevo
- El huevo del ave fénix
- Qué significa el huevo en la Biblia
- El huevo de Pascua: significado y origen
- El huevo filosófico de los alquimistas
- Qué significa soñar con huevos
- Qué significa la limpia con huevo
- El huevo de Colón y los easter eggs
- No confundir con
- Errores frecuentes
- Preguntas frecuentes
Qué significa el huevo: el origen de todo
Un huevo parece una piedra: cerrado, quieto, sin ninguna señal de vida. Y sin embargo contiene un animal entero. De ahí su sentido más constante: el huevo es el origen, la vida en potencia antes de manifestarse, y por eso varios mitos de la creación imaginaron que el mundo entero había salido de uno.
Plutarco, en sus Charlas de sobremesa, cuenta que había dejado de comer huevos por un sueño, y que sus compañeros de mesa, sospechando que se había hecho seguidor de los órficos, plantearon la pregunta: qué fue primero, el ave o el huevo. Uno de ellos, Firmo, defendió el huevo: los escritos sagrados de Orfeo lo ponen como el primer ser del mundo, y en las fiestas de Baco se consagra un huevo como emblema de lo que engendra y contiene todo en sí mismo. Otro, Senecio, respondió que lo perfecto va antes que lo imperfecto, y que el ave fue primero.
La biología moderna responde que los huevos existieron mucho antes que las gallinas: los primeros huevos con cáscara, capaces de desarrollarse fuera del agua, aparecieron hace unos 312 millones de años. Y la ciencia ya había hecho del huevo su emblema. En 1651, el médico inglés William Harvey publicó un libro sobre la generación de los animales con una portada en la que Zeus libera a todos los seres vivos de un huevo que lleva escrito Ex ovo omnia, «todo sale del huevo». La frase más citada, Omne vivum ex ovo, «todo ser vivo procede de un huevo», es una versión posterior de ese lema.
El huevo cósmico: los mitos en que el mundo sale de un huevo
Se repite que «los antiguos paganos, en casi todas partes del mundo», representaban el mundo con un huevo. La frase es de George Stanley Faber, un teólogo inglés que en 1816 sostuvo que todos los mitos paganos eran recuerdos deformados de la Biblia, y la repitieron después obras masónicas del siglo XIX. El huevo cósmico no es universal, pero aparece en tradiciones muy alejadas entre sí.
Brahma y el huevo de oro
Ya el Rigveda habla de un embrión de oro, Hiranyagarbha, sobre las aguas primordiales. Las Leyes de Manu desarrollan la imagen: el Creador puso su semilla en las aguas, la semilla se volvió un huevo de oro brillante como el sol, y dentro de él nació Brahma. Brahma vivió en el huevo un año entero y, con solo pensarlo, lo partió en dos mitades, con las que hizo el cielo y la tierra. La Chandogya Upanishad añade un detalle: una mitad era de plata y se volvió la tierra, la otra era de oro y se volvió el cielo, y de aquel huevo nació el sol. El universo se llama en sánscrito Brahmanda, «el huevo de Brahma», y la cúpula de la estupa budista, anda, «huevo».
Pangu, el gigante que despertó dentro del huevo
En China, el universo fue al principio un huevo en el que se equilibraban el yin y el yang. Al cabo de dieciocho mil años, Pangu despertó dentro de él. Lo claro subió y formó el cielo; lo turbio bajó y formó la tierra; y Pangu creció cada día para mantenerlos separados. Cuando murió, su aliento se convirtió en el viento, su voz en el trueno, su ojo izquierdo en el sol y el derecho en la luna. La primera mención de Pangu está en un libro de Xu Zheng, del siglo III de nuestra era, muchos siglos después que los textos indios.
El huevo del pato en el Kalevala
En el primer canto del Kalevala, la epopeya finlandesa, Ilmatar, la madre de las aguas, flota en el mar primordial con una rodilla fuera del agua. Un pato que no encuentra dónde anidar hace su nido sobre esa rodilla y pone seis huevos de oro y uno de hierro. Cuando Ilmatar se mueve, los huevos ruedan al fondo del mar y se rompen, y de los pedazos sale el mundo: de la mitad inferior de la cáscara, la tierra; de la superior, el cielo; de la yema, el sol; de la clara, la luna; de las partes moteadas, las estrellas; y de las oscuras, las nubes.
