El lauburu es una cruz de cuatro brazos curvos en forma de coma, trazada con compás, y es el símbolo más reconocible de la cultura vasca. Su nombre significa «cuatro cabezas» en euskera, de lau, cuatro, y buru, cabeza. En los caseríos donde se labró originalmente, funcionaba como signo protector de la puerta de entrada.
Casi todo lo demás que suele contarse sobre él es más reciente de lo que parece. Empezando por su nombre, que no es antiguo ni vasco: lo inventó un jesuita zamorano en 1684 para defender una teoría equivocada.












