Xoloitzcuintle o xoloitzcuintli: significado y simbolismo

El xoloitzcuintle, también llamado xoloitzcuintli, xolo o perro pelón mexicano, es el perro sin pelo de México. Su nombre une el de Xólotl, el dios nahua con cabeza de perro, con la palabra náhuatl para perro, itzcuintli. Hoy es símbolo del Día de Muertos porque, para los antiguos nahuas, un perro llevaba a los muertos a través del río del Mictlán.

El relato del perro y el río lo recogió en el siglo XVI fray Bernardino de Sahagún, que también describió al xolo entre los animales de la Nueva España. A su alrededor se juntan el dios Xólotl, que huyó de la muerte convertido en ajolote, una creencia que seguía viva en el siglo XX y un perro que estuvo a punto de desaparecer.

El xoloitzcuintle de un vistazo
Nombres Xoloitzcuintle, xoloitzcuintli, xolo, perro pelón mexicano
Origen Occidente y centro de México; figuras de perros sin pelo de hace unos dos mil años
Dios asociado Xólotl, gemelo de Quetzalcóatl y estrella de la tarde
Papel en la tradición nahua Los perros acompañaban a los muertos en el camino al Mictlán
Fuente principal Fray Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España, siglo XVI
Hoy Símbolo del Día de Muertos; sus saberes y tradiciones son patrimonio cultural inmaterial de la Ciudad de México
Denominador común El perro como compañero que no abandona a su dueño ni después de la muerte

Qué significa el xoloitzcuintle

El xoloitzcuintle significa compañía hasta el final. Lleva el nombre de Xólotl, el dios que se representa con cabeza de perro y que acompaña a los muertos, y de la palabra itzcuintli, perro.1 Para los pueblos de habla náhuatl, el perro tenía un lugar en el último viaje de su dueño, y en sitios mayas y toltecas se han encontrado perros enterrados junto a las personas.1

El perro como símbolo del guía y del guardián aparece en muchas tradiciones. En la del centro de México tiene una escena precisa, con un río, un perro de un color determinado y un muerto que necesita cruzar. Esa escena, recogida en el siglo XVI, está en el origen de la fama del xolo como perro del Día de Muertos.

El perro que cruza a los muertos en el Mictlán

Los informantes nahuas de fray Bernardino de Sahagún le explicaron qué pasaba con quienes iban al Mictlán, el lugar de los muertos. Los parientes le hacían llevar al difunto un perrito de pelo bermejo, y al pescuezo le ponían un hilo flojo de algodón. Pasados cuatro años, el muerto salía hacia los nueve infiernos, y en el camino tenía que cruzar un río, el Chiconahuapan. El perro estaba en la otra orilla. Si reconocía a su amo, se echaba a nadar hacia él, y el difunto cruzaba encima del perrillo.2

No servía cualquier perro. Los de pelo blanco y los de pelo negro no podían nadar y pasar el río. El blanco se excusaba: «yo me lavé». El negro decía: «yo me he manchado de color prieto, y por eso no puedo pasaros». Solamente el perro de pelo bermejo, concluye el texto, podía pasar a cuestas a los difuntos.2 Es un testimonio colonial: lo escribió un fraile franciscano, después de la conquista, a partir de lo que le contaron sus informantes nahuas.

Significado espiritual del xoloitzcuintle

En la tradición nahua, el sentido religioso del perro está en esa compañía: para pasar el río, el perro tiene que reconocer a su amo. La creencia no terminó con la conquista. Doña Luz Jiménez, una mujer nahua de Milpa Alta cuyos relatos en náhuatl recogió el etnólogo Fernando Horcasitas en el siglo XX, contaba que después de la muerte hay que cruzar un río y que los perros pasan a los muertos. Su versión agrega una condición: «Los perritos, si los quisimos aquí en la tierra, nos pasarán». El perro que no fue querido trata mal al difunto. Como en Sahagún, el perro blanco se resiste y hay que rogarle; el negro o el amarillo encuentran al muerto y lo ayudan.3

El perro también tenía un día propio. En la cuenta ritual de 260 días, cada uno de los veinte signos se combinaba con un número, y uno de esos signos es itzcuintli, el perro.4 Aparece en el anillo de signos que rodea la Piedra del Sol, el calendario azteca.

