Anillo de Borromeo: su símbolo y significado



El anillo de Borromeo es una figura de tres aros entrelazados de tal manera que, si se corta cualquiera de los tres, los otros dos se separan por completo: ninguno está unido directamente a otro, y sin embargo los tres juntos forman un nudo imposible de deshacer. Ha servido como escudo de una familia aristocrática italiana, como símbolo de la Trinidad cristiana y como modelo del psiquismo humano según Jacques Lacan. Pero tiene además una propiedad que casi nunca se menciona y que la topología demuestra sin ambigüedad: la forma en que casi todo el mundo lo dibuja —tres círculos perfectos— es, matemáticamente, imposible de construir.

El anillo de Borromeo de un vistazo
Nombre y origen De la familia aristocrática Borromeo, norte de Italia, siglo XV
Definición matemática Enlace bruniano: quitar cualquier componente deshace todo el conjunto
Propiedad geométrica No puede construirse con tres círculos perfectos (Freedman y Skora)
Uso cristiano Símbolo de la Santísima Trinidad desde al menos el siglo XIII
Uso vikingo Emparentado con el Valknut, aunque no siempre con la misma topología
Uso comercial Logo de la cerveza Ballantine, conocido en EE. UU. como «anillos Ballantine»
Uso psicoanalítico Jacques Lacan: lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario

Origen del nombre: las islas del lago Maggiore

El nombre «anillo de Borromeo» viene del escudo de armas de los Borromeo, familia aristocrática que se estableció en el norte de Italia en el siglo XV y que hasta hoy es propietaria de tres islas en el lago Maggiore, cerca de Arona: Isola Bella, Isola Madre e Isola Superiore. En el siglo XVII, Vitaliano Borromeo construyó en Isola Bella un palacio barroco donde el emblema de los tres anillos entrelazados aparece repetido en salones, jardines y fachadas, aunque no siempre con la misma precisión geométrica: en el propio palazzo conviven variantes del símbolo con distintos tipos de entrelazado, algunas de ellas topológicamente distintas entre sí. Una configuración prácticamente idéntica a la del escudo Borromeo aparece también en la tumba de la familia Rucellai, dentro del Tempietto del Santo Sepolcro que Leon Battista Alberti construyó entre 1457 y 1467 en la iglesia florentina de San Pancracio: los tres anillos entrelazados se asocian ahí con Cosimo de Médici (1389-1464), quien ya los había usado como emblema personal antes de que la familia Borromeo terminara dándoles su nombre definitivo.

El Valknut vikingo: no siempre el mismo nudo

Mucho antes de que la familia Borromeo adoptara el símbolo, una figura de tres elementos entrelazados ya circulaba por Escandinavia bajo el nombre de Valknut, «nudo de los guerreros caídos», grabada en piedras rúnicas noruegas y suecas desde al menos el siglo VII. Conviene precisar algo que se pasa por alto con frecuencia: el Valknut no es una única figura sino dos variantes distintas. Una está compuesta por tres triángulos equiláteros entrelazados, con una topología efectivamente equivalente a la del anillo de Borromeo. La otra es una curva unicursal, dibujada de un solo trazo continuo sin levantar la mano, que traza un nudo de trébol: topológicamente distinto del anillo de Borromeo, aunque visualmente parecido a primera vista. Varias de las piedras rúnicas más conocidas, como la de Stora Hammar en Gotland, muestran esta segunda forma.

La Trinidad cristiana: de Agustín a un manuscrito perdido

La necesidad teológica de representar tres personas distintas en una sola sustancia divina, sin caer en el politeísmo ni en la confusión de las personas, llevó a los primeros siglos del cristianismo a buscar figuras geométricas capaces de sostener esa paradoja. San Agustín de Hipona, en el libro noveno de su tratado De Trinitate, escrito en el siglo V, propuso una imagen que se acerca mucho a la lógica del anillo de Borromeo sin describir la figura exacta: comparó la Trinidad con tres anillos hechos de un mismo oro, unidos entre sí y semejantes unos a otros, que siguen siendo tres anillos y a la vez un solo oro, sin que se puedan fundir en una sola masa sin dejar de ser tres.

