Estaurograma: el signo más antiguo de la crucifixión


El estaurograma (⳨) es un signo formado por la superposición de dos letras griegas: la tau (Τ) y la rho (Ρ). Se lo llama también cruz monogramática o tau-rho. Los escribas cristianos lo empleaban dentro del texto de los manuscritos para abreviar dos palabras: stauros, cruz, y stauróo, crucificar.

Al mirar el trazo en lugar de leerlo, se observa lo siguiente. El asta vertical de la rho coincide con la de la tau, y el bucle de la rho queda por encima del travesaño, en el lugar exacto donde estaría la cabeza de un hombre colgado de una cruz. Aparece así en manuscritos copiados en torno al año 200.

El estaurograma de un vistazo
Qué es Ligadura de las letras griegas tau y rho
Otros nombres Tau-rho, cruz monogramática, staurograma
Qué abrevia Stauros, cruz, y stauroo, crucificar; no el nombre de Cristo
Dónde aparece primero Los papiros P66, P45 y P75, copiados hacia el año 200
Antes del cristianismo Monedas de cobre de Herodes el Grande, 37 a. C., como abreviatura de valor
Uso autónomo Desde el siglo IV, junto al crismón; en Europa occidental en los siglos V y VI

Cómo se forma el signo

La tau griega tiene la forma de una T: un asta vertical y un travesaño horizontal en lo alto. La rho tiene la forma de una P: un asta vertical con un bucle cerrado en la parte superior.

El estaurograma se obtiene haciendo coincidir las dos astas verticales en una sola. El resultado conserva el travesaño de la tau y añade, por encima de él, el bucle de la rho. Es lo que en tipografía se llama una ligadura: dos caracteres fundidos en un trazo único.

El signo tiene hoy códigos propios en Unicode. Figura en el bloque copto como U+2CE8, «símbolo copto tau ro», y desde Unicode 7.0, publicado en 2014, también en el bloque de símbolos antiguos como U+101A0, «símbolo griego tau rho». El mismo bloque copto incluye además una ligadura de la palabra completa staurós, en la que el estaurograma lleva adosada una sigma lunada a cada lado del travesaño.

El nombre con el que hoy se lo conoce es reciente. «Estaurograma» es acuñación de los años sesenta del siglo XX; la denominación anterior, y la que se usaba ya en el siglo XIX, era «cruz monogramática».

Qué abrevia, y por qué importa

Los escribas cristianos de los primeros siglos empleaban un sistema de abreviaturas conocido como nomina sacra, «nombres sagrados». Consistía en contraer ciertas palabras —Dios, Señor, Jesús, Cristo, Espíritu— dejando algunas letras y trazando una línea horizontal encima. No era un ahorro de espacio: era una manera de señalar por escrito que esas palabras pertenecían a otro orden.

El sistema es uno de los rasgos que distinguen a los manuscritos cristianos antiguos y funciona como marca de identidad: un copista que abreviaba de ese modo estaba señalando a qué comunidad pertenecía el libro que copiaba. La línea horizontal sobre las letras advertía además al lector de que no debía leer la palabra como se leen las demás.

El estaurograma se comporta casi como uno de esos nomina sacra, pero con una diferencia que lo separa del resto del sistema. Las demás abreviaturas afectan a nombres propios y títulos divinos. El estaurograma abrevia un sustantivo común y un verbo: stauros, la cruz, y stauróo, crucificar. No es el nombre de nadie: es un objeto y una acción.

De ahí se sigue la distinción que separa a este signo del crismón. El crismón se forma con la ji y la rho, las dos primeras letras de Christós, y remite por tanto a la persona: es el nombre de Cristo escrito en cifra. El estaurograma remite al hecho: la cruz y el acto de crucificar. Dos monogramas de aspecto emparentado que apuntan a cosas distintas.

La imagen dentro de la abreviatura

El rasgo que ha centrado la discusión en las últimas décadas es que el trazo, además de abreviar, dibuja. La tau proporciona el madero vertical y el travesaño; el bucle de la rho, colocado justo encima del travesaño, ocupa la posición de una cabeza.

El especialista Larry Hurtado desarrolló esa lectura y sostuvo que el estaurograma constituye la referencia visual más antigua que se conoce a la crucifixión de Jesús. El argumento se apoya en la cronología. Los papiros donde aparece —designados P66, P45 y P75, entre los manuscritos neotestamentarios más antiguos conservados— se sitúan habitualmente a finales del siglo II o comienzos del III, mientras que las representaciones cristianas explícitas de la crucifixión no aparecen hasta los siglos IV y V. La diferencia que Hurtado reclama es de unos ciento cincuenta o doscientos años.

