Piedra del Sol: significado del calendario azteca
La Piedra del Sol, llamada también calendario azteca, es un gran disco de basalto tallado por los mexicas que representa al sol y la historia del cosmos según su religión. En el centro está el sol de la era actual; a su alrededor, los cuatro soles que lo precedieron y los signos de los veinte días.
Pese a su nombre, no servía para medir el tiempo. Pasó más de dos siglos enterrada boca abajo por orden de un arzobispo, reapareció en 1790 durante unas obras en la Plaza Mayor y estuvo casi cien años a la intemperie en la torre de la catedral, donde llegó a servir de blanco de tiro. Y en su centro queda una pregunta que los especialistas todavía discuten: ¿de quién es el rostro que mira desde el medio?
| Cultura | Mexica, último siglo antes de la conquista |
|---|---|
| Fecha | Discutida: entre 1479 y 1519 |
| Material y medidas | Basalto de olivino; unos 3,58 m de diámetro y 24 toneladas |
| Centro | Un rostro, tradicionalmente identificado como Tonatiuh, el sol |
| Mito principal | Los cinco soles o eras del mundo |
| Hallazgo | 17 de diciembre de 1790, en la Plaza Mayor de la Ciudad de México |
| Dónde está | Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México, desde 1964 |
- Qué es la Piedra del Sol
- De quién es el rostro del centro
- La leyenda de los cinco soles
- Cómo nació el Quinto Sol en Teotihuacan
- Partes de la Piedra del Sol y los 20 signos
- ¿Es un calendario? Para qué servía
- Enterrada, hallada y expuesta: la historia de la piedra
- Errores frecuentes
- Preguntas frecuentes
Qué es la Piedra del Sol
La Piedra del Sol es un disco de unos 3,58 metros de diámetro y alrededor de 24 toneladas de peso, tallado en basalto de olivino. Esa roca volcánica nació de la lava del Xitle, un volcán del sur del valle de México.1 Toda la cara frontal está cubierta de relieves dispuestos en anillos alrededor de un rostro central.
Hoy se ve del gris de la piedra, pero no siempre fue así. Estaba pintada sobre todo de ocre y rojo, los colores del fuego, y ese color le daba un carácter ígneo, solar.2
La piedra condensa en un solo círculo la idea mexica del universo: el sol que alumbra la era presente, los mundos que fueron destruidos antes que este, el tiempo dividido en días y las fuerzas que mueven el sol por el cielo.
De quién es el rostro del centro de la Piedra del Sol
En el centro mira de frente un rostro con orejeras y una lengua que sale de la boca en forma de cuchillo de pedernal, el instrumento de los sacrificios. A los lados aparecen dos garras con uñas afiladas. La identificación tradicional es que se trata de Tonatiuh, el sol.3
No todos lo ven igual. En los años setenta se propuso que el rostro era Tlaltecuhtli, la deidad de la tierra, ligada en la religión mexica al parto, a la muerte y al renacimiento.4 Otra lectura vio en él al sol nocturno, el que viaja bajo la tierra entre el ocaso y el amanecer. Y el epigrafista David Stuart, de la Universidad de Texas, propone que es un retrato: el de Moctezuma II convertido en sol, en el centro del cosmos.5
Según quién esté en el centro, la piedra habla del sol que da la vida, de la tierra que la recibe de vuelta o del emperador que gobernaba bajo ese sol.
La leyenda de los cinco soles
Alrededor del rostro, cuatro recuadros forman, junto con él, el signo ollin (se pronuncia aproximadamente «ólin»), «movimiento». Cada recuadro es un sol, una era del mundo que terminó en catástrofe. Los mexicas creían vivir en el quinto.