El huevo del gran graznador de Egipto
En las cosmogonías egipcias, el huevo cósmico aparece en lugar de las aguas o del montículo primordial del que surge el mundo. Un mito de Tebas comparaba el acto creador de Amón con el graznido de un ganso que rompió el silencio de las aguas, y un dios con forma de ganso, Gengen-Wer, «el gran graznador», custodiaba un huevo celeste lleno de fuerza creadora.
El huevo órfico y el huevo de la Noche
En los poemas atribuidos a Orfeo, Crono, el Tiempo que no envejece, produce un huevo de plata del que sale Fanes, un dios resplandeciente con alas de oro, masculino y femenino a la vez, que da origen a los demás dioses. Aristófanes imitó ese tipo de relato, en clave de comedia, en Las aves: el coro cuenta que la Noche, de alas negras, puso un huevo sin semilla en el seno del Érebo, que de él nació Eros con sus alas de oro, y que de Eros descienden las aves, más antiguas, por lo tanto, que los dioses del Olimpo.
El universo en forma de huevo de Hildegarda de Bingen
La imagen llegó también a la Europa cristiana. A mediados del siglo XII, la abadesa Hildegarda de Bingen describió en el Scivias una visión del universo: un inmenso objeto redondo y oscuro con forma de huevo, estrecho arriba, ancho en el medio y estrecho abajo, rodeado de un fuego brillante, con el sol, las estrellas y los vientos en su interior y la tierra en el centro.
Helena de Troya, nacida de un huevo
La versión más conocida la da Apolodoro, en la Biblioteca: Zeus, en forma de cisne, se unió a Leda, reina de Esparta, y esa misma noche ella se unió también a su marido, Tindáreo. De sus hijos, Pólux y Helena eran de Zeus, y Cástor y Clitemnestra, de Tindáreo. Las fuentes no coinciden en cuántos huevos hubo: unas hablan de uno y otras de dos.
La versión más antigua conocida es otra. En los Cantos ciprios, un poema épico perdido, Helena es hija de Zeus y de Némesis. Según el resumen de Apolodoro, Némesis huyó de Zeus convertida en oca, Zeus tomó la forma de un cisne y la forzó, y ella puso un huevo que un pastor encontró en un bosque y lo llevó a Leda. Leda lo guardó en un cofre y crió como propia a la niña que salió de él.
La historia dio para mucho. Ateneo recoge que, según Neocles de Crotona, el huevo había caído de la luna, y que según Herodoro de Heraclea las mujeres de la luna ponen huevos y sus hijos son quince veces más grandes que los de la tierra. Clearco, en cambio, lo explicaba sin milagro: en griego se llamaban «huevos» a las habitaciones del piso alto, y Helena se había criado en una. En el siglo II, Pausanias vio en un templo de Esparta lo que quedaba de la cáscara, atada con cintas y colgada del techo.
Horacio, en el Arte poética, elogia a Homero porque no empieza a contar la guerra de Troya «desde el huevo gemelo», es decir, desde el nacimiento de Helena. De ahí viene la expresión ab ovo, «desde el huevo», para contar algo desde el principio.
El huevo del ave fénix
Heródoto, en el libro II de sus Historias, cuenta lo que le dijeron en Heliópolis sobre el ave fénix. Cuando muere su padre, el fénix modela un huevo de mirra tan pesado como puede cargar, prueba a levantarlo, lo ahueca, mete dentro el cuerpo del padre y lo sella con más mirra, de modo que pesa lo mismo que antes. Después lo lleva desde Arabia hasta el templo del Sol en Egipto. Heródoto aclara que nunca vio al ave, salvo en pinturas, y que la historia le parece increíble. En su relato, el huevo del fénix no es una cuna sino un ataúd.
Qué significa el huevo en la Biblia
El huevo aparece pocas veces en la Biblia, y siempre en imágenes de la vida cotidiana. En el Evangelio de Lucas, Jesús habla de la bondad de Dios con una pregunta: ¿Qué padre, si su hijo le pide un huevo, le dará un escorpión. El Deuteronomio manda que quien encuentre un nido con huevos o polluelos deje ir a la madre. En el libro de Job, Dios describe al avestruz, que abandona sus huevos en la tierra y olvida que un pie puede pisarlos. Y Job pregunta, en su queja: «¿Habrá gusto en la clara del huevo?»Así lo traducen la Reina-Valera y otras versiones, mientras que algunas leen en ese versículo el jugo de una planta, la malva.
En Isaías, los malvados «incuban huevos de áspides», y quien come de ellos muere. Las primeras Biblias inglesas tradujeron esos áspides como cockatrice, la cocatriz, el monstruo que según una leyenda medieval nacía de un huevo puesto por un gallo e incubado por un sapo.
