El ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus) era en Egipto la manifestación terrenal de Thot, el dios de la escritura, el cómputo del tiempo y el orden. Es un ave zancuda de plumaje blanco, con la cabeza y el cuello desnudos y negros, y un pico largo curvado hacia abajo.
Ese pico es la clave de todo el simbolismo. Visto contra el cielo, recuerda a la luna creciente; visto hundiéndose en el barro, al cálamo de caña con el que escribían los escribas. Un mismo rasgo anatómico sostuvo las dos competencias del dios.












