Hexagrama o Estrella de David y su significado

El hexagrama o Estrella de David —en hebreo מָגֵן דָּוִד, Magen David, «escudo de David»— es la figura de dos triángulos equiláteros superpuestos, uno con el vértice hacia arriba y el otro invertido, convertida en el símbolo más reconocido del judaísmo y en el emblema central de la bandera del Estado de Israel. El nombre evoca al rey bíblico, pero la figura geométrica lo antecede por más de mil quinientos años, y ni la Biblia ni el Talmud la mencionan jamás.

Durante siglos circuló como simple motivo decorativo —en sinagogas, iglesias y mezquitas por igual— antes de convertirse en signo de identidad judía. El error más repetido sobre ella no es un dato falso sino una fecha mal calculada: atribuirle a la figura la antigüedad del nombre que lleva.

El hexagrama de un vistazo
Nombre en hebreo מָגֵן דָּוִד (Magen David), «escudo de David»
Forma Dos triángulos equiláteros superpuestos, uno invertido
Registro más antiguo verificado Sello de Josué ben Asaías, Sidón, siglo VII a. C.
Primer uso como emblema judío oficial Praga, 1354, bandera comunitaria concedida por Carlos IV
Símbolo general del judaísmo desde Siglo XIX, consolidado por el sionismo en 1897
Bandera actual Bandera del Estado de Israel, adoptada en 1948
Emblema oficial del Estado La menorá, no la Estrella de David

Origen del nombre

«Hexagrama» viene del griego ἑξάγραμμον (hexágrammon), de ἕξ (hex, «seis») y γράμμα (grámma, «trazo» o «letra»): literalmente, una figura de seis trazos. Es un nombre geométrico, neutro, que no dice nada sobre a quién pertenece la figura.

«Magen David» (מָגֵן דָּוִד, se pronuncia aproximadamente magu-én david) sí es un nombre con dueño: מָגֵן (magen) significa «escudo» y דָּוִד (David) es el nombre del segundo rey de Israel. La combinación de ambos términos como designación fija de esta figura concreta aparece recién en el siglo XIV, en el «Sefer ha-Gevul» de un nieto de Najmánides, casi dos mil años después del reinado histórico de David.

Cómo es la figura

El hexagrama se forma con dos triángulos equiláteros del mismo tamaño y el mismo centro: uno con el vértice hacia arriba y otro, invertido, con el vértice hacia abajo. Superpuestos, generan seis puntas exteriores iguales y un hexágono regular en el centro. Puede dibujarse como dos triángulos independientes que se cruzan o como una sola línea continua entrelazada, la variante que prefieren la magia ceremonial y la heráldica.

Un motivo antiguo, sin dueño religioso

El hexagrama circuló como ornamento desde la Edad del Bronce en civilizaciones tan distantes entre sí como Mesopotamia y las islas británicas, y hay ejemplos de la Edad del Hierro en la India y en la península ibérica anteriores a la conquista romana, según reconstruye el historiador Gershom Scholem en la Encyclopaedia Judaica. El ejemplo verificado más antiguo con nombre propio es un sello del siglo VII a. C. hallado en Sidón, perteneciente a un tal Josué hijo de Asaías.

En el período del Segundo Templo, judíos y no judíos usaban el hexagrama indistintamente junto al pentagrama, la estrella de cinco puntas. En la sinagoga de Cafarnaún, en Galilea, un friso de los siglos II o III de la era común muestra el hexagrama junto al pentagrama y a la esvástica, un símbolo solar de uso amplio en la Antigüedad sin ninguna de las connotaciones que adquiriría en el siglo XX. Scholem es categórico: no hay motivo para pensarlo como otra cosa que ornamento.

Se ha señalado también un Escudo de David en una lápida judía de Tarento, en el sur de Italia. Las fuentes no coinciden en la fecha: la Jewish Encyclopedia de 1906 la sitúa hacia el siglo III de la era común, mientras que la revisión posterior de Scholem para la Encyclopaedia Judaica la data en el siglo VI. Ninguna de las dos aporta una explicación de por qué el signo se colocó junto al nombre del difunto.