La representación gráfica más antigua que se conoce con el símbolo explícitamente trinitario procede de un manuscrito francés del siglo XIII, hoy perdido: en el centro, dentro de los tres círculos superpuestos, aparecía la palabra latina unitas, y en los sectores exteriores se repartían las tres sílabas de tri-ni-tas. El manuscrito original se destruyó en un incendio en la década de 1940, pero se conserva porque el historiador del arte Adolphe Napoléon Didron lo había reproducido en un libro publicado en 1843. Un siglo antes, el abad cisterciense Joaquín de Fiore había dibujado ya, en su Liber Figurarum, un diagrama distinto de tres anillos entrelazados en verde, azul y rojo, cada uno con el nombre de una persona divina.


Las lunas de Diane de Poitiers: parecidas, no iguales

En el castillo de Fontainebleau, el arquitecto francés Philibert de l'Orme diseñó un motivo de tres medias lunas entrelazadas basado en el emblema personal de Diane de Poitiers (1499-1566), amante del rey Enrique II de Francia. El diseño se parece a simple vista al anillo de Borromeo, y muchas fuentes de divulgación lo presentan como una variante más del mismo símbolo. Conviene ser precisos: en sentido topológico estricto, las medias lunas no son curvas cerradas como los anillos, así que este motivo —y el de tres serpientes entrelazadas que aparece en lugares como la catedral de Bangor, en Gales— pertenece a una familia de diseños visualmente emparentados con el anillo de Borromeo, pero no son ejemplos genuinos de la misma figura.

Por qué no se puede dibujar con círculos perfectos

Aquí está el dato menos conocido de todos, y probablemente el más sorprendente. Las representaciones habituales del anillo de Borromeo —en escudos, tatuajes, joyería y logotipos— casi siempre muestran tres círculos idénticos y perfectos. Los matemáticos Michael Freedman y Richard Skora demostraron que esa imagen es, estrictamente, imposible: no existe ninguna manera de colocar tres círculos geométricamente perfectos en el espacio tridimensional de forma que formen un verdadero enlace borromeo. Al menos una de las tres curvas tiene que dejar de ser un círculo exacto —basta con que sea una elipse, aunque sea mínimamente distinta de una circunferencia— para que la figura pueda existir realmente. La demostración, publicada en el siglo XX, resolvió una pregunta que los matemáticos venían intentando responder desde hacía tiempo, y confirmó una intuición que ya tenían los artesanos: cualquiera que haya intentado construir el anillo de Borromeo con alambre rígido y perfectamente circular termina comprobando, a mano, que no cierra. La figura entró en las matemáticas mucho antes de esa demostración: el matemático escocés Peter Tait la analizó ya en 1876, en pleno auge de una curiosa teoría según la cual los átomos podían ser nudos o remolinos en un supuesto fluido llamado éter; y el término «enlace bruniano» que designa a toda la familia de nudos con esta propiedad —no solo al caso de tres anillos— proviene del matemático alemán Hermann Brunn, que formalizó el concepto en 1892.

La figura sí puede construirse con curvas convexas no circulares: con tres elipses, con dos círculos y una elipse, o incluso con los llamados rectángulos áureos —tres rectángulos de proporción áurea, dispuestos perpendicularmente entre sí, que pueden inscribirse en los vértices de un icosaedro regular—. La demostración de que es imposible con circunferencias es, en ese sentido, tan sólida como sorprendente: se ha comprobado matemáticamente para curvas convexas en general, no solo para el caso de los círculos.

Lacan y el nudo del psiquismo

El psicoanalista francés Jacques Lacan encontró en la topología del anillo de Borromeo un modelo preciso para describir la estructura del psiquismo humano. Propuso que la experiencia humana se organiza en torno a tres registros —lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario— entrelazados exactamente según esta lógica: ninguno de los tres puede sostenerse por sí solo ni está directamente unido a otro de manera aislada, pero si se retira cualquiera de los tres, la estructura entera del sujeto se deshace. Lacan desarrolló y refinó este modelo a lo largo de varios de sus últimos seminarios, y lo convirtió en una de las herramientas conceptuales más citadas de su obra tardía, en una lógica de tres partes interdependientes que aparece también, con otro propósito completamente distinto, en la pieza de joyería irlandesa conocida como anillo de Claddagh, cuyas dos manos, corazón y corona representan tres virtudes que solo tienen sentido combinadas.