Qué significa soñar con un xoloitzcuintle

Ninguna fuente antigua interpreta los sueños con un xolo. Los nahuas sí interpretaban los sueños, y los informantes de Sahagún dejaron una lista de los que se tenían por malos augurios: soñar que la casa ardía, que el río se llevaba al que dormía, que se le venía encima un cerro o un árbol, que una fiera lo comía. Para casi todos había la misma sentencia: «Ya morirá». En esa lista no aparece el perro.5

Lo que sí está documentado es el sentido del perro despierto: en la tradición nahua, el perro es el que reconoce a su dueño al final del camino y lo ayuda a cruzar.

Xólotl, el dios perro

Xólotl es el dios del fuego y del rayo, el gemelo de Quetzalcóatl, y se representa como un hombre con cabeza de perro. Es la estrella de la tarde, la cara oscura de Venus, y acompaña al sol cada noche en su paso por el mundo de los muertos. Según el mito, también acompañó a Quetzalcóatl al Mictlán para recuperar los huesos con los que se hizo a la humanidad actual.6

El libro VII del Códice Florentino cuenta el episodio que mejor lo define. En Teotihuacan, después de que nació el quinto sol, el sol no se movía, y los dioses tuvieron que morir para ponerlo en marcha. Ehécatl, el viento, fue quien mató a los dioses. Xólotl no quería morir. «Oh dioses, que no muera yo», les dijo, y lloró tanto que se le hincharon los ojos. Huyó, y para esconderse se convirtió primero en el maíz doble, el que crece bifurcado, y después en el maguey doble, el mexólotl. Al final se metió en el agua y se volvió axólotl. Allí fueron a atraparlo, y allí lo mataron. Y aun así el sol no se movió: tuvo que levantarse el viento para empujarlo, y la luna se quedó atrás, hasta que se elevó después.7 El ajolote, el animal en que se escondió Xólotl, es la última forma de esa huida.

Por qué el xoloitzcuintle no tiene pelo

En el libro de los animales, Sahagún dice de los perros de la tierra que «son mansos y domésticos, acompañan y siguen a su amo».8 Allí describe también al xolo: dice que criaban unos perrillos llamados xoloitzcuintli que no tenían ningún pelo, y que de noche los abrigaban con mantas para dormir. Recoge además dos explicaciones de su desnudez: unos decían que de pequeños los untaban con una resina llamada oxitl para que se les cayera el pelo, y otros, que nacían así en ciertos pueblos. En el mismo pasaje describe al tlalchichi, un perro bajito y redondo que era muy bueno de comer.9

La explicación correcta es la segunda: nacen así. La falta de pelo se debe a una mutación de un gen dominante, el FOXI3, que altera el desarrollo de la piel y de los dientes.10 Por eso un xolo sin pelo cruzado con un perro con pelo sigue teniendo algunas crías sin pelo, y por eso los xolos sin pelo suelen carecer de premolares: los arqueólogos usan esa falta de dientes para reconocerlos en los restos. Las figuras de perros sin pelo de Colima muestran que ya existían hace unos dos mil años,11 aunque no todos los perros de cerámica de Colima son xolos: muchos representan al tlalchichi, el perro bajito y redondo.12 En las camadas siguen naciendo también xolos con pelo, que son la forma original de la raza.1

Por qué el xolo estuvo a punto de desaparecer

Los perros se comían en el México antiguo. Las crónicas españolas del siglo XVI describen perros servidos en banquetes, y en las fiestas de los mercaderes se servían de veinte a cuarenta.1 Tras la conquista, el consumo de los colonos y la llegada de razas europeas llevaron al xolo al borde de la extinción. En la década de 1950, los aficionados que intentaban salvarlo encontraron solo diez ejemplares en lugares apartados de México, y la raza se reconstruyó a partir de ellos.13

La genética matiza esa continuidad. Los perros que vivían en América antes de la llegada de los europeos desaparecieron casi por completo, y un estudio de 2020 estimó que los xolos actuales conservan solo un 3 % de su ascendencia de esos perros precolombinos.14 Frida Kahlo y Diego Rivera tuvieron xolos y los incluyeron a menudo en su obra; Rivera abrió en 1925 el primer criadero de la raza.13