De amuleto medieval a bandera comunitaria

Ni la Biblia hebrea ni el Talmud reconocen el hexagrama, y tampoco se lo menciona en la literatura rabínica clásica. La fuente literaria judía más antigua que lo nombra es el «Eshkol ha-Kofer» del erudito caraíta Judá ben Elías Hadassí, de mediados del siglo XII: describe siete nombres de ángeles que preceden a la mezuzá y explica que junto a cada nombre se coloca el signo llamado «escudo de David». Ya entonces era, sobre todo, un dibujo de amuleto.

No fue el primer signo de protección de la magia judía antigua: en los papiros mágicos grecoegipcios que invocan los nombres de Dios «Sabaoth», «Adonai» y «Eloai» contra la fiebre y otras dolencias, aparece con frecuencia el pentáculo, no el hexagrama. No está claro si la noción de un «escudo de David» con poderes mágicos nació en el islam —donde el Corán presenta a David como el primero en fabricar armamento protector— o en una tradición interna de la magia judía; ambas hipótesis conviven sin resolverse.

El testimonio más antiguo del nombre fijo «Magen David» para esta figura concreta está en el «Sefer ha-Gevul», obra cabalística de un nieto de Najmánides escrita a comienzos del siglo XIV. Entre 1300 y 1700, «escudo de David» y «sello de Salomón» se usaron de forma prácticamente intercambiable, sobre todo en textos mágicos.

El giro decisivo hacia un uso oficial y comunitario ocurrió en Praga en 1354: el emperador Carlos IV concedió a la comunidad judía de la ciudad el derecho a portar bandera propia, y eligieron el hexagrama. El documento la llamó, con el tiempo, «la bandera del rey David». Desde Praga, el uso se extendió en los siglos XVII y XVIII por Moravia, Austria, el sur de Alemania y Holanda. Su presencia en una lápida sigue siendo excepcional durante mucho tiempo: la de David Gans, astrónomo e historiador, en 1613, alude al título de su propio libro, también llamado «Magen David».

La misma figura en otras tradiciones

El uso del hexagrama como símbolo alquímico de la armonía entre el fuego y el agua —el triángulo hacia arriba por uno, el invertido por el otro— se documenta recién desde fines del siglo XVII, y desde 1724 hay constancia de alquimistas que directamente lo llaman «escudo de David». Scholem aclara que este uso, tardío y ajeno a las comunidades judías, no tuvo ninguna influencia sobre el desarrollo del símbolo dentro del judaísmo: son dos historias paralelas que comparten la misma figura, no una continuación de la otra.

Fuera de la tradición judía y de la alquimia europea, dos figuras geométricamente idénticas tienen desarrollos propios. En el hinduismo tántrico, el hexagrama —satkona en sánscrito, «seis ángulos»— aparece documentado como elemento real de yantras, los diagramas rituales hindúes: la indóloga Gudrun Bühnemann, de la Universidad de Wisconsin-Madison, reproduce en su estudio académico sobre mandalas y yantras un ejemplo ritual donde un triángulo invertido queda inscrito dentro de un hexagrama, en el centro mismo del diagrama. La lectura más difundida de esa figura la explica como la unión del triángulo ascendente de Shiva con el descendente de Shakti, y no guarda relación de origen documentada con el hexagrama judío pese a la coincidencia exacta de forma.

En Japón, el mismo trazo de dos triángulos entrelazados aparece como motivo decorativo en el patrón textil y heráldico llamado kagome, aunque su origen exacto y su presencia en santuarios concretos no pudieron confirmarse con una fuente académica de acceso directo, por lo que ese dato queda sin verificar en vez de darse por bueno. Lo que sí puede afirmarse con la evidencia disponible es que no hay ningún vínculo de origen documentado entre el kagome y la Estrella de David: es, otra vez, la misma geometría simple llegando por caminos independientes a culturas que nunca tuvieron contacto entre sí.