La versión más completa está en la Leyenda de los Soles, un texto en náhuatl de 1558.6 El primer sol se llamó 4 Jaguar y duró 676 años; al final, los jaguares devoraron a la gente. El segundo, 4 Viento, duró 364 años, hasta que un huracán se llevó a los hombres y los que quedaron se convirtieron en monos. El tercero, 4 Lluvia, duró 312 años y acabó con una lluvia de fuego; sus habitantes se transformaron en guajolotes. El cuarto, 4 Agua, duró 676 años y terminó en un diluvio que convirtió a la gente en peces. Cada humanidad tenía su propio alimento, y ninguna sobrevivió a su mundo.
Las fuentes antiguas no coinciden en el orden: de ocho que se han comparado, solo dos, la Leyenda de los Soles y la Historia de los mexicanos por sus pinturas, siguen la misma secuencia.7 Tampoco coinciden en cómo acabará el quinto. Los Anales de Cuauhtitlán anuncian movimientos de tierra y hambre; la Historia de los mexicanos por sus pinturas, que el dios Tezcatlipoca robará el sol.
Cómo nació el Quinto Sol en Teotihuacan
Fray Bernardino de Sahagún recogió de boca de los ancianos nahuas el relato de cómo nació este quinto sol.8 Todavía era de noche. Los dioses se reunieron en Teotihuacan y se preguntaron quién se encargaría de alumbrar el mundo.
Se ofreció primero Tecuciztécatl, un dios rico y orgulloso. Los demás callaban por miedo, hasta que eligieron a Nanahuatzin, un dios pequeño y cubierto de llagas, que aceptó sin discutir. Durante cuatro días los dos ayunaron e hicieron penitencia en dos montes, que según el relato son hoy las pirámides del Sol y de la Luna. Las ofrendas de Tecuciztécatl eran todas preciosas: plumas de quetzal en lugar de ramas, bolas de oro, espinas de jade, espinas de coral rojo en lugar de las ensangrentadas, y copal fino. Nanahuatzin ofreció cañas verdes atadas de tres en tres, bolas de barba de pino, espinas de maguey teñidas con su propia sangre y, en lugar de copal, las costras de sus llagas.
A medianoche, los dioses encendieron una gran hoguera y llamaron a Tecuciztécatl para que se arrojara. Cuatro veces corrió hacia el fuego y cuatro veces se detuvo, vencido por el calor. Entonces llamaron a Nanahuatzin, que cerró los ojos y se lanzó de una sola vez. Avergonzado, Tecuciztécatl saltó detrás de él.
Un águila se arrojó a la hoguera cuando todavía ardía con fuerza, y por eso tiene las plumas oscuras, como chamuscadas. El jaguar entró cuando las llamas ya bajaban y solo quedó manchado de negro. De ahí, según el relato, viene que a los guerreros más valientes se los llamará «águila y jaguar», con el águila delante, porque fue la primera en entrar.
Los dioses esperaron mirando a todas partes, sin saber por dónde saldría el sol. Por fin apareció por el oriente, rojo y tan brillante que nadie podía mirarlo: era Nanahuatzin. Detrás salió Tecuciztécatl, y brillaba igual. Para que no hubiera dos soles, uno de los dioses corrió y le golpeó la cara con un conejo. Esa mancha oscura es la que todavía se ve en la luna.
Pero ninguno de los dos se movía. Quedaron quietos en el cielo, y los dioses entendieron lo que les tocaba: tenían que morir para que el sol echara a andar. El viento, Ehécatl, se encargó de matarlos. Uno solo se negó. Xólotl lloró hasta que se le hincharon los ojos y huyó: se escondió en el maizal convertido en una caña doble, después entre los magueyes como un maguey doble, y al final se metió en el agua convertido en ajolote. Allí lo alcanzaron.
Aun así, el sol no se movió hasta que Ehécatl sopló con fuerza y lo empujó por su camino. La luna esperó a que el sol llegara al poniente para echar a andar, y así se separaron: uno quedó para el día y la otra para la noche. Los ancianos cerraban la historia con una advertencia: si Tecuciztécatl se hubiera arrojado primero, el sol habría sido él.
