La serpiente es el más ambivalente de los símbolos animales: representa a la vez la muerte y la curación, el caos y la protección, la tentación y la sabiduría. En casi todas las culturas guarda un umbral —entre la vida y la muerte, entre el orden y el caos, entre el mundo de arriba y el de abajo—, y según quién la mire, lo defiende o lo amenaza.
Egipto la hizo enemiga del sol y, a la vez, su escolta. La Biblia la puso en el origen del pecado y en un mástil que curaba. Grecia la llevó en el bastón de su dios médico y la alimentó con pasteles de miel en la Acrópolis. Dos de sus imágenes más famosas, en cambio, son más recientes de lo que parecen: el caduceo que usan tantos hospitales y la serpiente del escudo mexicano.
| Sentidos principales | Renovación, curación, guardia, sabiduría; también caos, tentación y muerte |
|---|---|
| Mito más antiguo | La serpiente que roba a Gilgamesh la planta de la juventud, en Mesopotamia |
| Serpientes enemigas | Apofis en Egipto, la serpiente del Edén, Jörmungandr en el mundo nórdico |
| Serpientes protectoras | Mehen, la cobra real, la serpiente de la Acrópolis, Mucalinda, Shesha |
| Serpientes creadoras | Fuxi y Nüwa, ancestros del género humano en la mitología china |
| Serpientes que curan | La serpiente de bronce de Moisés y la de Asclepio |
| Denominador común | El umbral: la serpiente vive donde se tocan la vida y la muerte, el orden y el caos |
| Error más difundido | Tomar el caduceo de Hermes por el símbolo de la medicina |
Detrás de esa ambivalencia hay una lógica sencilla: un mismo animal que mata con el veneno, cambia de piel y vive bajo la tierra podía hacer de puerta hacia cualquiera de los dos lados.
- Por qué la serpiente simboliza la renovación
- Qué significa la serpiente del Génesis
- Qué es la serpiente de bronce de Moisés
- Qué simbolizaba la serpiente en el antiguo Egipto
- Por qué la serpiente es símbolo de la medicina
- La serpiente sagrada de la Acrópolis de Atenas
- Jörmungandr, la serpiente del mundo en la mitología nórdica
- Qué significa la serpiente en el budismo y el hinduismo
- Qué significa la serpiente en la mitología china
- La serpiente emplumada y otras serpientes de América
- Qué significa soñar con serpientes según los antiguos
- Errores frecuentes
- Preguntas frecuentes
Por qué la serpiente simboliza la renovación
El relato más antiguo sobre una serpiente y la vida eterna se encuentra en la Epopeya de Gilgamesh, cuya versión estándar en acadio se compuso en el segundo milenio antes de Cristo. Gilgamesh, rey de Uruk, ha visto morir a su amigo Enkidu y ya no soporta la idea de la muerte. Viaja hasta el fin del mundo para interrogar a Utnapishtim, el único hombre al que los dioses concedieron la inmortalidad tras sobrevivir al diluvio.
Utnapishtim le pone una prueba: permanecer despierto seis días y siete noches. Gilgamesh se duerme enseguida. Antes de despedirlo, el inmortal le revela un secreto: en el fondo del mar crece una planta que devuelve la juventud. Gilgamesh baja al fondo del mar, la arranca y la sube. No la come allí mismo. Quiere llevarla a Uruk, probarla primero en un anciano y comerla después, y le pone un nombre que dice lo que hace: «el viejo se vuelve joven».
En el camino de regreso ve un pozo de agua fresca y baja a bañarse. Una serpiente huele la fragancia de la planta, sale en silencio, se la lleva y al volver a su agujero se desprende de su piel vieja. Gilgamesh se sienta y llora. La serpiente se queda con lo que le estaba destinado al hombre: la capacidad de renovarse. Así explicaba Mesopotamia por qué las serpientes mudan la piel y los hombres no.
El final que casi siempre se omite es el más humano. Gilgamesh vuelve a Uruk con las manos vacías, sube a la muralla con el barquero que lo acompañó y le pide que la recorra y observe sus cimientos y sus ladrillos. Es lo que quedará de él. La epopeya se cierra donde empezó, en la ciudad, y la serpiente se lleva la eternidad del cuerpo.
