Runas: el significado de cada una según las fuentes

Cada runa lleva el nombre de una cosa concreta. Fehu es el ganado, Isaz el hielo, Berkanan el abedul, Ehwaz el caballo, Dagaz el día. Y tres poemas medievales añaden a cada nombre una estrofa breve que lo caracteriza: qué es esa cosa, para qué sirve, qué tiene de bueno y qué de temible.

Esas estrofas son el único significado que las fuentes transmiten, y son mucho más interesantes que las listas de conceptos que circulan hoy. El granizo es el más blanco de los granos y termina convertido en agua. El hielo es hermoso de mirar y traicionero de pisar. El hombre alegre es querido por los suyos, y aun así todo hombre está condenado a fallarle a otro.

Las runas de un vistazo
Qué son Los caracteres de los alfabetos germánicos, usados para escribir desde el siglo II
Etimología Protogermánico runo, secreto o misterio; de ahí también susurro
Futhark antiguo 24 signos, divididos en tres aettir o familias de ocho
Fuentes del significado Poema inglés antiguo (siglos VIII-IX), noruego (siglo XIII), islandés (hasta el siglo XV)
Denominador común Los tres describen alfabetos posteriores al Futhark antiguo, nunca el Futhark antiguo mismo
Origen de las listas modernas Guido von List, 1902, y Ralph Blum, The Book of Runes, 1982

Qué significa la palabra runa

La palabra procede del protogermánico *rūnō, cuyo sentido primario es «secreto» o «misterio», y por extensión «susurro»: lo que se dice en voz baja al oído. No designaba en origen a la letra sino al contenido reservado. El gótico runa traduce «misterio» en la Biblia de Ulfilas, el inglés antiguo rūn significa consejo o secreto, y del germánico pasó al finés runo, que allí terminó designando un canto.

Esa carga semántica explica buena parte de la fascinación posterior, pero conviene no forzarla. Que la palabra signifique «secreto» no implica que cada carácter lo fuera: en las inscripciones conservadas, la inmensa mayoría de los textos rúnicos son prosaicos —nombres de propietario, marcas de fabricante, memoriales funerarios, recados comerciales—. El corpus hallado en el muelle de Bryggen, en Bergen, incluye desde plegarias hasta anotaciones sobre el precio del pescado.

Cómo leer esta guía

Todo lo que se sabe del sentido que los propios usuarios daban a los nombres rúnicos procede de tres poemas medievales. Son listas versificadas donde cada estrofa caracteriza un signo, y funcionaban probablemente como recurso para memorizar el orden y los nombres del alfabeto. El poema inglés antiguo es el más largo y el más temprano, de los siglos VIII o IX. El noruego es del siglo XIII, breve y de metro escáldico. El islandés puede ser tan tardío como el siglo XV.

Hay una limitación que conviene tener presente al leer lo que sigue. Ninguno de los tres poemas describe el Futhark antiguo: el noruego y el islandés recorren las dieciséis runas del Futhark joven, y el inglés antiguo las veintinueve del futhorc anglosajón. No se conserva poema alguno de las veinticuatro. En las secciones siguientes se indica en cada caso qué poemas cubren la runa y cuáles no, porque ocho de ellas desaparecieron del alfabeto escandinavo y solo sobreviven en el testimonio inglés.

Las estrofas se resumen aquí en español a partir de la edición que Bruce Dickins publicó en Cambridge en 1915, que es la que está en dominio público. Y el orden es el de los tres aettir —palabra nórdica que significa familia o linaje—, la división en tres grupos de ocho que aparece marcada con separadores en los bracteados de Vadstena y Mariedamm, del siglo VI. Los nombres modernos de cada aett proceden de la tradición posterior, no de las fuentes.