La datación de esos papiros está discutida. Brent Nongbri y otros especialistas han argumentado que P66 podría ser bastante más tardío, incluso del siglo IV, lo que situaría el signo en la época en que la iconografía de la crucifixión ya empezaba a ser corriente y desactivaría el argumento. Hurtado, por su parte, sostiene que estos manuscritos probablemente no conservan el primer uso del signo, sino que su existencia indica que ya era inteligible para escribas y lectores cristianos cuando se copiaron.

El alcance de la afirmación es acotado: no se trata de una escena narrativa ni de una imagen concebida como tal, sino de una abreviatura escrita dentro del renglón, en la que el dibujo resulta del cruce de las dos letras. El signo es a la vez marca de escritura y figura.

El signo no aparece disperso por el texto: se emplea en las palabras stauros y stauróo allí donde estas figuran, de modo que el lector lo encontraba en el punto exacto en que el relato nombraba la cruz. Entre esos lugares están también los pasajes en que Jesús llama a sus seguidores a cargar con su propia cruz, como Lucas 9, 23 y 14, 27, donde Hurtado señala que existe de todos modos un vínculo conceptual con la crucifixión de Jesús. Uno de los ejemplos conservados corresponde precisamente a Lucas 14, 27 en el papiro Bodmer XIV.

Antes de ser cristiano

La ligadura de tau y rho no la inventaron los cristianos. La combinación está documentada antes, y en un contexto que no tiene nada que ver con la religión: aparece en monedas de cobre acuñadas por Herodes el Grande en el año 37 a. C., donde se interpreta como abreviatura de trikhalkon, es decir, el valor de la pieza en calcos.

La ligadura funcionaba, por tanto, como recurso corriente de la escritura griega: una manera de comprimir dos letras que a menudo iban juntas. El aporte de los escribas cristianos no fue el trazo sino su empleo, aplicado a las palabras que nombran la cruz.

El crismón siguió un camino paralelo. La combinación de ji y rho también es anterior al cristianismo: figura en monedas de Ptolomeo III Evérgetes, en el siglo III a. C., y los copistas griegos la empleaban al margen de los textos para señalar un pasaje valioso, abreviando chrestón, «bueno», más o menos como hoy se usaría un asterisco. En los dos casos los cristianos tomaron una abreviatura ya existente y la reasignaron a una palabra propia, aprovechando que las letras coincidían.

De la página al muro

Durante sus primeras generaciones el estaurograma vivió únicamente dentro de los libros. Era un recurso de copista, visible solo para quien leía el texto, y no un emblema para exhibir.

A partir del siglo IV empieza a aparecer fuera del renglón, empleado como monograma de Cristo por derecho propio, en paralelo al crismón y a otras variantes. Desde ahí se difunde por Europa occidental a lo largo de los siglos V y VI. Efrén el Sirio, en el siglo IV, describe un signo cristiano que combina la tau-rho con el alfa y la omega colocadas bajo los brazos del travesaño. Según su explicación, la tau representa la cruz de Jesús, prefigurada por los brazos extendidos de Moisés en Éxodo 17, 11, y el alfa y la omega significan que el crucificado es el principio y el fin.

De ese uso autónomo quedan objetos concretos. Se conserva una lámpara de aceite con un estaurograma procedente de Cesarea Marítima, y el signo aparece también en la moneda: en un sólido acuñado en Constantinopla bajo Anastasio I, entre los años 507 y 518, una figura de la Victoria sostiene un asta rematada por un estaurograma.

Hay un detalle que conecta el estaurograma con el episodio más conocido de la simbología cristiana antigua. Cuando Lactancio describe el signo que Constantino ordenó pintar en los escudos de sus soldados antes de la batalla del Puente Milvio, su descripción resulta poco precisa, y varios estudiosos han señalado que se aproxima más a un estaurograma que al crismón con el que habitualmente se lo identifica. El episodio y sus dos versiones antiguas se tratan en el artículo sobre la cruz y la corona.

No confundir con

El crismón

Se distinguen por la primera letra. El crismón (☧) combina la ji, que tiene forma de aspa, con la rho; el estaurograma (⳨) combina la tau, que tiene forma de T, con la misma rho. En el crismón el asta de la rho cruza el centro del aspa; en el estaurograma se funde con el asta de la tau. Y abrevian palabras distintas.

La cruz tau

La cruz tau, o cruz de San Antonio, es una cruz en forma de T sin ningún añadido. El estaurograma incorpora sobre ella el bucle de la rho, y ese bucle es lo que lo distingue: sin él no hay monograma, solo una cruz.