Qué significa la serpiente del Génesis
El Génesis presenta a la serpiente como la más astuta de las bestias del campo. Habla con la mujer, le pregunta si Dios les ha prohibido comer de todos los árboles, y le asegura que si comen del fruto prohibido no morirán, sino que se les abrirán los ojos y serán como dioses. Después de la caída, Dios la maldice: se arrastrará sobre el vientre y comerá polvo todos los días de su vida.
El texto del Génesis no le da otro nombre. La identificación queda explícita en el último libro de la Biblia: el Apocalipsis habla de la serpiente antigua, llamada diablo y Satanás. La Iglesia católica recoge esa lectura y ve detrás de la serpiente a un ángel caído. Pero la misma Biblia no condena a la serpiente en bloque: en el Evangelio de Mateo, Jesús pide a sus discípulos que sean prudentes como serpientes y sencillos como palomas.
La maldición del Génesis termina con una promesa. Dios pone enemistad entre la serpiente y la mujer, y entre la descendencia de ambas, y anuncia que la cabeza de la serpiente será aplastada. La tradición cristiana llamó a ese versículo, Génesis 3:15, el protoevangelio: el primer anuncio de la salvación. La Vulgata latina de san Jerónimo tradujo el pronombre en femenino —ipsa conteret caput tuum, «ella te aplastará la cabeza»—, mientras que la Biblia griega de los Setenta lo pone en masculino, y muchos Padres lo refirieron a Cristo; el hebreo alude a la descendencia. De esa lectura latina nació una de las imágenes más familiares del arte católico: la Inmaculada con la serpiente bajo los pies.
El episodio menos conocido de esa iconografía es un cuadro rechazado. En 1605 la cofradía de los Palafrenieri encargó a Caravaggio un retablo para su altar de Santa Ana en la basílica de San Pedro. Caravaggio pintó a la Virgen y al Niño aplastando juntos la cabeza de la serpiente, el pie del Niño sobre el de su madre, en una solución de compromiso entre el «ella» de la Vulgata y el «él» de los luteranos. El cuadro llegó a San Pedro en abril de 1606 y salió casi enseguida; semanas después se aprobaba su venta al cardenal Scipione Borghese, y todavía hoy está en la Galería Borghese.
Qué es la serpiente de bronce de Moisés
El libro de los Números cuenta que los israelitas, cansados del desierto, murmuraron contra Dios y contra Moisés, y que llegaron entre ellos serpientes abrasadoras que mordían al pueblo. Moisés intercedió, y recibió una orden desconcertante: hacer una serpiente y ponerla sobre un mástil. El que había sido mordido y la miraba, vivía. Moisés la hizo de bronce.
La misma imagen que representaba el peligro se convertía en el remedio. Siglos después, según el segundo libro de los Reyes, los israelitas le quemaban incienso con el nombre de Nejustán, y el rey Ezequías la hizo pedazos. El Evangelio de Juan le devolvió su sentido: así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, dice Jesús a Nicodemo, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre. La historia completa de ese emblema, que la alquimia convirtió siglos más tarde en la serpiente crucificada, tiene su propia entrada.
Qué simbolizaba la serpiente en el antiguo Egipto
Para los egipcios, el sol navegaba de día por el cielo en su barca y de noche descendía al mundo inferior. Allí lo esperaba cada noche Apofis, o Apep, una serpiente inmensa que intentaba devorarlo e impedir el amanecer. Apofis nunca tuvo culto ni fue adorado: era la encarnación del caos, y los sacerdotes celebraban rituales para ayudar al sol a vencerlo.
El combate tiene imágenes memorables. En el capítulo 17 del Libro de los muertos, el sol toma la forma de un gato y decapita a la serpiente junto al árbol sagrado de Heliópolis. El egiptólogo E. A. Wallis Budge describió así la escena en su edición del papiro de Ani, publicada en 1895:
«The Cat, i.e., the Sun, which dwelleth by the persea tree in Heliopolis, cutting off the head of the serpent Apepi, emblematic of his enemies.»
«El Gato, es decir, el Sol, que habita junto al árbol persea en Heliópolis, cortando la cabeza de la serpiente Apepi, emblema de sus enemigos.»
