Oso: significado espiritual, en la Biblia y en los sueños
El oso simboliza la fuerza salvaje, la madre que defiende a sus crías y la furia del guerrero. Para los griegos fue Calisto, la ninfa convertida en la Osa Mayor; para los vikingos, el animal de los berserkers; en la Biblia, la imagen de la ira que no se puede frenar; y hoy es emblema de Madrid, Berlín, Berna y Rusia.
Desde Plinio el Viejo hasta el siglo XVII se creyó que la osa daba a luz bolas de carne informe y les daba forma a lametones. Y el oso de la bandera de California es un oso pardo que ya no existe en California: el último se vio hace un siglo.
| Significado principal | Fuerza salvaje, protección materna, furia guerrera |
|---|---|
| En el cielo | La Osa Mayor, que el mito identifica con la ninfa Calisto |
| Diosas | Artemisa en Grecia; Artio entre los celtas |
| Guerreros | Los berserkers nórdicos |
| En la Biblia | La osa privada de sus crías; los osos de Eliseo |
| En los sueños | Una mujer, una enfermedad o un viaje, según Artemidoro |
| Emblema de | Madrid, Berlín, Berna, Rusia y California |
| En la Bolsa | El mercado que baja |
- Qué significa el oso
- Calisto y la Osa Mayor
- El oso y las diosas: Artemisa y Artio
- Los berserkers y el oso nórdico
- Qué significa el oso en la Biblia
- El oso en la Edad Media
- El oso sagrado: los ainu y los Andes
- Qué significa soñar con un oso
- El oso de Madrid, Berlín, Berna, Rusia y California
- El oso hoy: la Bolsa y el oso de peluche
- No confundir con
- Errores frecuentes
- Preguntas frecuentes
Qué significa el oso: fuerza, madre y furia
El oso significa, ante todo, la fuerza de lo salvaje: un animal capaz de matar a un hombre que, sin embargo, se alza sobre dos patas y come frutos, miel y peces. Esa semejanza con lo humano se manifiesta en los mitos. En Grecia, la osa era una mujer transformada; en los Andes, el ukuku es hijo de una mujer y un oso; entre los ainu de Japón, el oso es un dios que visita la tierra con piel de animal.
El segundo sentido es el de la madre. La Biblia no compara la ira de Dios con un oso cualquiera, sino con la osa a la que le robaron las crías. El tercero es el guerrero: los berserkers nórdicos eran «fuertes como osos», y entre los pueblos germánicos, según el historiador Michel Pastoureau, el oso fue el rey de los animales antes que el león.
Calisto y la Osa Mayor: por qué hay un oso en el cielo
Calisto era una ninfa de la Arcadia, compañera de caza de Artemisa, y como todas ellas había jurado permanecer virgen. Zeus la dejó embarazada, y el embarazo se descubrió durante un baño. Las versiones difieren sobre quién la convirtió en osa. Según Hesíodo, en el resumen que conserva el Pseudo-Eratóstenes, fue Artemisa, furiosa. Según Ovidio, en las Metamorfosis, fue Hera, celosa, quien la arrastró del pelo hasta que el cuerpo se le cubrió de pelaje negro.
Ovidio cuenta lo que siguió. Quince años después, su hijo Arcas, que cazaba en el bosque, se encontró con una osa que se quedó mirándolo fijo. No sabía que era su madre. Cuando levantó la lanza para matarla, Zeus los arrebató a los dos y los puso en el cielo. Calisto es la Osa Mayor, y Arcas, según Hesíodo e Higino, el Boyero, la constelación cuya estrella principal, Arturo, parece custodiar a la Osa.
Hera no se conformó. Según Ovidio, fue a pedirles a Tetis y a Océano, los dioses del mar, que nunca dejaran a la osa bañarse en sus aguas. Por eso, dice el mito, la Osa Mayor gira alrededor del polo y nunca se hunde en el horizonte. Homero lo había observado siglos antes: en la Ilíada, la Osa es la única constelación que no tiene parte en los baños del Océano.
La Osa Mayor aparece también en la Biblia, al menos en la traducción Reina-Valera: en el libro de Job, Dios pregunta «¿O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?». Otras versiones leen en ese versículo otra estrella, Arturo.