Las 24 runas, en su orden

El Futhark antiguo, dividido en sus tres aettir
Signo Nombre Sonido Qué nombra
FehufGanado; bienes muebles
UruzuEl uro, toro salvaje
ThurisazthGigante; en inglés antiguo, espina
AnsuzaDios; en inglés antiguo, boca
RaidhorCabalgata, viaje
KaunankÚlcera; en inglés antiguo, antorcha
GebogDon, regalo
WunjowDicha, ausencia de pena
HagalazhGranizo
NaudiznNecesidad, penuria
IsaziHielo
JerajAño, cosecha
IwazïTejo
PerthpDesconocido
AlgizzDiscutido: alce o juncia
SowilosSol
TiwaztEl dios Týr
BerkananbAbedul; en inglés antiguo, álamo
EhwazeCaballo
MannazmHombre, ser humano
LaguzlAgua, mar; también puerro
IngwazngEl dios Ing
DagazdDía
OthalanoPatrimonio heredado

Primer aett: de Fehu a Wunjo

ᚠ Fehu, el ganado

La palabra designa el ganado y, por extensión, la riqueza en general: la misma raíz que dio el latín pecus, de donde vienen «pecuniario» y «pecunia». En una economía donde la fortuna se contaba en cabezas de vaca, la primera runa del alfabeto nombra la riqueza móvil, la que se puede llevar, repartir o robar.

Los tres poemas coinciden en el nombre y discrepan en el juicio, y esa discrepancia es lo más revelador. El inglés antiguo dice que la riqueza es un consuelo para todos, pero que hay que repartirla con largueza si se quiere ganar honor ante el Señor: la posesión obliga. El noruego y el islandés son más ásperos: los dos afirman que la riqueza es fuente de discordia entre parientes. El islandés añade dos circunloquios poéticos —el fuego del mar y el camino de la serpiente—, alusiones al oro que las serpientes y dragones custodian en la tradición nórdica.

ᚢ Uruz, el uro

El uro era el toro salvaje europeo, un animal real que sobrevivió en los bosques de Polonia hasta 1627, cuando murió el último ejemplar conocido. Es una bestia que los redactores del poema inglés antiguo todavía podían encontrarse.

Ese poema lo describe orgulloso y de grandes cuernos, animal feroz que pelea con la cornamenta y recorre los páramos, criatura de temple. Pero las otras dos fuentes nombran cosas completamente distintas bajo el mismo signo: el poema noruego dice que úr es la escoria que sale del hierro malo, y el islandés que es el chubasco, el lamento de las nubes y la ruina de la siega del heno. Un mismo carácter, tres referentes sin relación entre sí. Es el caso que mejor muestra por qué no se pueden sumar las fuentes en una lista única.

ᚦ Thurisaz, el gigante

En las lenguas nórdicas þurs designa al gigante, el habitante hostil de las montañas y enemigo de los dioses. El poema islandés lo llama tormento de las mujeres, morador de riscos y marido de una giganta; el noruego lo asocia también al sufrimiento de las mujeres. Es la runa más abiertamente amenazante del alfabeto.

El poema inglés antiguo, escrito en un contexto ya cristiano, cambia el referente por otro que empieza con el mismo sonido: þorn, la espina. Y la describe afiladísima, mala de tocar y áspera con todo el que se sienta entre espinas. El desplazamiento de gigante a espina es una de las sustituciones más claras que se pueden documentar entre las dos tradiciones.

ᚨ Ansuz, el dios

El nombre protogermánico se relaciona con los Æsir, el linaje divino al que pertenece Odín. El poema islandés lo confirma sin rodeos: llama a esta runa el dios anciano, príncipe de Asgard y señor del Valhalla, es decir, Odín mismo. El poema noruego, en cambio, da a la runa el nombre óss con el sentido de desembocadura de un río.

Y el poema inglés antiguo hace otra cosa más: la llama os, la boca, y dice que la boca es el origen de todo lenguaje, sostén de la sabiduría y consuelo de los sabios. Que la runa del dios se convierta en la runa de la palabra hablada no es casual —Odín es dios de la poesía—, pero se trata de dos textos distintos y no de una lectura combinada.

ᚱ Raidho, la cabalgata

Nombra el acto de cabalgar y el viaje a caballo, y de la misma raíz viene el español «raid». La estrofa inglesa contiene la observación más humana de todo el poema: cabalgar parece fácil a cualquier guerrero mientras está bajo techo, y muy valeroso a quien recorre los caminos sobre un caballo robusto. La distancia entre imaginar el viaje y hacerlo, dicha en dos versos.

ᚲ Kaunan, la úlcera, la antorcha

Aquí las tradiciones se separan del todo. En los poemas noruego e islandés el nombre es kaun y significa úlcera o llaga: los textos la relacionan con la enfermedad de los niños y con la palidez del cadáver. En el poema inglés antiguo el nombre es cen, la antorcha, y la estrofa dice que la conoce todo hombre vivo por su llama pálida y brillante, y que arde donde los príncipes se sientan dentro de la sala.