—E. A. Wallis Budge, The Book of the Dead, lámina X, 1895
La misma escena está pintada en la tumba de Inherkhau, en Deir el-Medina, del siglo XII antes de Cristo. En otros papiros, el defensor del sol es Set, el asesino de Osiris, de pie en la proa de la barca, clavando su lanza en la serpiente. En la tumba de Ramsés VI se pintaron doce cabezas sobre la de Apofis: son las almas que había tragado, liberadas cuando su cuerpo es destruido y apresadas otra vez la noche siguiente.
Pero Egipto también tenía serpientes aliadas. Mehen, una serpiente enroscada, rodeaba al sol con sus anillos para protegerlo durante el viaje nocturno. En uno de los relicarios dorados de la tumba de Tutankamón, del siglo XIV antes de Cristo, dos serpientes que se muerden la cola rodean la cabeza y los pies de una gran figura divina, quizá la unión de Ra y Osiris: es el primer ouroboros conocido, y representa el principio y el fin del tiempo. Y en la frente de cada faraón se erguía el uraeus, la cobra erguida que protegía al rey.
Por qué la serpiente es símbolo de la medicina
Asclepio, el dios griego de la medicina, se representaba con un bastón rústico alrededor del cual se enroscaba una serpiente. En sus santuarios, el más famoso de los cuales estaba en Epidauro, vivían serpientes consagradas, y se consideraba que el dios podía manifestarse en ellas. Su hija Higía, la salud, aparece a menudo dando de beber a una serpiente en una copa, imagen que acabó en las farmacias como la copa de Higía.
La historia más célebre de esas serpientes ocurrió en Roma. En 293 antes de Cristo una peste asolaba la ciudad, y el Senado, tras consultar los libros sibilinos, envió una embajada a Epidauro en busca del dios. Ovidio cuenta en las Metamorfosis que el jefe de la embajada soñó con Asclepio, que le anunció que se convertiría en una serpiente más grande para viajar con ellos. A la mañana siguiente, una gran serpiente dorada salió del templo, bajó al puerto y subió a la nave romana.
Cuando el barco remontaba el Tíber, la serpiente se deslizó al agua y nadó hasta la isla que está en medio del río. Los romanos entendieron que el dios había elegido el lugar, y allí levantaron su templo, dedicado en 289 antes de Cristo; poco después, la peste cesó. La isla se revistió de piedra con forma de nave en recuerdo del viaje. El templo yace hoy bajo la iglesia de San Bartolomé, y la isla del Tíber sigue siendo un lugar de curación: el hospital de los Fatebenefratelli funciona allí desde 1584.
La serpiente sagrada de la Acrópolis de Atenas
La serpiente griega también cuidaba casas y ciudades. En la Acrópolis de Atenas, en el santuario de Atenea, vivía según la tradición una gran serpiente que protegía la ciudadela, y cada mes se le dejaba como ofrenda un pastel de miel. Heródoto, que escribió en el siglo V antes de Cristo, cuenta lo que pasó cuando el ejército persa se acercaba en 480:
«The Athenians say that a great serpent lives in the temple and guards the Acropolis; and they not only say this, but also they set forth for it monthly offerings, as if it were really there; and the offering consists of a honey-cake.»
«Los atenienses dicen que una gran serpiente vive en el templo y guarda la Acrópolis; y no solo lo dicen, sino que le presentan ofrendas mensuales, como si de verdad estuviera allí, y la ofrenda consiste en un pastel de miel.»
—Heródoto, Historias, VIII, 41, trad. G. C. Macaulay, 1890
El pastel, que siempre se consumía, apareció esa vez intacto. La sacerdotisa lo anunció, y los atenienses abandonaron la ciudad con más prisa que antes, convencidos de que también la diosa había dejado la Acrópolis. Poco después ganaron la batalla naval de Salamina.
Plutarco, cinco siglos más tarde, contó la misma historia con otro sentido: para él fue un ardid de Temístocles, que necesitaba convencer a los atenienses de embarcarse. Las dos lecturas conviven. Lo que ninguna discute es que una ciudad entera tomó el apetito de una serpiente como la voz de su diosa.