El oso y las diosas: Artemisa y Artio
Las niñas osas de Artemisa en Braurón
En el santuario de Braurón, en el Ática, las niñas atenienses servían a Artemisa como arktoi, «osas», antes de llegar a la edad de casarse. No eran sacerdotisas: la opinión más aceptada les da entre cinco y diez años. Vestían una túnica corta de color azafrán, el krokotos, que se quitaban en el rito final, y danzaban y corrían en honor de la diosa. En Lisístrata, de Aristófanes, una mujer recuerda haber sido «osa» en Braurón con su túnica de azafrán.
La enciclopedia bizantina Suda explica el origen del rito. Un oso salvaje se había domesticado en un pueblo del Ática. Una niña jugaba con él, lo provocó y el animal la arañó. Sus hermanos lo mataron con lanzas, y sobre Atenas cayó una peste. El oráculo dijo que terminaría si las niñas «hacían de osa» en pago por la muerte del animal.
Artio, la diosa osa de los celtas
Inscripciones de Suiza y de Alemania nombran a Artio, una diosa celta cuyo nombre viene de la palabra gala para «oso». Su imagen más conocida es un grupo de bronce hallado cerca de Berna: una mujer sentada, con frutos en el regazo, frente a un oso grande que está junto a un árbol. La dedicatoria dice que lo ofreció una tal Licinia Sabinilla «a la diosa Artio». De ella no se sabe mucho más.
Los berserkers: el oso en la mitología nórdica
En la Saga de los Ynglingos, Snorri Sturluson describe a los guerreros de Odín: iban a la batalla sin cota de malla, rabiosos como perros o lobos, mordían los escudos, eran fuertes como osos o toros, mataban de un golpe y ni el fuego ni el hierro les hacían daño. Eran los berserkers, un nombre que la mayoría de los estudiosos interpreta como «camisas de oso», por la piel que vestían.
El oso, sin embargo, no figura entre los animales de Odín: los suyos son los lobos Geri y Freki y los cuervos Hugin y Munin. Junto a los berserkers, las sagas nombran a los úlfheðnar, los «pieles de lobo». El oso llega a Odín a través de sus guerreros.
La Saga de Hrólf Kraki lleva la idea hasta el final. El padre del guerrero Bödvar Bjarki había sido hechizado para ser oso de día y hombre de noche. En la última batalla del rey Hrólf, un oso enorme avanza delante de sus hombres y destroza a los enemigos, mientras Bjarki sigue sentado e inmóvil en la sala. Su compañero Hjalti, indignado, va a buscarlo y lo despierta. El oso desaparece: era el espíritu de Bjarki. Bjarki sale a pelear como hombre, y la batalla se pierde.
Saxo Gramático cuenta otra historia con un oso. Cuando Ragnar Lodbrok fue a pedir la mano de la guerrera Lagertha, lo recibieron un oso y un perro enorme que guardaban la casa de ella. Ragnar mató al oso con la lanza y estranguló al perro, y así la ganó. Pero, según Saxo, seguía resentido por aquellas fieras cuando, años después, se divorció de ella para casarse con otra.
Qué significa el oso en la Biblia
En la Biblia el oso es, sobre todo, peligro. David, antes de enfrentarse a Goliat, le cuenta a Saúl que cuando era pastor mataba al león y al oso que se llevaban corderos del rebaño, y que el Dios que lo libró de sus garras lo libraría también del filisteo. En la visión de Daniel, la segunda de las cuatro bestias que salen del mar es semejante a un oso y tiene tres costillas entre los dientes; los estudiosos modernos la identifican con el reino de los medos.
La imagen que más se repite es la de la madre. «Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus cachorros, que con un fatuo en su necedad», dice el libro de los Proverbios. Y el profeta Oseas pone la comparación en boca de Dios mismo: «Como osa que ha perdido los hijos los encontraré». El significado bíblico del oso es esa ira que no se puede frenar, la de quien defiende lo suyo.
El episodio más conocido es el de Eliseo. Cuando el profeta subía a Betel, unos muchachos salieron de la ciudad a burlarse de él gritándole «¡Calvo, sube!»; Eliseo los maldijo en nombre de Dios, y del monte salieron dos osos que atacaron a cuarenta y dos de ellos. En la visión de paz de Isaías, en cambio, el oso queda domado: «La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas».