Enfermedad y luz doméstica: dos significados opuestos para el mismo signo, según de qué lado del mar del Norte se mire. Las listas modernas suelen quedarse solo con la antorcha, que resulta más agradable, y omiten la úlcera.

ᚷ Gebo, el don

Primera runa que desaparece del Futhark joven: solo la cubre el poema inglés antiguo, bajo el nombre gyfu. La estrofa dice que la generosidad trae crédito y honor, que sostiene la dignidad de quien la practica, y que proporciona ayuda y sustento a los hombres arruinados que carecen de todo lo demás.

El dato encaja con lo que se sabe del funcionamiento social germánico, donde el señor se define por repartir y el vínculo entre señor y seguidores se construye sobre el regalo. La runa tiene forma de aspa, dos trazos que se cruzan, y ese cruce es lo que la volvió popular en usos modernos como símbolo de intercambio; conviene saber que esa lectura de la forma es reciente y que el poema solo habla de generosidad.

ᚹ Wunjo, la dicha

También ausente del Futhark joven. El poema inglés antiguo la llama wynn y la define por negación, que es una manera muy concreta de entender la felicidad: goza de dicha quien no conoce el sufrimiento, ni la pena, ni la angustia, y tiene además prosperidad, alegría y casa suficiente. No es euforia: es la ausencia de desgracia sumada a un techo digno.

Segundo aett: de Hagalaz a Sowilo

ᚺ Hagalaz, el granizo

El granizo abre la segunda familia, y las tres fuentes coinciden en el nombre. La estrofa inglesa es de las más precisas del poema: el granizo es el más blanco de los granos, gira desde la bóveda del cielo, lo revuelven las ráfagas del viento y después se convierte en agua. Llamarlo «grano» es una imagen agrícola exacta, porque el granizo cae sobre el campo como caería la semilla, y arruina lo que la semilla haría crecer.

El poema islandés añade una asociación que refuerza la idea: lo llama grano frío y también enfermedad de las serpientes. El noruego se limita a decir que es el más frío de los granos.

ᚾ Naudiz, la necesidad

Nombra la penuria, el apuro, la carencia forzosa. La estrofa inglesa tiene una vuelta que la distingue: la necesidad oprime el corazón, dice, y sin embargo a menudo resulta ser fuente de ayuda y de salvación para los hijos de los hombres, para todo el que la atiende a tiempo. No es un consuelo blando sino una observación práctica: la carencia advertida a tiempo obliga a proveerse.

Los poemas nórdicos son más secos. El islandés la llama aflicción de la sierva y estado penoso; el noruego dice que la necesidad deja pocas opciones y que el desnudo se hiela con la escarcha.

ᛁ Isaz, el hielo

La estrofa inglesa sobre el hielo es probablemente la más bella del poema entero y funciona como una sola imagen sostenida: el hielo es frío en extremo y resbaladizo sin medida, brilla claro como el vidrio y muy semejante a las gemas, es un suelo labrado por la escarcha, hermoso de ver. Belleza y peligro en la misma frase, sin necesidad de moraleja.

El poema islandés lo llama corteza de las olas y techo de las olas; el noruego, puente ancho sobre el que hay que guiar al ciego. Las tres fuentes describen la misma paradoja: una superficie que parece suelo y no lo es.

ᛃ Jera, el año

La palabra significa año, pero no como unidad de calendario: como ciclo agrícola culminado, es decir, la cosecha. El poema inglés antiguo la llama ger y dice que es alegría de los hombres cuando Dios, santo rey del cielo, permite que la tierra dé frutos espléndidos a ricos y pobres por igual. El islandés y el noruego usan el nombre ár y lo asocian a la abundancia y al buen verano.

La forma del signo, dos elementos entrelazados que se corresponden, se ha leído a menudo como imagen del ciclo de las estaciones. Esa lectura de la forma es una interpretación moderna; lo documentado es el nombre y la estrofa.

ᛇ Iwaz, el tejo

El tejo es un árbol de madera durísima, longevo, venenoso en casi todas sus partes y tradicionalmente plantado en cementerios; con él se fabricaban los arcos. La estrofa inglesa lo llama eoh y lo describe como árbol de corteza áspera, duro y firme en la tierra, sostenido por sus raíces, guardián del fuego y alegría en la heredad.