Cómo se volvió símbolo universal del judaísmo

El motivo que impulsó la difusión masiva del hexagrama en el siglo XIX fue, según Scholem, el deseo de las comunidades judías de tener, entre los símbolos judíos ya en uso, uno simple y reconocible que las representara ante el mundo, de la misma manera en que la cruz representa al cristianismo. Para 1799 ya circulaba un grabado satírico antisemita que usaba el hexagrama como marca específicamente judía. En 1822, la familia Rothschild lo incorporó a su escudo de armas al ser elevada a la nobleza austríaca. Desde 1840, el poeta Heinrich Heine firmó su correspondencia desde París con un Magen David en lugar de su nombre, un gesto de identificación judía llamativo en un hombre que se había convertido al cristianismo.

El paso final lo dio el sionismo, aunque el hexagrama ya circulaba antes como emblema comunitario aislado: una efímera «American Jewish Publication Society», activa en Nueva York solo entre 1873 y 1875 y sin relación con la actual Jewish Publication Society —fundada en 1888 y todavía activa—, ya lo había adoptado como marca distintiva. Theodor Herzl puso el hexagrama en la portada del primer número de «Die Welt», su periódico, en 1897, el mismo año del primer Congreso Sionista, celebrado en Basilea. Desde entonces, el símbolo pasó a representar tanto la identidad judía general como el proyecto nacional sionista en particular, y el 28 de octubre de 1948 el Consejo de Estado Provisional de Israel lo aprobó formalmente en el centro de la bandera nacional.

El anuncio oficial que convocó a diseñar los símbolos del nuevo Estado, publicado el 8 de junio de 1948, pedía un emblema con un candelabro de siete brazos y siete estrellas de seis puntas: la bandera ya iba a llevar el hexagrama, y el gobierno provisional quería una segunda marca junto a él. Los hermanos Gabriel y Maxim Shamir, autores del diseño ganador, retiraron las estrellas por su cuenta. En una entrevista al diario «Maariv», explicaron que habían estudiado los emblemas de todos los países del mundo y descubierto que ninguno tenía un candelabro, mientras que uno sí tenía una estrella de seis puntas —la que ya iba en la propia bandera de Israel—. El Consejo de Estado Provisional aprobó el emblema final, con la menorá y sin estrellas, el 10 de febrero de 1949. Desde entonces, el emblema oficial del Estado —el que aparece en documentos y edificios gubernamentales— es la menorá, y la Estrella de David quedó reservada para la bandera. El servicio de emergencias médicas del país conserva el otro nombre histórico del símbolo en su denominación oficial: Magen David Adom, «Escudo Rojo de David». Fue reconocido como sociedad nacional por el Comité Internacional de la Cruz Roja y admitido en la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja el 22 de junio de 2006, tras casi seis décadas de exclusión por negarse a cambiar su emblema por una cruz o una media luna.

La misma visibilidad que convirtió al hexagrama en emblema de orgullo e identidad lo hizo también blanco de persecución: los nazis lo impusieron como distintivo amarillo obligatorio para marcar a la población judía antes y durante el Holocausto, invirtiendo por completo el sentido de un signo que hasta entonces también podía leerse como protección.

No confundir con

El sello de Salomón

Geométricamente son la misma figura, y durante siglos los dos nombres convivieron sin distinción clara. Pero «sello de Salomón» tiene una vida propia en la magia talismánica árabe y en amuletos bizantinos ya desde el siglo VI, ligada a las leyendas sobre el dominio de Salomón sobre los demonios, mientras que «escudo de David» terminó imponiéndose como el nombre del emblema comunitario y, después, nacional judío. La historia completa de esa figura está en el sello de Salomón.