El oso en la Edad Media: el rey destronado
Michel Pastoureau, en El oso: historia de un rey destronado, sostiene que para los pueblos germánicos el oso era el animal sagrado por excelencia y el rey de los animales, y que la Iglesia lo combatió desde la época carolingia hasta el siglo XIII. Primero lo convirtió en figura del demonio y de los cinco pecados capitales: la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza. Después promovió en su lugar al león, un animal lejano del que se podía decir lo que se quisiera. El oso terminó en las ferias, amaestrado y con bozal.
Las vidas de santos ayudaron a domesticarlo. En la de san Corbiniano, escrita por el obispo Arbeo de Frisinga, un oso mata el caballo de carga del santo camino de Roma, y Corbiniano lo obliga a llevar el equipaje hasta la ciudad, donde lo deja volver al bosque. Ese oso cargado es el emblema de Frisinga, en Baviera, y Joseph Ratzinger lo llevó en su escudo desde que fue arzobispo de Múnich y Frisinga hasta su pontificado como Benedicto XVI. Él mismo lo explicó: el oso era él, domado por Dios para llevar una carga.
El oso sagrado: los ainu y los Andes
El oso dios de los ainu
Para los ainu de Hokkaido y Sajalín, el oso pardo es un kamuy, un dios que visita el mundo de los hombres disfrazado de oso. En la ceremonia del iomante, una cría capturada se criaba dentro de la casa como un niño, y al cabo de uno a tres años se la sacrificaba ritualmente para que su espíritu volviera al mundo de los dioses. La carne y la piel eran los regalos que el dios dejaba en agradecimiento por la hospitalidad recibida. El gobierno de Hokkaido prohibió de hecho la ceremonia a mediados del siglo XX; la prohibición se levantó en 2007.
El ukuku y el jukumari: el oso de los Andes
En los Andes del sur de Perú, durante la peregrinación de Qoyllur Rit'i, los ukukus visten un abrigo oscuro y una máscara de lana. En la mitología quechua son hijos de una mujer y un oso, temidos por su fuerza. Mantienen el orden de la fiesta entre bromas, hablan con voz aguda y, al amanecer del tercer día, suben al glaciar a buscar las cruces y a bajar bloques de hielo, al que se atribuye un poder sagrado. Se los considera los únicos capaces de enfrentarse a los condenados, las almas en pena que habitan la nieve.
En Bolivia, en la Diablada del carnaval de Oruro, el oso andino, el jukumari, es una de las figuras centrales de la danza. Es el oso de anteojos, la única especie de oso de Sudamérica.
Qué significa soñar con un oso
Los significados que circulan para cada color de oso, o para el oso que ataca, no vienen de ninguna tradición antigua. Dos tradiciones antiguas sí hablan del oso en sueños, y las dos lo leen a partir de lo que el animal significaba despierto.
La Oneirocrítica de Artemidoro de Daldis, del siglo II, el tratado de interpretación de sueños más completo que se conserva de la Antigüedad, le dedica unas líneas. El oso, dice, significa una mujer, porque los que contaron las metamorfosis dicen que el animal nació de Calisto; significa también enfermedad, por lo que tiene de fiera; y movimiento y viaje, porque se llama igual que la constelación que no deja nunca de moverse. Pero como la Osa gira siempre en el mismo sitio sin ponerse, anuncia también la vuelta al mismo lugar.
En el libro V, que reúne sueños que se cumplieron, Artemidoro cuenta el de un hombre que soñó que sus manos se habían convertido en manos de oso. Fue condenado a las fieras y murió atado a un poste, atacado por un oso. Artemidoro explica el vínculo con una creencia de su tiempo: que el oso, mientras hiberna, se lleva la pata a la boca y se alimenta chupándola.
La otra tradición es china. En el Libro de los Cantares, la antología de poesía más antigua de China, un poema pregunta cuáles son los sueños de buen augurio y responde que el gran adivino los interpreta así: soñar con osos anuncia el nacimiento de un hijo varón, y soñar con serpientes, el de una hija. En las dos tradiciones, el oso del sueño no depende de su color ni de si ataca, sino de lo que el oso significaba para quien soñaba: una mujer, un viaje, un hijo.
