Un poste tótem es un monumento tallado en un tronco de cedro rojo por los pueblos de la costa noroeste de América del Norte. No es un ídolo ni un objeto de culto: registra la historia, los emblemas y los derechos de una familia, con una función más próxima a la de un escudo de armas europeo o a la de un archivo que a la de un altar.
Y hay algo que conviene decir de entrada, porque cambia la manera de leer todo lo demás: las figuras de un poste no tienen un significado fijo. El mismo animal puede querer decir cosas distintas en dos postes distintos, porque cada uno remite a una historia concreta que pertenece a una familia concreta.