Jörmungandr, la serpiente del mundo en la mitología nórdica
En la mitología nórdica, la serpiente es la frontera del mundo habitado. Jörmungandr, hija de Loki, fue arrojada por Odín al océano que rodea las tierras, y creció hasta abrazar el mundo entero y morderse la cola. Thor intentó pescarla con la cabeza de un buey como cebo, y en otra ocasión, cuando un gigante se la presentó disfrazada de gato, apenas logró levantarle una pata del suelo.
El encuentro final llega en el Ragnarök. La Völuspá y la Edda de Snorri Sturluson coinciden en el desenlace: Thor mata a la serpiente, retrocede nueve pasos y cae muerto, envenenado por el aliento del monstruo. El dios que protege a los hombres y la serpiente que encierra su mundo se destruyen el uno al otro, y con ellos termina ese mundo.
Qué significa la serpiente en el budismo y el hinduismo
En la India y en el mundo budista, las serpientes divinas —los nagas— son sobre todo guardianas del agua, de los tesoros y de la tierra. El relato más querido lo recoge el Udana, uno de los textos del canon pali. Poco después de alcanzar el despertar, el Buda meditaba al pie de un árbol cuando se levantó una tormenta fuera de estación, con siete días de lluvia, viento frío y oscuridad.
Mucalinda, el rey de los nagas, salió de su morada, rodeó siete veces el cuerpo del Buda con sus anillos y extendió su gran capucha sobre su cabeza, para que no lo molestaran el frío, el calor, las moscas ni el viento. Cuando el cielo se despejó, deshizo sus anillos, dejó su forma de serpiente y se presentó ante él como un joven, con las manos juntas. La escena, con el Buda sentado sobre las espirales y la capucha abierta como un dosel, se esculpe desde el siglo II antes de Cristo y es habitual en el arte del sudeste asiático.
En el hinduismo, el dios Vishnu reposa sobre Shesha, la serpiente de mil cabezas que flota en el océano cósmico. Su nombre significa «lo que queda»: es el resto que permaneció después de que la tierra fuera modelada a partir de las aguas primordiales. Otra gran serpiente, Vasuki, sirvió de cuerda cuando dioses y demonios batieron el océano de leche para obtener el néctar de la inmortalidad, y rodea el cuello de Shiva. Cada año, en el festival de Nag Panchami, se hacen ofrendas a las imágenes de serpientes, y en muchas regiones no se ara la tierra ese día para no herir a ninguna.
Qué significa la serpiente en la mitología china
En China, la serpiente está en el origen del género humano. Fuxi y Nüwa, la pareja de ancestros míticos, se representan con torso humano y cuerpo de serpiente, con las colas entrelazadas. Un relato los hace hermanos y únicos sobrevivientes de un gran diluvio: encargados de repoblar el mundo, modelaron en barro una multitud de figuras humanas, a las que dieron vida con ayuda divina.
Su imagen más completa está en los estandartes funerarios de las tumbas de Astana, cerca de Turfán, en la ruta de la seda, habituales entre comienzos del siglo VI y mediados del VII. Se clavaban en el techo de la cámara funeraria, y el British Museum conserva uno pintado sobre seda. Uno de los dos ancestros sostiene un compás y el otro una escuadra, y alrededor giran el sol, la luna y las constelaciones: el compás traza el círculo del cielo y la escuadra el cuadrado de la tierra, según la concepción china de un cielo redondo sobre una tierra cuadrada.
En estas imágenes la serpiente no amenaza el orden del mundo: lo funda. Las dos colas enlazadas unen a la pareja que trazó las medidas del cielo y de la tierra y dio origen a la humanidad.
La serpiente emplumada y otras serpientes de América
En Mesoamérica la serpiente se unió al ave. En Teotihuacan, el llamado Templo de la Serpiente Emplumada, construido entre los años 150 y 200 de nuestra era, está cubierto de serpientes con plumas esculpidas en piedra, que se mueven entre conchas y caracoles marinos y cuyas cabezas brotan de los pétalos de una flor. Siglos después, los mexicas veneraban a la serpiente emplumada con el nombre de Quetzalcóatl, y los mayas de Yucatán la llamaban Kukulkán.
En Chichén Itzá, en torno a los equinoccios, el sol de la tarde dibuja en la escalinata norte de la pirámide de Kukulkán una serie de triángulos de luz que parecen el cuerpo de una serpiente descendiendo hasta las cabezas de piedra de la base. El efecto se ve durante varias semanas y no quedó registrado hasta el siglo XX, después de la reconstrucción de la pirámide, de modo que no hay testimonio antiguo de cómo lo entendían sus constructores.