Por qué el oso es símbolo de Madrid, Berlín, Berna, Rusia y California
El oso y el madroño de Madrid
Según el Ayuntamiento de Madrid, ya en tiempos de Alfonso VIII los madrileños llevaban en su bandera un «oso u osa en forma pasante con siete estrellas en su lomo». Más tarde, la villa tuvo un pleito con el cabildo eclesiástico por la propiedad de los pastos y las arboledas. La villa se quedó con los árboles y la caza, y adoptó para su escudo el madroño con el oso erguido ante él. La propia descripción municipal no decide si es oso u osa, y la duda sigue viva. La estatua de la Puerta del Sol, obra de Antonio Navarro Santafé, se inauguró en 1967.
El oso de Berlín
El oso de Berlín es un juego de palabras. Aparece en sellos y monedas de la ciudad desde la Edad Media por su parecido con Bär, «oso» en alemán, aunque el nombre de Berlín es de origen eslavo y no tiene nada que ver con el animal. Es lo que la heráldica llama armas parlantes: una figura que evoca el nombre del lugar. Hoy lo repiten los Buddy Bears, esculturas de osos pintados que la ciudad usa como emblema de tolerancia.
Berna, la ciudad del oso
Berna tiene su propia leyenda: su fundador, el duque Bertoldo V de Zähringen, prometió darle a la ciudad el nombre del primer animal que encontrara en la cacería, y fue un oso. El oso está en su escudo desde el siglo XIII, y la ciudad mantiene osos vivos desde el siglo XV.
El oso ruso
La imagen del oso ruso nació fuera de Rusia. En Macbeth, Shakespeare ya pone al oso ruso entre las fieras que Macbeth dice que se atrevería a enfrentar. En el siglo XIX, la prensa británica, como la revista Punch, dibujaba a Rusia como un oso enorme, brutal y torpe. Los rusos terminaron adoptándolo: Misha, la mascota de los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980, era un osezno sonriente pensado para borrar esa imagen, y el oso es hoy el emblema del partido Rusia Unida.
El oso de la bandera de California
La bandera de California nació en 1846, en la breve rebelión de la Bandera del Oso, cuando un grupo de colonos estadounidenses proclamó en Sonoma una república de corta vida. El oso representaba la fuerza y la resistencia. Se dice que el de la versión moderna se dibujó a partir de Monarch, el último oso pardo de California que vivió en cautiverio, capturado por encargo del magnate de la prensa William Randolph Hearst. El último oso pardo salvaje del estado se cazó en 1922, y dos años después se vio uno por última vez.
El oso hoy: la Bolsa, el oso de peluche y otros usos
Qué significa el oso en la Bolsa
En la Bolsa, el oso es el mercado que baja y el toro, el que sube. La expresión viene de Londres, en el siglo XVIII: a los que vendían acciones que todavía no tenían se los llamaba vendedores de piel de oso, porque vendían la piel antes de cazar al animal, como dice el refrán. La explicación de que el oso golpea hacia abajo con la zarpa y el toro embiste hacia arriba con los cuernos es una etimología popular sin relación con el origen.
El oso de peluche y Theodore Roosevelt
En noviembre de 1902, en una cacería en Misisipi, el presidente Theodore Roosevelt se negó a disparar contra un oso que sus acompañantes habían atrapado y atado, porque le pareció antideportivo. El caricaturista Clifford Berryman dibujó la escena en The Washington Post, y Morris Michtom, dueño de una tienda de dulces de Nueva York, puso en su escaparate un osito de tela con un cartel: «Teddy's bear», el oso de Teddy. Roosevelt, sin embargo, no le perdonó la vida al animal: ordenó que lo mataran para que no siguiera sufriendo. Ese mismo año, en Alemania, la firma Steiff ya fabricaba ositos de peluche.
No confundir con
Los osos que no son osos
El oso perezoso y el oso hormiguero no son osos: son mamíferos americanos de otro grupo, emparentados entre sí. El perezoso es símbolo nacional de Costa Rica desde 2021. El koala tampoco es un oso, sino un marsupial. El oso panda, en cambio, sí es un oso; el panda rojo, no.
La Osa Mayor y la estrella polar
La estrella polar no está en la Osa Mayor sino en la Osa Menor. Las dos estrellas del extremo del carro de la Osa Mayor apuntan hacia ella, y por eso la Osa Mayor sirve para encontrar el norte.