El rostro del centro de la piedra es, en la lectura tradicional, ese sol que necesitó la muerte de los dioses para empezar a moverse. Su nombre, 4 Movimiento, recuerda que no se mueve solo.
Partes de la Piedra del Sol y su significado
El primer anillo alrededor de los soles reúne los veinte signos de los días. Empieza con cipactli, el lagarto, y se lee en sentido contrario a las agujas del reloj.2
Cada signo tenía un nombre en náhuatl y un sentido propio. Son estos:9
| Náhuatl | Significado | Náhuatl | Significado |
|---|---|---|---|
| cipactli | 1. Lagarto | ozomatli | 11. Mono |
| ehécatl | 2. Viento | malinalli | 12. Hierba torcida |
| calli | 3. Casa | ácatl | 13. Caña |
| cuetzpalin | 4. Lagartija | océlotl | 14. Jaguar |
| cóatl | 5. Serpiente | cuauhtli | 15. Águila |
| miquiztli | 6. Muerte | cozcacuauhtli | 16. Zopilote |
| mázatl | 7. Venado | ollin | 17. Movimiento |
| tochtli | 8. Conejo | técpatl | 18. Pedernal |
| atl | 9. Agua | quiáhuitl | 19. Lluvia |
| itzcuintli | 10. Perro | xóchitl | 20. Flor |
Cada signo se combinaba con un número del 1 al 13, y así se formaba el tonalpohualli, la cuenta sagrada de 260 días con la que se fijaban los destinos y las fiestas.1 Los días se sucedían como 1 Lagarto, 2 Viento, 3 Casa, hasta llegar a 13 Caña; el siguiente volvía al 1 con el signo que tocaba, 1 Jaguar. Por eso el sol actual se llama 4 Movimiento: es un nombre de día.
Más afuera, una banda de pequeños recuadros de cinco puntos, la forma del quincunce, marca el centro y las cuatro direcciones del mundo, y de ella salen grandes rayos solares en forma de punta.
El borde exterior lo ocupan dos serpientes de fuego, las xiuhcóatl, con el cuerpo cubierto de llamas, que llevan al sol en su recorrido diario de oriente a poniente. Donde comienzan sus colas, un recuadro lleva la fecha 13 Caña.2
¿La Piedra del Sol es un calendario? Para qué servía
El nombre del calendario azteca viene de sus primeros estudiosos. El astrónomo novohispano Antonio de León y Gama, que la describió en 1792, creyó que servía para fines astronómicos y cronológicos, e incluso como reloj de sol.10 Alexander von Humboldt, que la estudió en 1803, la comparó con los calendarios de otros pueblos. Pero aunque contiene los signos de los días, la piedra no permite llevar una cuenta del tiempo: se la considera una imagen del sol y de los ciclos del cosmos.2
Para qué se usaba sigue en discusión. En la segunda mitad del siglo XIX, Alfredo Chavero propuso que se colocaba en horizontal, como una gran piedra de sacrificios; Matos Moctezuma y Stuart coinciden en que fue hecha para estar tendida y mirar al cielo, no de pie. David Stuart cree que se alzaba sobre una plataforma en el centro de Tenochtitlan, a la vista de todos y orientada hacia el palacio de Moctezuma II.5
Tampoco hay acuerdo sobre su fecha. El Instituto Nacional de Antropología e Historia lee la fecha 13 Caña como el año 1479, bajo el gobernante Axayácatl.3 Pero cerca del centro se identificó el glifo con el nombre de Moctezuma II, lo que la llevaría a su reinado, entre 1507 y 1519,5 y en 2023 se propuso el año 1503, el de su llegada al trono.11 La fecha 13 Caña puede ser, además, otra cosa: según los Anales de Cuauhtitlán, fue el año en que nació el Quinto Sol.2
Enterrada, hallada y expuesta: la historia de la Piedra del Sol
Tras la conquista, la piedra siguió a la vista durante unos treinta años, cerca de la esquina sureste de la Plaza Mayor. Fray Diego Durán cuenta que el arzobispo Alonso de Montúfar mandó enterrarla al ver lo que allí pasaba «de males y homicidios», y deja escrita su sospecha: que lo persuadieron para que se perdiera la memoria del antiguo sacrificio.12
