Hacia el año 300 antes de Cristo, Euclides de Alejandría escribió el primer manual de geometría de la tradición occidental con una construcción, no con una definición: trazar un círculo, apoyar el compás sobre su borde y trazar otro círculo igual. En la zona donde ambos se cruzan queda una figura con forma de almendra, que no era el objetivo del ejercicio y que resulta de él por añadidura.
Esa almendra es la vesica piscis. Se la encuentra en las ventanas de las catedrales góticas, alrededor de los Cristos de los tímpanos románicos, en la columnata de la plaza de San Pedro del Vaticano y en la literatura contemporánea sobre geometría y simbolismo. Su significado actual combina propiedades derivadas de su propia geometría con lecturas simbólicas agregadas en distintos períodos históricos.