El xoloitzcuintle en el Día de Muertos

Dentro de las fiestas de muertos, en varias regiones de México el 27 de octubre se dedica a los animales que murieron. En abril de 2026 la Cámara de Diputados aprobó que esa fecha sea el Día Nacional del Xoloitzcuintle, y en octubre de 2026 se conmemoró por primera vez.15 Ese mismo mes, el gobierno de la Ciudad de México declaró patrimonio cultural inmaterial los saberes, las prácticas y las representaciones asociados al xoloitzcuintle; el decreto protege la tradición, no al animal.16

En la tradición actual, el xolo se incluye en la ofrenda como el acompañante del alma,17 junto a la flor de cempasúchil, la que marca el camino del altar. En la película Coco, de 2017, el perro que acompaña al protagonista al mundo de los muertos, Dante, es un xolo.1

Errores frecuentes

«Según los aztecas, el xoloitzcuintle cruzaba a los muertos»

En el texto de Sahagún, el perro que pasa a los muertos por el río es un perro de pelo bermejo, y los de pelo blanco y negro no pueden hacerlo.2 El xoloitzcuintli, sin pelo, aparece en otro libro de la obra, sin ese papel.9 Según el investigador Marco Antonio Hernández Escampa-Abarca, la asociación del xolo con el río del Mictlán es posterior: el perro pelón absorbió lo que la tradición decía de los perros en general.18

Ver también: Anubis, el dios egipcio de los muertos con cabeza de perro o chacal.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el xoloitzcuintle?

Es el perro sin pelo de México y simboliza la compañía en la muerte. Lleva el nombre de Xólotl, el dios con cabeza de perro, y se asocia a la creencia nahua de que un perro ayudaba a los muertos a cruzar el río del Mictlán.

¿Por qué el xoloitzcuintle se relaciona con el Día de Muertos?

Porque los nahuas creían que un perro acompañaba al difunto en el camino al Mictlán y lo pasaba nadando por un río. Con el tiempo esa imagen se fijó en el xolo, que hoy representa en la ofrenda al acompañante del alma.

¿Quién es Xólotl?

Es un dios nahua con cabeza de perro, gemelo de Quetzalcóatl y estrella de la tarde. Según el Códice Florentino, se negó a morir para mover al sol y huyó convertido en maíz, en maguey y en ajolote.

¿Qué color de perro guiaba a los muertos?

Según el relato que recogió Sahagún en el siglo XVI, un perro de pelo bermejo. Los perros blancos y negros no podían cruzar el río con el difunto.

¿Por qué el xoloitzcuintle no tiene pelo?

Por una mutación dominante en el gen FOXI3, que también le quita dientes. En las camadas nacen además xolos con pelo.

¿Qué significa soñar con un xoloitzcuintle?

Ninguna fuente antigua interpreta ese sueño. Los nahuas tenían una lista de sueños de mal augurio, pero el perro no figura en ella; en su tradición, el perro es el compañero que ayuda al dueño a cruzar el río de los muertos.

¿Cuándo es el Día Nacional del Xoloitzcuintle?

El 27 de octubre, la fecha del Día de Muertos dedicada a los animales. La Cámara de Diputados de México lo aprobó en abril de 2026 y se celebró por primera vez ese año.