De la cerveza a la física cuántica

El uso comercial más conocido del símbolo es el logotipo de la cervecera P. Ballantine and Sons, fundada en Newark, Nueva Jersey: en Norteamérica, de hecho, el anillo de Borromeo se conoce popularmente como «anillos Ballantine» gracias a esa marca. Fuera del comercio, el símbolo ha encontrado aplicaciones inesperadas en la ciencia contemporánea. Químicos han sintetizado moléculas —incluidas hebras de ADN diseñadas expresamente para ese fin— entrelazadas con verdadera topología borromea, en un campo conocido como química supramolecular. En física nuclear y en física atómica ultrafría, se llaman «estados borromeos» o «núcleos borromeos» a ciertos sistemas de tres partículas que solo permanecen unidas las tres juntas: si se retira cualquiera de ellas, las otras dos, igual que los anillos, se separan sin quedar ligadas entre sí.

No confundir con

El trisquel

El trisquel también organiza tres elementos en torno a un centro común, pero es una figura de simetría rotacional dibujada de un solo trazo, sin el entrelazado de curvas independientes que define al anillo de Borromeo. Comparten el número tres y poco más.

El Valknut unicursal

Como se explicó más arriba, la variante del Valknut dibujada de un solo trazo continuo no es topológicamente un anillo de Borromeo, aunque a menudo se la presente como si lo fuera. Solo la variante de tres triángulos entrelazados por separado comparte la misma estructura.

El sello de Salomón

El sello de Salomón combina dos triángulos en una sola figura plana sin entrelazado tridimensional real: es una superposición, no un enlace topológico. La confusión es fácil porque ambos símbolos se usan con frecuencia como sellos de protección o unidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el anillo de Borromeo?

Simboliza la unidad inseparable: tres elementos entrelazados de tal manera que si uno se rompe, los otros dos se separan por completo. Se ha usado como emblema de la Santísima Trinidad, como escudo de una familia aristocrática italiana y, en psicoanálisis, como modelo de lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario.

¿Se puede dibujar el anillo de Borromeo con círculos perfectos?

No. Está demostrado matemáticamente que tres círculos perfectos nunca pueden formar un verdadero enlace borromeo en el espacio; al menos una de las tres curvas debe ser una elipse o cualquier otra forma no circular. Casi todas las representaciones populares del símbolo, con tres círculos idénticos, son en realidad una aproximación visual imposible en sentido estricto.

¿El Valknut vikingo es lo mismo que el anillo de Borromeo?

Depende de la variante. Existen dos versiones del Valknut: una de tres triángulos entrelazados con topología efectivamente borromea, y otra dibujada de un solo trazo continuo que forma un nudo de trébol, topológicamente distinto. Muchas piedras rúnicas escandinavas muestran esta segunda forma, no la primera.

Fuentes

  • Agustín de Hipona, De Trinitate, libro IX, capítulo 4, sobre los tres anillos de oro. Texto en inglés, New Advent
  • Michael Freedman y Richard Skora, sobre la imposibilidad de construir el anillo de Borromeo con círculos perfectos. Síntesis divulgativa, Scientific American
  • Hugh Nelson Howards, «Forming the Borromean Rings out of Arbitrary Polygonal Unknots», sobre las construcciones alternativas con curvas convexas. arXiv
  • Sobre el escudo de la familia Borromeo y las islas del lago Maggiore: Impossible World.
  • Sobre la tumba Rucellai en San Pancracio de Florencia y su asociación previa con Cosimo de Médici: Symbology Wiki.
  • Sobre las dos variantes topológicas del Valknut: artículo de referencia con fuentes.
  • Sobre el manuscrito francés perdido y su reproducción por Adolphe Napoléon Didron en 1843: recogido en el mismo artículo de referencia.

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