Más al norte, en Arizona, la serpiente es mensajera de la lluvia. En la Danza de la Serpiente de los hopi, los sacerdotes bailan con serpientes vivas y luego las llevan al desierto para que carguen las oraciones por el agua hasta los dioses; las serpientes se consideran hermanas mayores del pueblo.
Qué significa soñar con serpientes según los antiguos
El tratado de interpretación de sueños más completo que se conserva de la Antigüedad, la Oneirocritica de Artemidoro de Daldis, escrita en el siglo II, dedica un apartado a la serpiente. Según Artemidoro, soñar con una serpiente significaba un rey, por su fuerza; el tiempo, por su longitud y porque se despoja de la piel vieja y rejuvenece; la riqueza, porque guarda tesoros; y los dioses a los que estaba consagrada, entre ellos Zeus, Deméter, Hécate y Asclepio.
Artemidoro insistía en que ningún sueño se entiende sin conocer a quien lo sueña: su oficio, su salud, su edad y su posición. Para demostrarlo cuenta el caso de siete mujeres que soñaron que daban a luz una serpiente. El hijo de una mujer rica llegó a ser un orador famoso, por la lengua bífida del animal; el de la esposa de un sacerdote fue sacerdote; el de la hija de un profeta, profeta, porque la serpiente estaba consagrada a Apolo.
Los otros cuatro hijos tuvieron otra suerte. El hijo de una mujer licenciosa fue adúltero, porque la serpiente se desliza por las rendijas más estrechas; el de otra fue ladrón y murió decapitado, como la serpiente a la que se mata golpeándole la cabeza; el de una esclava huyó de su amo, porque la serpiente no avanza en línea recta; y el de una mujer que estaba enferma nació paralítico. Para Artemidoro, la serpiente del sueño no tenía un significado fijo: dependía de la vida de quien la soñaba.
Errores frecuentes
El caduceo como símbolo de la medicina
El bastón alado con dos serpientes entrelazadas que aparece en ambulancias, clínicas y seguros médicos es el caduceo de Hermes, dios del comercio, de los viajeros y de los mensajeros, que además guiaba a las almas al mundo de los muertos. El símbolo de la medicina es la vara de Asclepio: un bastón sin alas con una sola serpiente.
La confusión se consolidó en 1902, cuando el caduceo pasó a los cuellos de los oficiales del Cuerpo Médico del Ejército de los Estados Unidos, al parecer por error de un capitán; años después un bibliotecario de la oficina del Cirujano General lo advirtió, pero el emblema ya llevaba tiempo en uso y se mantuvo. El Ejército da otra explicación: que el caduceo, usado ya desde 1851 en los uniformes de los auxiliares de hospital, representa el carácter no combatiente del servicio, y que la vara de Asclepio figura en su escudo para representar la medicina. La Organización Mundial de la Salud usa la vara de Asclepio.
El águila que devora una serpiente en la fundación de Tenochtitlan
El escudo de México muestra un águila sobre un nopal devorando una serpiente, y suele presentarse como la señal que los mexicas esperaban para fundar su ciudad. El arqueólogo Alfonso Caso ya había advertido que ninguna fuente prehispánica muestra esa escena, y el historiador Guillermo Correa Lonche lo confirmó en un estudio publicado por el INAH: en el monolito conocido como Teocalli de la Guerra Sagrada, el águila sostiene en el pico el signo atl-tlachinolli, «agua y fuego», que en náhuatl significa la guerra.
Las fuentes coloniales más antiguas muestran al águila con un ave o sola sobre el tunal. La primera serpiente conocida está en el códice de fray Diego Durán, de 1581, que pinta dos veces la escena: una con un ave y otra con una serpiente. En 1642 el obispo y virrey Juan de Palafox logró retirar por un tiempo el águila, la serpiente y el tunal del escudo de la ciudad, pero el emblema reapareció, y en 1823 la república lo adoptó con serpiente. Según una de las interpretaciones propuestas, Durán asoció la escena indígena con la imagen cristiana del águila que vence a la serpiente, y el escudo conserva desde entonces las dos tradiciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué simboliza la serpiente?