Esa expresión, «guardián del fuego», se ha interpretado como referencia a su uso como leña o a las antorchas hechas con su madera. Esta runa desaparece del Futhark joven y solo conserva el testimonio inglés, aunque el nombre del árbol sobrevivió allí aplicado a otro signo, el llamado ýr.

ᛈ Perth, el signo sin nombre

De esta runa no se sabe qué significaba el nombre. Es el hueco más importante del alfabeto y ninguna propuesta se ha impuesto: se han sugerido el peral, la piedra, la copa de dados y varias más, sin que ninguna cuente con respaldo suficiente.

Lo único que hay es la estrofa inglesa, y describe una escena sin nombrar el objeto: peorð es fuente de recreo y diversión para los grandes, allí donde los guerreros se sientan juntos y alegres en la sala de banquetes. De ahí procede la conjetura de que designara algún juego de mesa o el cubilete de los dados. Que la runa más oscura del Futhark aparezca en las listas modernas cargada de significados precisos —iniciación, secreto, destino, karma— es un buen indicador de cómo se construyeron esas listas.

ᛉ Algiz, el alce o la juncia

Aquí hay que separar dos cosas que suelen darse por una sola. El nombre protogermánico reconstruido, *algiz, se ha relacionado con el alce, y de ahí viene la idea muy difundida de que el signo representa la cornamenta del animal. Es una reconstrucción lingüística, discutida, no un dato de las fuentes.

Lo que el poema inglés antiguo dice es otra cosa. Allí la runa se llama eolh-secg, una juncia de marisma, y la estrofa la describe creciendo en el agua del pantano y abriendo heridas terribles: cubre de sangre a todo guerrero que la toca. Una planta cortante, no un animal protector. La lectura de la runa como signo de protección es moderna y descansa sobre la interpretación de su forma, no sobre el texto.

ᛊ Sowilo, el sol

El nombre está atestiguado en los tres poemas, lo que ocurre con muy pocas runas. La estrofa inglesa la enfoca desde un ángulo inesperado: el sol es siempre una alegría en las esperanzas de los navegantes cuando viajan sobre el baño de los peces, hasta que el corcel del mar los lleva a tierra. No es el sol que hace crecer las plantas sino el que permite orientarse en mar abierto.

Los poemas nórdicos la llaman sól y la describen como luz de las tierras y escudo de las nubes. Conviene añadir un dato de uso contemporáneo: la forma doble de esta runa fue adoptada como insignia por las SS del régimen nazi, y por esa razón su duplicado sigue siendo un símbolo de odio reconocido, con independencia del sentido que el signo tuvo durante mil años.

Tercer aett: de Tiwaz a Othalan

ᛏ Tiwaz, el dios Týr

Es la única runa que lleva sin discusión el nombre de un dios, y el nombre es antiquísimo: Tiwaz procede de la misma raíz indoeuropea que dio Zeus y Júpiter, lo que sugiere que Týr fue en origen una divinidad celeste de primer rango antes de que Odín ocupara ese lugar.

Los poemas nórdicos lo identifican por su rasgo más conocido. El noruego lo llama el dios de una sola mano; el islandés añade que es «restos del lobo» y príncipe de los templos. Ambas expresiones aluden al mismo episodio: los dioses ataron al lobo Fenrir con engaño, y Týr fue el único que se atrevió a poner la mano en las fauces del animal como prenda de buena fe, perdiéndola cuando el lobo se supo atrapado.

El poema inglés antiguo describe algo distinto: dice que tir es una estrella que guía, que mantiene bien la fe con los príncipes, que sigue siempre su curso sobre las nieblas de la noche y nunca falla. De dios manco a estrella fija; las dos tradiciones bajo el mismo signo.

ᛒ Berkanan, el abedul

Los poemas noruego e islandés no dejan duda: bjarkan es el abedul, y el noruego dice que tiene las hojas más verdes de todos los arbustos. El islandés lo llama rama frondosa, arbolillo y matorral joven y fresco.