Los huevos de avestruz de las iglesias
El avestruz de Job tuvo una vida larga. En la Edad Media se colgaban huevos de avestruz en las iglesias, a veces sobre el altar, y las iglesias coptas todavía los cuelgan. El obispo Guillermo Durando, en su tratado sobre los símbolos de la liturgia, explica su sentido: el avestruz abandona sus huevos en el polvo y vuelve a ellos cuando ve cierta estrella; del mismo modo, el hombre que se alejó de Dios por sus pecados vuelve a él cuando lo ilumina la luz divina. El huevo de avestruz que cuelga sobre la Virgen en la Madonna de Brera, de Piero della Francesca, tiene lecturas discutidas: la creación, el nacimiento del heredero del duque de Urbino o el avestruz del escudo de su familia, los Montefeltro.
El huevo de Pascua: significado y origen
Para los cristianos, el huevo de Pascua significa la resurrección: la cáscara cerrada es el sepulcro, y la vida que la rompe, Cristo resucitado. La Biblia no lo menciona; la costumbre nació después. Los primeros cristianos de Mesopotamia ya teñían huevos de rojo en Pascua, en recuerdo de la sangre de Cristo.
En la Edad Media, la Iglesia prohibía comer huevos durante la Cuaresma. Las gallinas seguían poniendo, y al llegar la Pascua había que consumir cuanto antes la reserva acumulada: así los huevos pasaron a ser la comida y el regalo de la fiesta. En las iglesias ortodoxas, los huevos rojos se reparten después de la liturgia de Pascua y se chocan unos contra otros: romperlos significa romper con el pecado y entrar en la vida nueva.
Una leyenda ortodoxa explica el color. María Magdalena, en la corte del emperador Tiberio, le anunció que Cristo había resucitado. Para explicarse, tomó un huevo de la mesa, y el emperador le respondió que un hombre no podía volver de la muerte, como tampoco podía volverse rojo el huevo que ella tenía en la mano. El huevo se volvió rojo.
La liebre que esconde los huevos aparece por primera vez en 1682, como creencia popular alemana, en el tratado De ovis paschalibus, «Sobre los huevos de Pascua», de Georg Franck von Franckenau. Los primeros huevos de chocolate huecos se fabricaron en Inglaterra en la década de 1870, y los huevos de joyería que la casa Fabergé hizo para los dos últimos zares de Rusia llevaron a la orfebrería la costumbre ortodoxa de regalarlos.
El huevo filosófico de los alquimistas
En la alquimia, «huevo» era uno de los nombres del recipiente en el que la materia debía transformarse. En la Atalanta fugiens de Michael Maier, un libro de emblemas publicado en 1617, un grabado muestra a un hombre que alza una espada en llamas sobre un huevo apoyado en una mesa, con el lema «Toma el huevo y golpéalo con una espada de fuego». El epigrama explica que Marte debe ayudar a Vulcano, la fuerza al fuego, para que del huevo salga un ave que venza al hierro y a las llamas.
Qué significa soñar con huevos
Los significados que circulan para los huevos rotos, podridos, blancos o crudos, o la idea de que soñar con huevos anuncia un embarazo, no vienen de ninguna fuente antigua. Dos autores antiguos sí cuentan sueños con huevos, y en los dos el huevo vale por lo que tiene dentro.
En la Oneirocrítica de Artemidoro de Daldis, del siglo II, el tratado de interpretación de sueños más completo que se conserva de la Antigüedad, un esclavo sueña que su ama le da un huevo cocido, que él tira la cáscara y se come el huevo. La ama estaba embarazada: dio a luz un niño y murió, y el marido encargó al esclavo que criara al pequeño. Artemidoro lo explica así: lo que envolvía, la cáscara, se tiró y no valía nada; lo envuelto le dio al esclavo con qué vivir.
Cicerón, en Sobre la adivinación, recoge otro, tomado del filósofo estoico Crisipo. Un hombre soñó que de las cuerdas de su cama colgaba un huevo. El adivino le dijo que había un tesoro enterrado bajo la cama; el hombre cavó, encontró oro rodeado de plata y le mandó al adivino un poco de plata. El adivino le preguntó: «¿Y de la yema, nada?». La yema era el oro; la clara, la plata. Cicerón, que no creía en estos presagios, preguntaba por qué nadie más había encontrado un tesoro soñando con un huevo.
En los dos relatos, la cáscara es lo de menos. El huevo del sueño es un hijo que va a nacer o un tesoro escondido: lo que está dentro.