Casi siempre, algo doble: la muerte y la curación, el caos y la protección, la tentación y la sabiduría. Lo que tienen en común sus sentidos es el umbral: la serpiente guarda o amenaza el paso entre la vida y la muerte, entre el orden y el caos, entre lo de arriba y lo de abajo.
¿Qué significa la serpiente en la Biblia?
En el Génesis es la criatura astuta que tienta a Eva, y el Apocalipsis la identifica con el diablo. Pero la Biblia también tiene la serpiente de bronce de Moisés, que curaba a quien la miraba, y que el Evangelio de Juan presenta como figura de Cristo en la cruz.
¿Qué diferencia hay entre el caduceo y la vara de Asclepio?
La vara de Asclepio, símbolo de la medicina, es un bastón sin alas con una sola serpiente enroscada. El caduceo, atributo de Hermes, dios del comercio y mensajero de los dioses, lleva dos serpientes entrelazadas y un par de alas. Su uso como emblema médico se extendió en los Estados Unidos a partir de 1902.
¿Qué significa una serpiente que se muerde la cola?
Es el ouroboros, imagen del tiempo que se renueva sin fin. El ejemplo más antiguo conocido está en uno de los relicarios de la tumba de Tutankamón, del siglo XIV a. C., donde dos serpientes rodean a una figura que representa el principio y el fin del tiempo.
¿Qué significa la serpiente del escudo de México?
La serpiente llegó al símbolo en la época virreinal. Las fuentes indígenas más antiguas muestran al águila sobre el nopal con el signo de la guerra sagrada, y la primera águila con serpiente conocida está en el códice de Diego Durán, de 1581.
Fuentes
- Epopeya de Gilgamesh, tablilla XI, versión estándar acadia. Resumen del episodio en Avigdor Shinan y Yair Zakovitch, From Gods to God, Jewish Publication Society, 2012.
- Génesis 3; Números 21:4-9; 2 Reyes 18:4; Mateo 10:16; Juan 3:14; Apocalipsis 12:9.
- Catecismo de la Iglesia Católica, n. 391, sobre la serpiente y el ángel caído.
- Antonio Mazzotta, comentario a Caravaggio, Madonna dei Palafrenieri, The Visual Commentary on Scripture. thevcs.org
- E. A. Wallis Budge, The Book of the Dead: The Papyrus of Ani, British Museum, 1895 (dominio público). Universitätsbibliothek Heidelberg
- World History Encyclopedia, «Apophis». worldhistory.org
- Heródoto, Historias, VIII, 41, trad. G. C. Macaulay, 1890 (dominio público). Lexundria
- Arthur Bernard Cook, Zeus, vol. III, Cambridge University Press, 1940, sobre la serpiente de la Acrópolis y la versión de Plutarco. Universitätsbibliothek Heidelberg
- Ovidio, Metamorfosis, libro XV, trad. Henry T. Riley, 1851 (dominio público), sobre la llegada de Asclepio a Roma. Project Gutenberg, ebook 26073
- Snorri Sturluson, Edda, Gylfaginning; Völuspá, sobre Jörmungandr y el Ragnarök.
- Udana 2.1, «Mucalinda Sutta», canon pali.
- Asian Art Museum de San Francisco, «Vishnu asleep on the serpent in the cosmic ocean», objeto B86D15. asianart.emuseum.com
- Artemidoro de Daldis, Oneirocritica, II, 13 y IV, 67, en la traducción inglesa de Robert J. White (1975), parafraseada. Extractos en attalus.org
- UNESCO, Silk Road Programme, «Fuxi and Nüwa», pintura de Astana conservada en el Museo Nacional de Corea. unesco.org
- British Museum, estandarte funerario con Fuxi y Nüwa, número 1928,1022,0.203. britishmuseum.org
- Guillermo Correa Lonche, El águila y la serpiente. El problema del origen prehispánico del Escudo Nacional Mexicano, INAH. Boletín de presentación del INAH, 2024. inah.gob.mx
- Artículo sobre el caduceo y la vara de Asclepio como símbolos médicos, PubMed Central, PMC4190767. pmc.ncbi.nlm.nih.gov