El poema inglés antiguo describe un árbol que no encaja del todo: dice que no da fruto y que aun así, sin semilla, produce retoños porque se genera de sus propias hojas, con ramas espléndidas y una copa alta que llega al cielo. Dickins tradujo ese árbol como álamo, y la descripción de propagación por brotes de raíz corresponde mejor al álamo que al abedul. Las dos tradiciones nombran árboles distintos y no hay razón para fundirlas.

ᛖ Ehwaz, el caballo

Otra runa que solo sobrevive en el testimonio inglés. La estrofa retrata una escena concreta de sociedad aristocrática: el caballo es una alegría para los príncipes en presencia de los guerreros, un corcel orgulloso de sus cascos cuando los hombres ricos, montados, discuten sobre él; y es siempre un consuelo para el inquieto.

Lo notable es que la estrofa no habla del caballo como medio de transporte —eso ya lo cubre Raidho— sino como objeto de conversación y de prestigio entre iguales. La palabra del inglés antiguo, eh, es pariente del latín equus.

ᛗ Mannaz, el hombre

Nombra al ser humano, y las tres fuentes la cubren. La estrofa inglesa es la más sombría del poema y no ofrece consuelo: el hombre alegre es querido por sus parientes, y sin embargo todo hombre está destinado a fallarle a su prójimo, porque el Señor entregará a la tierra, por decreto suyo, esa carne miserable. El afecto entre los vivos y la certeza de la muerte, dichos en la misma estrofa.

Los poemas nórdicos van por otro lado. El noruego dice que el hombre es un acrecentamiento del polvo, y añade que grande es la garra del halcón; el islandés lo llama deleite del hombre, acrecentamiento de la tierra y adornador de los barcos. En ambos, el ser humano se mide contra el polvo del que sale y al que vuelve.

ᛚ Laguz, el agua

El nombre protogermánico se reconstruye de dos maneras que conviven: *laguz, agua o lago, y *laukaz, puerro. La segunda no es un capricho: el puerro aparece en inscripciones rúnicas antiguas como palabra suelta, aparentemente con valor propiciatorio, y la coincidencia de sonido inicial explicaría la doble tradición.

La estrofa inglesa está escrita desde el punto de vista de quien teme el mar: el océano parece interminable a los hombres si tienen que aventurarse en una barca inestable, las olas los aterran y el corcel del mar no obedece a las riendas. El poema islandés, en cambio, la llama corriente que se arremolina, géiser ancho y tierra de los peces. Islandia describe su propia geografía.

ᛜ Ingwaz, el dios Ing

Ing es un nombre divino asociado a Freyr, el dios de la fertilidad y la abundancia, que en las fuentes nórdicas aparece a veces como Yngvi-Freyr y da nombre a la dinastía de los Ynglingos. La runa desaparece del Futhark joven, así que otra vez el único testimonio es inglés, y esta vez es narrativo.

La estrofa cuenta que Ing fue visto primero por los hombres entre los daneses orientales, hasta que partió hacia el este sobre las olas, con su carro corriendo detrás, y que así lo nombraron los Heardingas. Es una escena de partida, no de llegada, y es prácticamente todo lo que la tradición anglosajona conserva de esta figura.

ᛞ Dagaz, el día

La estrofa inglesa es breve y sin sombra, cosa rara en este poema: el día es mensaje del Señor, querido por los hombres, luz gloriosa del Creador, alegría y esperanza para ricos y pobres, y de provecho para todos. Es la runa donde la reelaboración cristiana resulta más visible, y también la única cuyo elogio no lleva contrapeso.

ᛟ Othalan, la heredad

Cierra el alfabeto. El nombre designa la tierra de familia, el patrimonio que se hereda y no se compra, y en el derecho escandinavo posterior óðal es un término técnico preciso: la propiedad raíz vinculada al linaje, que no puede enajenarse libremente.

La estrofa inglesa lo dice con la condicional que le da todo su sentido: la heredad es muy querida por cualquier hombre si puede disfrutar allí, en su casa, de lo que es justo y conveniente, y en prosperidad constante. La posesión no basta; hace falta poder vivir en ella conforme a derecho.

Cómo obtuvo Odín las runas

El relato está en el Hávamál, uno de los poemas de la Edda poética, en las estrofas 138 y 139, y es más escueto y más extraño que las versiones que circulan. Odín habla en primera persona. Dice que estuvo colgado de un árbol batido por el viento nueve noches enteras, herido de lanza y ofrecido a Odín —a sí mismo—, en aquel árbol del que nadie sabe de qué raíces nace.