Durán habla de dos piedras redondas de sacrificio en aquella plaza. David Stuart cree que la enterrada fue la Piedra del Sol, y especula con que una pieza gemela siga todavía bajo el suelo del Zócalo.5
El 17 de diciembre de 1790, unos obreros que nivelaban la plaza y abrían conductos de agua por orden del virrey, el segundo conde de Revillagigedo, la encontraron boca abajo y la sacaron del lodo.1 Meses después se colocó de pie en la torre poniente de la Catedral Metropolitana, mirando a la calle, y allí pasó casi un siglo a la intemperie.13 Según el museo que hoy la guarda, en 1847 los soldados estadounidenses que ocupaban la ciudad la usaron como blanco de tiro.1
En 1885 la bajaron de la torre para llevarla a la Galería de Monolitos del Museo Nacional, en la calle de Moneda. Hicieron falta una plataforma, vigas, poleas, cinco operarios, veinte soldados y quince días de trabajo. En 1964 hizo su último viaje, sobre una plataforma de dieciséis ruedas, hasta el nuevo Museo Nacional de Antropología en el bosque de Chapultepec, donde preside la Sala Mexica.1 Allí se exhibe de pie, como un gran escudo, aunque fue hecha para mirar al cielo.
Errores frecuentes
«La Piedra del Sol predijo el fin del mundo en 2012»
La profecía de 2012 se atribuyó a los mayas, y la Piedra del Sol se mezcló con ella por ser la imagen más conocida de un calendario prehispánico. Pero es mexica, y los mayas eran otro pueblo, del sureste de México y de Centroamérica, con otra lengua, otra escritura y una cuenta larga propia, uno de cuyos ciclos cerró en diciembre de 2012. Las dos culturas solo compartían la cuenta de 260 días.
Tampoco los mayas anunciaron un final. De unos 15.000 textos mayas registrados, solo dos mencionan esa fecha, ambos en Tabasco, y ninguno habla del fin del mundo. La lectura apocalíptica nació del pensamiento occidental, que interpretó un cambio de ciclo como un fin de los tiempos.14
«Quetzalcóatl puso al conejo en la luna»
Circula un relato en el que Quetzalcóatl, conmovido porque un conejo se le ofreció como alimento, lo eleva hasta la luna como recompensa. Esa versión no está en el libro VII de Sahagún, que suele citarse como su fuente. Allí, el conejo es lo que uno de los dioses estrella contra la cara de Tecuciztécatl para apagar su brillo.8
Ver también: Ajolote: significado, simbolismo y el mito de Xólotl
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la Piedra del Sol?
Es una escultura mexica que representa al sol y la historia del cosmos: en el centro, el sol de la era actual, el Quinto Sol, rodeado por los cuatro soles que lo precedieron y por los signos de los veinte días.
¿La Piedra del Sol es un calendario?
No en el sentido de un instrumento para medir el tiempo. Lleva los veinte signos de los días, pero se la considera un monumento solar y cosmológico. El nombre de calendario azteca viene de sus primeros estudiosos, a fines del siglo XVIII.
¿Cuánto pesa y dónde está la Piedra del Sol?
Pesa unas 24 toneladas y mide unos 3,58 metros de diámetro. Está tallada en basalto y se exhibe en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México.
¿Cuáles son los 20 signos de la Piedra del Sol?
Lagarto, viento, casa, lagartija, serpiente, muerte, venado, conejo, agua, perro, mono, hierba torcida, caña, jaguar, águila, zopilote, movimiento, pedernal, lluvia y flor. Son los signos de los días de la cuenta sagrada de 260 días.