Qué significa la limpia con huevo
La limpia con huevo es una práctica de la medicina tradicional de México y Centroamérica. El curandero pasa un huevo por el cuerpo de la persona para, según la creencia, recoger el mal de ojo, el susto o el «aire», y después lo rompe en un vaso de agua para leer lo que ve. En un caso que documentó el antropólogo Alfonso Aparicio Mena, un huevo deshecho, con la yema y la clara deshilachadas y pardas, se leyó como «aire», es decir, miradas y pensamientos ajenos; un huevo entero, como señal de que no había males graves.
La limpia como forma de curación tiene raíces antiguas en Mesoamérica, pero el huevo de gallina llegó con los españoles: antes de la conquista, en México se criaban guajolotes, no gallinas. Leer un huevo en el agua también tenía tradición en Europa. En Asturias, la noche de San Juan, se echaba un huevo en un vaso de agua de manantial y a la mañana se miraba la forma de la clara: un velero con las velas desplegadas anunciaba buena suerte. Y ya en Roma, según Suetonio, Livia, embarazada de Tiberio, incubó un huevo en sus manos y en las de sus criadas para saber si tendría un varón, y salió un pollo con una cresta espléndida.
Algunas de las formas que se leen en el huevo tienen explicación en cómo se forma. Según el veterinario Gary D. Butcher, de la Universidad de Florida, la manchita de sangre viene de un pequeño vaso sanguíneo que se rompió mientras se formaba el huevo; las dos yemas, de una gallina que soltó dos a la vez; y los cordones blancos que sujetan la yema, las chalazas, están en todos los huevos.
El huevo hoy: el huevo de Colón y los easter eggs
Qué significa el huevo de Colón
La expresión designa algo que parece imposible y resulta sencillo en cuanto alguien lo muestra. Girolamo Benzoni, en su Historia del Nuevo Mundo de 1565, cuenta que Colón, en un banquete, desafió a los presentes a poner un huevo de pie; nadie pudo, y él lo logró aplastando un poco uno de sus extremos contra la mesa. Quince años antes, Giorgio Vasari había contado la misma hazaña de Filippo Brunelleschi, el arquitecto de la cúpula de la catedral de Florencia.
En la Exposición Universal de Chicago de 1893, Nikola Tesla presentó su propio huevo de Colón: un huevo de cobre que se ponía de pie girando dentro de un campo magnético, para explicar el motor de corriente alterna. Y en Sevilla, una escultura de Zurab Tsereteli de más de cuarenta metros, con Colón dentro de una cáscara abierta, se conoce popularmente como el huevo de Colón.
Qué significa easter egg
En los videojuegos y el cine, un easter egg, «huevo de Pascua», es un secreto escondido para que lo encuentre el público. El primero famoso lo escondió Warren Robinett en Adventure, un juego de Atari de 1980. La empresa no ponía el nombre de sus programadores en los créditos, y él ocultó el suyo en una sala secreta. Cuando los jugadores la descubrieron, un directivo de Atari, Steve Wright, propuso mantener la costumbre y llamarla así, por la búsqueda de huevos de Pascua.
No confundir con
El huevo de Pascua y el huevo de Pésaj
En español, la palabra Pascua nombra dos fiestas. El huevo de Pascua es cristiano y celebra la resurrección. El huevo del plato del Séder de Pésaj, la Pascua judía, se llama beitzá y recuerda la ofrenda festiva que se llevaba al Templo de Jerusalén; es también un signo de duelo por su destrucción, porque el huevo es la primera comida que se sirve a quienes vuelven de un entierro. El Talmud explica esa costumbre a partir de las lentejas: son redondas, como el duelo, que tarde o temprano llega a todos, y no tienen boca, como quien está de luto.
Errores frecuentes
Los huevos de Pascua no vienen de la diosa Ostara
Se repite que el huevo de Pascua es un símbolo pagano de la diosa germánica de la primavera, Ostara o Eostre. La única fuente antigua sobre esa diosa es Beda el Venerable, que en 725 explica que el mes de la Pascua se llamaba entre los anglosajones Eosturmonath por una diosa llamada Eostre, en cuyo honor se celebraban fiestas; no la relaciona con huevos ni con liebres. La Ostara germánica la reconstruyó Jacob Grimm en su Mitología alemana, de 1835, y no hay pruebas que la vinculen con los huevos. La historia de la liebre de la diosa, según el folclorista Stephen Winick, tenía menos de veinte años en 1900.