Nadie le dio pan y nadie le dio de beber. Miró hacia abajo, tomó las runas gritando, y cayó del árbol. Eso es todo. No aparecen las nornas, ni el Pozo de Urd, ni la envidia hacia nadie: el poema no explica de dónde salen las runas ni quién las puso ahí, solo que estaban abajo y que hubo que pagar por ellas. El árbol tampoco se nombra, aunque la tradición lo identifica con Yggdrasil, cuyo nombre significa «el caballo de Odín», es decir, su patíbulo. La narración completa del episodio está en el artículo sobre Odín.

De dónde salen las listas de hoy

Las listas de palabras clave —karma, autoengaño, bloqueos mentales, géminis— no proceden de los poemas. Tienen dos autores identificables y dos fechas exactas.

El primero es Guido von List, místico vienés. En 1902, tras una operación de cataratas que lo dejó ciego once meses, afirmó que se le había abierto un «ojo interior» por el que le fue revelado el secreto de las runas. Publicó dieciocho signos que llamó runas armanen, adaptados del Futhark joven y presentados como las runas primordiales de las que descenderían todas las demás; el número dieciocho lo tomó de los conjuros que Odín enumera en el Hávamál. El nombre remite a una casta de reyes sacerdotes arios, y el conjunto está imbricado con la ideología racial que él mismo llamó ariosofía. Sus ideas pasaron a los círculos völkisch y de ahí a la simbología del régimen nazi.

El segundo es Ralph Blum, antropólogo estadounidense, cuyo manual de 1982 fijó el sistema que hoy circula: una palabra clave por runa, significados invertidos y tiradas de tres piezas. De ahí procede también la runa en blanco, una vigesimoquinta pieza sin grabar que no aparece en ninguna inscripción, manuscrito ni poema.

Hay una prueba interna que delata el injerto. Los sistemas modernos asignan a cada runa un significado distinto según salga derecha o invertida. Pero los poemas rúnicos no traen estrofas invertidas, y varios signos —Isaz, Gebo, Jera— son simétricos y no tienen posición del revés. La distinción no puede venir del material antiguo porque el material antiguo no la admite.

Una advertencia sobre la runa Othala

La runa ᛟ, cuyo significado antiguo acaba de describirse, fue adoptada como emblema por organizaciones del nacionalsocialismo y sigue empleándose hoy por grupos de extrema derecha, hasta figurar en los catálogos de símbolos de odio de varias organizaciones de vigilancia. Lo mismo vale para la forma doble de Sowilo. Conocer el significado histórico de un signo y conocer su uso contemporáneo son dos cosas distintas y las dos hacen falta. El blog trata este tipo de apropiación también en la entrada sobre la cruz troll.

Errores frecuentes

«Odín envidiaba a las nornas y por eso buscó las runas»

La versión con las nornas, el Pozo de Urd y la envidia del dios circula muy difundida en español y no está en la Edda. Las estrofas 138 y 139 del Hávamál no mencionan a las nornas ni el pozo, y no atribuyen a Odín ningún motivo. La ampliación procede de recreaciones divulgativas del siglo XX que rellenaron los huecos del poema, y al repetirse sin atribución terminó pasando por texto antiguo.

«Los significados de las runas son de la época vikinga»

Conviene separar dos cosas. Los nombres de las runas sí son antiguos, y su sentido —ganado, granizo, abedul— está documentado en los poemas medievales. Los significados conceptuales asociados a cada signo tienen menos de un siglo y autores conocidos. Es el mismo error que el blog ha señalado en otros símbolos nórdicos: atribuirle al signo la antigüedad de la cultura que lo produjo, cuando lo que se data es una capa interpretativa muy posterior.

«Se llama Futhark porque era un alfabeto mágico»

El nombre no tiene nada de misterioso: es un acrónimo formado por el valor fonético de los seis primeros signos de la fila —f, u, th, a, r, k—, exactamente igual que «alfabeto» se forma sobre alfa y beta. La variante anglosajona se llama futhorc porque en su fila la cuarta runa cambió de sonido. El orden rúnico no guarda relación con el latino ni con el griego, y esa peculiaridad sigue sin explicación aceptada.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa cada runa?