Errores frecuentes
La osa no da forma a sus crías lamiéndolas
Plinio el Viejo escribió en la Historia natural que los oseznos nacen como masas informes de carne blanca, poco mayores que ratones, con solo las uñas visibles, y que la madre les da forma lamiéndolos poco a poco. La idea partía de Aristóteles, que describía a las crías como incompletas, y la repitieron Eliano y Ovidio. Todavía en 1646 el médico inglés Thomas Browne tuvo que refutarla en su Pseudodoxia epidemica: los naturalistas que habían examinado oseznos los encontraron perfectamente formados. Browne propuso el origen del error: las crías nacen envueltas en una membrana gruesa que la madre les quita.
El culto al oso de las cavernas no está probado
A comienzos del siglo XX, el investigador suizo Emil Bächler excavó la cueva del Drachenloch, en los Alpes, y halló grandes cantidades de huesos de oso de las cavernas. Interpretó su disposición como prueba de un culto neandertal al oso, y el hallazgo fue una sensación. La cuestión se sigue discutiendo, pero muchos arqueólogos piensan hoy que los restos se acumularon por causas naturales: los osos morían en las cuevas donde hibernaban, y el agua, el viento y los sedimentos movieron después los huesos.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el oso en lo espiritual?
La fuerza de lo salvaje, la madre que defiende a sus crías y la furia del guerrero. En Grecia fue una mujer transformada, Calisto; entre los ainu de Japón, un dios que visita la tierra con piel de oso.
¿Qué significa el oso en la Biblia?
Sobre todo, peligro y furia: la osa a la que le robaron las crías es la imagen de la ira que no se frena, y el profeta Oseas pone la comparación en boca de Dios. En la paz anunciada por Isaías, la vaca y la osa pacen juntas.
¿Qué significa soñar con un oso?
Para Artemidoro, en el siglo II, el oso del sueño significa una mujer, una enfermedad o un viaje, por el mito de Calisto y por la constelación de la Osa. En la antigua China, soñar con osos anunciaba el nacimiento de un hijo varón.
¿Por qué el oso es símbolo de Madrid?
Los madrileños ya llevaban un oso en su bandera en la Edad Media. Tras un pleito con el cabildo por los pastos y los árboles, la villa se quedó con los árboles y adoptó el madroño con el oso erguido ante él.
¿Por qué el oso es símbolo de Rusia?
Porque así la representaron los extranjeros, sobre todo la prensa británica del siglo XIX, como un oso enorme y torpe. Los rusos adoptaron después la imagen, como en Misha, la mascota de los Juegos Olímpicos de Moscú.
¿Qué significa el oso en la Bolsa?
El mercado que baja. Viene de los vendedores de piel de oso de Londres, que vendían acciones que aún no tenían, como quien vende la piel del oso antes de cazarlo.
Fuentes
- Artemidoro de Daldis, Oneirocrítica, II, 12, y V, 49. Texto griego de la edición de R. A. Pack en First1KGreek.
- Homero, Ilíada, XVIII. theoi.com
- Hesíodo (en el Pseudo-Eratóstenes), Ovidio, Metamorfosis, II, e Higino, Astronomía, II, sobre Calisto. Recopilación en theoi.com
- Aristófanes, Lisístrata; Suda, sobre las arktoi de Braurón. Wikipedia en inglés, «Cult of Artemis at Brauron». en.wikipedia.org
- Snorri Sturluson, Saga de los Ynglingos; Saga de Hrólf Kraki; Saxo Gramático, Gesta Danorum, IX. Wikipedia en inglés, «Berserker», «Bödvar Bjarki» y «Lagertha».
- Libro de los Cantares (Shijing), «Si gan». shijing.5000yan.com
- Biblia, versión Reina-Valera 1960: 1 Samuel 17; 2 Reyes 2; Job 38; Proverbios 17; Isaías 11; Oseas 13; Daniel 7. bible.com
- Plinio el Viejo, Historia natural, VIII; Thomas Browne, Pseudodoxia epidemica, 1646. penelope.uchicago.edu
- Michel Pastoureau, El oso: historia de un rey destronado, Paidós. Reseña de Andrea Vanina Neyra en scielo.org.ar
- Ayuntamiento de Madrid, «Oso y Madroño», portal de patrimonio cultural. patrimonioypaisaje.madrid.es
- Wikipedia en inglés: «Artio», «Corbinian», «Iomante», «Ukuku», «Coat of arms of Berlin», «Bern», «Russian Bear», «California grizzly bear», «Market trend», «Teddy bear», «Bear flag (gay culture)», «Bear worship». en.wikipedia.org
Mira también
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