La tau tenía por su cuenta un valor cristiano anterior. Tertuliano, en Contra Marción, la explica como signo de salvación identificándola con la marca que en Ezequiel 9, 4 se traza sobre la frente de los que serán salvados. Y en la Antigüedad se entendía que la cruz de la ejecución tenía forma de T. El estaurograma se apoya sobre esa lectura previa de la letra.

Errores frecuentes

«El estaurograma es una variante del crismón»

Se los presenta a menudo como dos formas del mismo signo, o el primero como versión simplificada del segundo. Son signos independientes: emplean letras distintas, abrevian palabras distintas y el estaurograma está documentado antes en los manuscritos. Su parecido se debe a que ambos comparten la rho y pertenecen a la misma familia de monogramas. Hurtado señala que la idea de que el crismón fue el primero y de que el estaurograma derivó de él está hoy descartada.

«La tau-rho fue una invención cristiana»

La ligadura es anterior y de uso profano. Figura en monedas acuñadas por Herodes el Grande en el 37 a. C. como abreviatura del valor de la pieza. El uso cristiano no consistió en crear el trazo sino en destinarlo a las palabras que nombran la cruz.

«Los cristianos no representaron la cruz hasta el siglo IV»

La afirmación es correcta si se refiere a la cruz como emblema público y a las escenas de la crucifixión, que en efecto son tardías, por la connotación infamante que el suplicio tenía en el mundo romano. Pero el estaurograma matiza el cuadro: dentro de los manuscritos, y en el ámbito reservado de la copia de textos, existía desde finales del siglo II un signo que abreviaba la palabra cruz y que además la dibujaba.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el estaurograma?

Un signo formado por la superposición de dos letras griegas, la tau y la rho. Los escribas cristianos lo usaban dentro de los manuscritos del Nuevo Testamento para abreviar las palabras cruz y crucificar. También se lo llama cruz monogramática o tau-rho.

¿Cuál es la diferencia entre el estaurograma y el crismón?

Abrevian palabras distintas. El crismón está formado por la ji y la rho y abrevia Christos, el nombre. El estaurograma está formado por la tau y la rho y abrevia stauros, cruz, y stauroo, crucificar. Uno remite a la persona y el otro al hecho de la crucifixión.

¿Por qué se dice que es la imagen más antigua de la crucifixión?

Porque aparece en manuscritos situados en torno al año 200, y el bucle de la rho sobre el travesaño de la tau se ha leído como la cabeza de un hombre en la cruz. Larry Hurtado sostuvo que es la referencia visual más temprana conocida a la crucifixión de Jesús. La datación de esos papiros está discutida.

¿El estaurograma es de origen cristiano?

La ligadura no lo es. La combinación de tau y rho aparece en monedas de cobre acuñadas por Herodes el Grande en el año 37 a. C., donde funciona como abreviatura del valor de la moneda. Lo cristiano no es el trazo sino el uso que se le dio después.

Fuentes

  • Papiros P66, P45 y P75, entre los manuscritos más antiguos conservados del Nuevo Testamento, donde el signo aparece abreviando stauros y stauróo.
  • Larry W. Hurtado, «The Staurogram in Early Christian Manuscripts: the earliest visual reference to the crucified Jesus?», en Thomas Kraus (ed.), New Testament Manuscripts, Brill, Leiden, 2006, pp. 207-226. Texto completo. era.ed.ac.uk
  • Larry W. Hurtado, The Earliest Christian Artifacts: Manuscripts and Christian Origins, Eerdmans, 2006, pp. 135-154; y «The Staurogram: Earliest Depiction of Jesus Crucifixion», Biblical Archaeology Review, marzo-abril de 2013. biblicalarchaeology.org
  • Tertuliano, Contra Marción III, 22, sobre la tau como signo de salvación identificado con la marca de Ezequiel 9, 4.
  • Sobre la discusión acerca de la datación de P66 y la objeción de Brent Nongbri. thetextualmechanic.blogspot.com
  • Wikipedia, «Staurogram», sobre la ligadura, las monedas de Herodes el Grande, el uso autónomo desde el siglo IV y el testimonio de Efrén el Sirio. en.wikipedia.org
  • Wikipedia, «Chi Rho», sobre la distinción entre los dos monogramas y sobre la descripción de Lactancio. en.wikipedia.org
  • Codificación del signo en Unicode: U+2CE8 en el bloque copto y U+101A0 en el de símbolos antiguos desde Unicode 7.0 (2014); y sobre el término «estaurograma» como acuñación de los años sesenta frente a «cruz monogramática», del siglo XIX. wikiwand.com

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