Cada runa lleva el nombre de una cosa concreta: ganado, uro, granizo, hielo, año, tejo, sol, abedul, caballo, agua, día. Los poemas rúnicos medievales añaden a cada nombre una estrofa breve que lo caracteriza. Ese es el significado documentado.

¿Qué son los aettir de las runas?

El Futhark antiguo se divide en tres grupos de ocho runas llamados aettir, palabra nórdica que significa familia o linaje. La división aparece marcada con separadores en los bracteados de Vadstena y Mariedamm, del siglo VI, de modo que no es una invención moderna.

¿Por qué hay runas sin significado seguro?

Ocho runas del Futhark antiguo desaparecieron cuando Escandinavia redujo el alfabeto a dieciséis signos, y solo el poema inglés antiguo las conserva. De Perth ni siquiera se sabe qué significaba el nombre: ninguna propuesta se ha impuesto.

¿De dónde vienen los significados adivinatorios de las runas?

De dos autores del siglo XX. Guido von List inventó en 1902 dieciocho runas llamadas armanen, sin base histórica. Y Ralph Blum fijó en 1982, con The Book of Runes, el sistema de palabras clave y tiradas que circula hoy, incluida la runa en blanco, que no existe en ningún alfabeto rúnico.

Fuentes

Los tres poemas rúnicos, y sus historias

  • Poema rúnico inglés antiguo, compuesto probablemente en los siglos VIII o IX, con estrofas sobre veintinueve runas. Es la única fuente que conserva las runas desaparecidas del alfabeto escandinavo. Su historia es azarosa: el único manuscrito que lo contenía, el Cotton Otho B.x, ardió en el incendio de la biblioteca Cotton en 1731, de modo que todas las ediciones dependen del facsímil que George Hickes había publicado en 1705. Hay un detalle más que conviene saber al leerlo: el poema no da los nombres de las runas, porque cada estrofa es un acertijo cuya solución es el nombre. Los nombres impresos al margen los añadió, según concluyó C. L. Wrenn en 1932 siguiendo a Hempl, el propio Hickes.
  • Poema rúnico noruego, del siglo XIII. Breve, de metro escáldico, dos versos por runa, y describe las dieciséis del Futhark joven. Es el más lacónico y a menudo el más áspero en sus juicios.
  • Poema rúnico islandés, que puede ser tan tardío como el siglo XV. Describe también las dieciséis, mediante series de tres circunloquios poéticos por signo, y es, pese a ser el más reciente, el que menos material cristiano contiene y el que conserva referencias más directas a los dioses.
  • Los tres, con el texto original y traducción inglesa enfrentada, en Bruce Dickins, Runic and Heroic Poems of the Old Teutonic Peoples, Cambridge University Press, 1915, edición en dominio público de la que proceden todas las estrofas resumidas aquí. en.wikisource.org
  • Abecedarium Nordmannicum, del siglo IX, en el Códice Sangallense 878, a veces contado como un cuarto poema. Apenas una lista de nombres enlazados por aliteración. El texto fue destruido en el siglo XIX por los productos químicos con que se pretendía conservarlo, y sobrevive en un dibujo que Wilhelm Grimm hizo en 1828.

Otras fuentes antiguas

  • Hávamál, estrofas 138-139, en la Edda poética, sobre el sacrificio de Odín en el árbol.
  • Tácito, Germania, capítulo 10, sobre el echar suertes con maderitas marcadas. Es el testimonio antiguo que siempre se invoca para sostener que las runas servían para adivinar, pero la palabra que emplea es notae, marcas, y no dice que fueran runas.

Estudios modernos

  • Maureen Halsall, The Old English Rune Poem: A Critical Edition, University of Toronto Press, 1981. Edición crítica de referencia, con comentario estrofa por estrofa.
  • R. I. Page, An Introduction to English Runes, y Michael P. Barnes, Runes: A Handbook, Boydell Press, 2012. Los dos manuales de runología que se citan en toda la bibliografía técnica.
  • Wikipedia, «Old English rune poem» y «Rune poem», sobre la transmisión y el incendio de 1731. en.wikipedia.org
  • Wikipedia, «Armanen runes», sobre Guido von List y Das Geheimnis der Runen. en.wikipedia.org
  • Ralph Blum, The Book of Runes, St. Martin's Press, 1982. Citado como origen del sistema moderno, no como fuente de significados.

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