Notas y fuentes

  1. Wikipedia en inglés, artículo sobre el xoloitzcuintle: el nombre, los perros sacrificados y enterrados con sus dueños en sitios mayas y toltecas, los banquetes, las variedades con y sin pelo, los tres tamaños, Kahlo y Rivera, Coco y la declaración de la Ciudad de México de 2016. ↑
  2. Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España, apéndice del libro III, cap. 1, ed. Porrúa, «Sepan Cuántos», México, 1992, pp. 206-207, citado en Marco Antonio Hernández Escampa-Abarca, «El color de los perros mesoamericanos» y «El perro con pelo que habita el Mictlán», Itzcuintli. Perro mesoamericano, 2014, y en «Metáforas animales. El perro como representación creativa de la experiencia interespecie», Redalyc, que cita la misma edición; cotejado además con Eréndira Jacqueline Sedano Quirarte, Raúl Andrés Perezgrovas Garza y Valeria Sedano Quirarte, «El papel del perro durante la época prehispánica y colonial», Sociedades Rurales, Producción y Medio Ambiente, 22 (44), 2022, pp. 93-94, que cita a Sahagún, libro III, p. 227. ↑
  3. Fernando Horcasitas y Sarah O. de Ford, Los cuentos en náhuatl de doña Luz Jiménez, UNAM, 1979, pp. 12-13, citado en Raymundo Flores Melo, «Los perros y la muerte en la tradición oral milpaltense», Itzcuintli. Perro mesoamericano, 2011. ↑
  4. Wikipedia en inglés, «Tonalpohualli»: los veinte signos de los días, entre ellos el perro. ↑
  5. Alfredo López Austin (ed.), Augurios y abusiones, UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas, 1969, sección «Sueños», texto náhuatl de los Primeros memoriales de Sahagún. Edición digital. ↑
  6. Wikipedia en inglés, «Xolotl»: dios del fuego y del rayo, representado con cabeza de perro, gemelo de Quetzalcóatl, estrella de la tarde y acompañante de los muertos. ↑
  7. Códice Florentino, libro VII, caps. 1 y 2, paleografía y traducción del náhuatl de Juan Carlos Torres López, Estudios de Cultura Náhuatl, 57, 2019, pp. 217-236, en especial p. 235. Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM. ↑
  8. Sahagún, Historia general, libro XI, cap. 1, párr. 6, citado en Mercedes de la Garza, «Los animales en la mirada de Sahagún», en Miguel León-Portilla (ed.), Bernardino de Sahagún: quinientos años de presencia, UNAM, 2002, p. 163. ↑
  9. Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España, libro XI, ed. de Carlos María de Bustamante, México, 1829-1830, t. III, pp. 164-165. Biblioteca J. Willard Marriott, Universidad de Utah. ↑
  10. Cord Drögemüller y otros, «A Mutation in Hairless Dogs Implicates FOXI3 in Ectodermal Development», Science, 321 (5895), 2008, p. 1462, según Wikipedia en inglés, artículo sobre el xoloitzcuintle. ↑
  11. Gaceta UNAM, «El xoloitzcuintle: un sobreviviente de dos mil años de edad», con declaraciones de Raúl Valadez Azúa, Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, coautor con Gabriel Mestre Arrioja de Xoloitzcuintle. Del enigma al siglo XXI. ↑
  12. Museo Amparo, Puebla, ficha «Tlalchichi»: cerámica de la tradición de tumbas de tiro, Colima, hacia 300 a. C.-600 d. C., que sigue la clasificación de Valadez, Blanco y Rodríguez. ↑
  13. Cynthia L. Vidaurri, «Mexico’s Legendary Xoloitzcuintli, the Hairless Dog», American Indian Magazine, Museo Nacional del Indígena Americano, Smithsonian, vol. 23, n.º 3, 2022. ↑
  14. Anders Bergström y otros, «Origins and genetic legacy of prehistoric dogs», Science, 370 (6516), 2020, pp. 557-564, según Wikipedia en inglés, artículo sobre el xoloitzcuintle. Para la desaparición del linaje anterior al contacto: Máire Ní Leathlobhair y otros, «The evolutionary history of dogs in the Americas», Science, 361 (6397), 2018, pp. 81-85. ↑
  15. El Imparcial, «Diputados aprueban el Día Nacional del Xoloitzcuintle», 16 de abril de 2026: aprobado el 15 de abril por 433 votos a favor, ninguno en contra y cuatro abstenciones, y enviado al Senado. N+, «El xolo ha acompañado a México desde tiempos prehispánicos y tiene ya su día nacional», 27 de octubre de 2026. ↑
  16. La Crónica de Hoy, «Declaran patrimonio cultural inmaterial los saberes asociados al xoloitzcuintle en CDMX», 27 de octubre de 2026: decreto publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, en vigor desde el 28 de octubre de 2026. ↑
  17. El Imparcial, «Día de Muertos: ¿cuál es el significado del perro xoloitzcuintle en la ofrenda?», 22 de octubre de 2025. ↑
  18. Marco Antonio Hernández Escampa-Abarca, «El perro con pelo que habita el Mictlán», Itzcuintli. Perro mesoamericano, 6 de febrero de 2014. ↑

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