El pentáculo

Es la estrella de cinco puntas, trazada con un solo triángulo invertido dentro de un pentágono o con una línea continua de cinco segmentos, no con dos triángulos superpuestos. En la magia judía antigua era, de hecho, el signo más frecuente en los amuletos, más que el propio hexagrama. La comparación completa está en el pentáculo.

Errores frecuentes

La Estrella de David es tan antigua como el rey bíblico

Confunde la antigüedad del dibujo con la del nombre. La figura geométrica es milenaria y aparece en culturas que nunca oyeron hablar de David; el nombre «Magen David» aplicado a esta figura concreta solo está documentado desde el siglo XIV, casi dos mil años después del reinado histórico de David, hacia el siglo X a. C. Ninguna fuente judía antigua —ni la Biblia, ni el Talmud, ni la literatura rabínica— conecta al rey con esta figura.

Siempre fue un símbolo exclusivamente judío

Durante más de mil años funcionó como ornamento compartido, sin marca religiosa: apareció en sellos mesopotámicos, en sinagogas y en catedrales cristianas de Burgos, Valencia y Lérida, en signos notariales cristianos y judíos de España, Francia, Dinamarca y Alemania, e incluso tallado en el trono episcopal de la catedral de Anagni hacia 1266. Su identificación exclusiva con el judaísmo es un desarrollo tardío, consolidado recién en el siglo XIX.

El emblema oficial del Estado de Israel es la Estrella de David

Aparece en la bandera, aprobada el 28 de octubre de 1948, pero el emblema oficial del Estado —el que se usa en su heráldica de gobierno— es la menorá, el candelabro de siete brazos, aprobado el 10 de febrero de 1949 después de que sus propios diseñadores decidieran retirar las estrellas de seis puntas que el llamado oficial original pedía incluir.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la Estrella de David?

Es el hexagrama, dos triángulos equiláteros superpuestos, convertido en el símbolo más reconocido del judaísmo y de la identidad judía moderna. Antes de significar eso fue, durante siglos, un motivo decorativo compartido por muchas culturas y, después, un signo mágico de protección en amuletos medievales.

¿Aparece la Estrella de David en la Biblia o en el Talmud?

No. Ni la Biblia hebrea ni el Talmud mencionan el hexagrama, y tampoco aparece en la literatura rabínica clásica. El vínculo con el rey David es una tradición muy posterior, documentada recién desde la Edad Media.

¿En qué se diferencia la Estrella de David del sello de Salomón?

Geométricamente son la misma figura. La diferencia es de nombre y de tradición: entre los siglos XIV y XVIII, «escudo de David» y «sello de Salomón» se usaron de forma intercambiable para el hexagrama, sobre todo en textos mágicos, hasta que el primero se impuso como emblema judío y el segundo quedó asociado sobre todo a la magia talismánica árabe y medieval.

¿Desde cuándo es el emblema del judaísmo?

Como emblema oficial de una comunidad judía, desde 1354, cuando Carlos IV autorizó a la comunidad de Praga a usar su propia bandera con el hexagrama. Como símbolo general y ampliamente reconocido del judaísmo en su conjunto, recién desde el siglo XIX, con un salto decisivo en 1897, cuando el movimiento sionista lo adoptó como emblema.

Fuentes

  • Gershom Scholem, «Magen David», en Encyclopaedia Judaica. encyclopedia.com
  • «Magen Dawid», en The Jewish Encyclopedia, 1906, dominio público. jewishencyclopedia.com
  • «The Flag and the Emblem», Archivo Estatal de Israel. catalog.archives.gov.il
  • Daniella Gardosh-Santo y Yoram E. Shamir, «The Initial Proposals That Fell Short: How the Israeli National Emblem Was Chosen», Biblioteca Nacional de Israel. blog.nli.org.il
  • Magen David Adom UK, sección «About Us». mdauk.org
  • «The Jewish Publication Society (JPS)», Jewish Virtual Library. jewishvirtuallibrary.org
  • Gudrun Bühnemann, Mandalas and Yantras in the Hindu Traditions, Brill's Indological Library, 2003.

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