La imagen del huevo órfico con una serpiente es del siglo XVIII
La ilustración más difundida del huevo órfico, un huevo con una serpiente enroscada alrededor, no es una imagen antigua: es un grabado del libro de mitología del inglés Jacob Bryant, publicado entre 1774 y 1776. Bryant, como Faber, sostenía que todos los mitos del mundo derivaban de la Biblia.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el huevo en lo espiritual?
El origen de la vida y del mundo, y el renacimiento. En varios mitos de la creación el universo sale de un huevo, y en el cristianismo el huevo es imagen de la resurrección.
¿Qué significa soñar con huevos?
En los sueños antiguos, el huevo vale por lo que tiene dentro. Artemidoro cuenta el de un esclavo que tira la cáscara y se come el huevo, y que terminó criando al hijo de su ama; Cicerón, el de un hombre que encontró un tesoro.
¿Qué significa el huevo de Pascua?
La resurrección de Cristo: la vida que rompe la cáscara como él salió del sepulcro. La costumbre de regalarlos viene de la Cuaresma, cuando la Iglesia prohibía comer huevos.
¿Qué significa la limpia con huevo?
Es una práctica de la medicina tradicional de México y Centroamérica: el curandero pasa un huevo por el cuerpo para recoger, según la creencia, el mal de ojo o el aire, y después lo rompe en agua para interpretarlo.
¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?
La pregunta ya se discute en las Charlas de sobremesa de Plutarco. Para la biología, los huevos existían mucho antes que las gallinas: los primeros huevos con cáscara aparecieron hace unos 312 millones de años.
¿Qué significa el huevo en la Biblia?
Aparece en imágenes cotidianas: el padre que no le da un escorpión al hijo que le pide un huevo, el nido cuya madre hay que dejar ir, el avestruz que abandona sus huevos. En Isaías, los huevos de áspid son las obras de los malvados.
Fuentes
- Plutarco, Charlas de sobremesa (Quaestiones convivales), II, 3. Traducción inglesa de Goodwin en Perseus.
- Artemidoro de Daldis, Oneirocrítica, V, 85. Texto griego de la edición de R. A. Pack en First1KGreek.
- Cicerón, Sobre la adivinación, II, 134; Suetonio, Tiberio, 14. penelope.uchicago.edu
- Heródoto, Historias, II, 73; Apolodoro, Biblioteca, III, 10, 7; Ateneo, Banquete de los eruditos, II, 57; Horacio, Arte poética, 147; Aristófanes, Las aves. classics.mit.edu
- Leyes de Manu, I, 8-13; Chandogya Upanishad, III, 19. sacred-texts.com
- Kalevala, canto I. sacred-texts.com
- Biblia, versión Reina-Valera 1960: Deuteronomio 22; Job 6 y 39; Isaías 59; Lucas 11. bible.com
- Guillermo Durando, Rationale divinorum officiorum, I, 3, citado en un artículo de Medievalists.net sobre los huevos de avestruz en las iglesias medievales. medievalists.net
- Alfonso J. Aparicio Mena, «La limpia en las etnomedicinas mesoamericanas», Gazeta de Antropología, 25/1, 2009. ugr.es
- Gary D. Butcher, «Common Consumer Misconceptions about Eggs», Universidad de Florida. ufl.edu
- José María Fidalgo Sánchez, «San Juan, el huevo y la mala (o buena) suerte», Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. cronistasoficiales.com
- Lyndy Abraham, A Dictionary of Alchemical Imagery, Cambridge University Press; Michael Maier, Atalanta fugiens, emblema VIII. utpictura18
- George Stanley Faber, The Origin of Pagan Idolatry, 1816, citado por Albert G. Mackey, The Symbolism of Freemasonry. fulltextarchive.com
- Wikipedia en inglés: «Cosmic egg», «Phanes», «Pangu», «Gengen-Wer», «Helen of Troy», «Brera Madonna», «Easter egg», «Ēostre», «Easter Bunny», «Passover Seder plate», «Tangata manu», «Egg of Columbus», «Tesla's Egg of Columbus», «Birth of a New Man», «Easter egg (media)», «Chicken or the egg», «Cockatrice». en.wikipedia.org
Mira también
- Ave fénix: significado, origen y mito de la resurrección
- Cisne: su símbolo y significado, y el canto del cisne
- Ganso: su símbolo y significado
- Cocatriz y su significado
- Los símbolos alquímicos y su significado
Anuncios



No hay comentarios:
Publicar un comentario