Notas y fuentes
- Museo Nacional de Antropología, «Piedra del Sol», ficha en Google Arts & Culture: basalto de olivino del Xitle, medidas y peso; hallazgo del 17 de diciembre de 1790, boca abajo; uso como blanco por soldados estadounidenses en 1847; traslado de 1885 y de 1964; el tonalpohualli. Google Arts & Culture. ↑
- Eduardo Matos Moctezuma, «La Piedra del Sol», Arqueología Mexicana: colores ocre y rojo; lectura en sentido contrario a las agujas del reloj; serpientes de fuego; fecha 13 Caña y su relación con los Anales de Cuauhtitlán; Chavero y la posición horizontal; León y Gama y Humboldt. arqueologiamexicana.mx. ↑
- Instituto Nacional de Antropología e Historia, «Piedra del Sol», Foto del día: rostro de Tonatiuh y lectura de 13 Caña como 1479, bajo Axayácatl. INAH. ↑
- Eduardo Matos Moctezuma, «Tlaltecuhtli, señor de la tierra», Estudios de Cultura Náhuatl, vol. 27, 1997, pp. 15-40. UNAM. La lectura del rostro central como Tlaltecuhtli es de Carlos Navarrete y Doris Heyden, seguida por Richard Townsend; la del sol nocturno, de Cecelia Klein. Ambas, resumidas en la nota de Stuart. ↑
- David Stuart, «El emperador y el cosmos. Nueva mirada a la Piedra del Sol», Arqueología Mexicana, núm. 149: las lecturas del rostro central; el glifo de Moctezuma II, identificado por Emily Umberger (entre 1507 y 1519); la plataforma o momoztli; las dos piedras de Durán, el entierro posterior a 1551 y la posible pieza gemela bajo el Zócalo. arqueologiamexicana.mx. ↑
- Leyenda de los Soles (1558), en Códice Chimalpopoca, trad. de Primo Feliciano Velázquez. Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM. ↑
- Roberto Moreno de los Arcos, «Los cinco soles cosmogónicos», Estudios de Cultura Náhuatl: comparación de ocho fuentes y versiones del fin del Quinto Sol en los Anales de Cuauhtitlán y la Historia de los mexicanos por sus pinturas. UNAM. ↑
- Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España, libro VII, cap. 2. Texto del relato (College of the Holy Cross). ↑
- Celeste Álvarez López, Piedra del Sol, México, Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, 2021. gob.mx. ↑
- Antonio de León y Gama, Descripción histórica y cronológica de las dos piedras que con ocasión del nuevo empedrado que se está formando en la plaza principal de México, se hallaron en ella el año de 1790, México, 1792. Citado por Matos Moctezuma en Arqueología Mexicana. ↑
- Thomas L. Grigsby, «A Correlation of Gregorian and Tonalpohualli Dates on the Aztec Calendar Stone», Estudios de Cultura Náhuatl, vol. 66, 2023: la piedra como memorial de la entronización de Moctezuma II en 1503. UNAM. ↑
- Diego Durán, Historia de las Indias de Nueva España e islas de la Tierra Firme (hacia 1581), México, Editora Nacional, 1951, citado por Matos Moctezuma, «La Piedra del Sol», Arqueología Mexicana. Montúfar fue arzobispo de México entre 1551 y 1572. ↑
- Eduardo Matos Moctezuma, «La Piedra del Sol», Crónica, 2021: las obras del segundo conde de Revillagigedo, la torre poniente de la catedral y el traslado a la calle de Moneda. cronica.com.mx. ↑
- Declaraciones del INAH y de los mayistas Mario Aliphat y Rafael Cobos recogidas en «Expertos aseguraron que idea de apocalipsis tergiversó…», Cooperativa, 25 de noviembre de 2011, cooperativa.cl, y en Público, 26 de noviembre de 2011, publico.es. Los dos textos son el Monumento 6 de Tortuguero y un ladrillo de Comalcalco. ↑
Mira también
Anuncios




Una historia fascinante.
ResponderEliminar