El Triple Cuerno de Odín, o símbolo de Skaldenmet —sangre de Kvasir—, es un signo del dios nórdico Odín. Este símbolo está constituido por tres cuernos —los que usaban los vikingos para beber— entrelazados e interconectados en forma de media luna, o de tres medias lunas. El símbolo se refiere al consumo del hidromiel y a lo que se obtiene a través de él: sabiduría, poesía e inspiración. Así, los pueblos nórdicos establecieron un símbolo para el Skaldenmet, la bebida cuya degustación permitía adquirir sabiduría y don poético. Según la mitología, fue Odín quien logró arrebatar el Skaldenmet a la giganta Gunnlöd, su guardiana. Existen diferentes variaciones de este mito. La más conocida es la de Snorri Sturluson, en su Edda prosaica. Pero además están los versos del Hávamál —el propio Odín hablando en primera persona— y las lecturas eruditas del siglo XIX que, a partir de esos mismos versos, proponen un relato bastante distinto del que cuenta Snorri. En todas las versiones, sin excepción, es Odín quien acaba llevando el hidromiel a Asgard.
El hidromiel de la poesía, de un vistazo
| Origen | La sangre de Kvasir, nacido de la saliva de los Æsir y los Vanir tras su pacto de paz |
| Recipientes | Odrörir (la caldera) y Són y Bodn (las dos cubas) |
| Asesinos de Kvasir | Los enanos Fjalar y Galar |
| Guardianes posteriores | El gigante Suttung y su hija Gunnlöd, en la cueva de Hnitbjörg |
| Nombre falso de Odín | Bölverkr («el que obra mal») |
| Fuentes primarias | Hávamál 13-14 y 104-110 (Edda poética); Skáldskaparmál —diálogo de Bragarœður— de la Edda prosaica de Snorri Sturluson |
La leyenda de Odín y el hidromiel —Skaldenmet—
Cuando los dioses hicieron la paz después de la Guerra de Æsir-Vanir, mezclaron su saliva en un caldero como señal de expiación y pacto, y de esa mezcla nació un ser extremadamente sabio llamado Kvasir. Kvasir recorrió el mundo enseñando sabiduría, subiendo y bajando la tierra para instruir a los hombres; y cuando llegó, por invitación, a la morada de los enanos Fjalar y Galar, estos lo llamaron para conversar en privado y lo mataron, dejando que su sangre corriera hacia dos cubas y una tetera. La tetera se llamaba Odrörir y las cubas Són y Bodn; mezclaron miel con la sangre, y el resultado fue el hidromiel gracias al cual quien lo bebe se convierte en skald, en poeta erudito.
Aunque Fjalar y Galar trataron de encubrir su crimen diciendo que Kvasir se había «asfixiado en la plenitud de su sabiduría», el gigante Suttung se enteró del secreto. Los mismos enanos habían asesinado antes a su padre, Gilling —según cuenta Padraic Colum en The Children of Odin, ahogándolo al estrellar deliberadamente su barca contra una roca, y después aplastando también a su esposa con una piedra de molino, mientras ella salía de su casa llorando la muerte de su marido—. Suttung exigió el hidromiel como wergeld, como compensación de sangre, y los enanos se lo entregaron para salvar la vida.
Suttung escondió la poción en Hnitbjörg, en las profundidades de la tierra, y la hizo custodiar por su hermosa hija Gunnlöd. Cuando Odín se enteró, hizo todo lo posible por obtenerla. Bajo el nombre de Bölverkr —«el que obra mal»— se ofreció a afilar las hoces de los nueve siervos del gigante Baugi, hermano de Suttung, mientras estos luchaban por segar con sus guadañas. El afilado de Bölverkr funcionó tan bien que los nueve segadores quisieron quedarse con la piedra de afilar para sí. El dios accedió y arrojó la piedra al aire —quien la atrapara podría conservarla—, y los nueve, ansiosos por hacerse con el premio, se cortaron el cuello unos a otros.
Con Baugi ya sin ayudantes, este se alegró cuando Bölverkr se ofreció a hacer el trabajo de los nueve hombres él solo. A cambio, Baugi debía conseguirle un trago del Odrörir de su hermano Suttung. Durante todo el verano, Bölverkr trabajó como si fuera nueve hombres, y en invierno reclamó el salario ganado. Baugi acudió entonces a Suttung, quien, sin embargo, rechazó de plano la petición. Bölverkr llevaba consigo una barrena llamada Rati, y le dijo a Baugi que lo usaría para perforar un túnel hasta el codiciado hidromiel; el gigante aceptó y taladró la roca con él, aunque intentó engañar a Bölverkr diciendo que ya había terminado sin ser cierto. El propio Hávamál recuerda ese momento en boca de Odín:
«Rati's mouth I caused to make a space, and to gnaw the rock; over and under me were the Jötun's ways: thus I my head did peril.»
«La boca de Rati hice que abriera espacio, y royera la roca; sobre mí y bajo mí estaban los caminos de los Jötun: así arriesgué mi cabeza.»
—Hávamál, en la traducción de Benjamin Thorpe, recogida por H. A. Guerber (1909).
El gigante condujo a Bölverkr por el túnel hasta el lugar donde se encontraba la giganta Gunnlöd.
El robo del hidromiel
Ya en Hnitbjörg, Bölverkr recuperó su verdadera forma divina y se presentó ante la hermosa Gunnlöd, decidido a ganarse su amor para que ella le concediera un sorbo de cada una de las tres vasijas. Gunnlöd, seducida, aceptó convertirse en su esposa, y tras pasar tres días enteros con ella en aquel retiro, le mostró finalmente las vasijas y le permitió beber de cada una. Odín aprovechó ese permiso y bebió tan profundamente que las vació por completo. El Hávamál recuerda el momento con estas palabras:
«Of a well-assumed form I made good use: few things fail the wise; for Od-hroerir is now come up to men's earthly dwellings.»
«De una forma bien asumida hice buen uso: pocas cosas le faltan al sabio; pues el Odrörir ha llegado ya hasta las moradas terrenales de los hombres.»
—Hávamál, en la misma traducción de Thorpe, recogida por Guerber (1909).
Con las tres vasijas ya vacías, Odín tomó forma de águila y voló hacia Asgard. Suttung, al descubrir el engaño, se transformó también en águila y salió en su persecución; los dioses, viendo que Odín llegaba con dificultad, encendieron fuego en las murallas de Asgard, y las llamas alcanzaron las alas de Suttung cuando este pasaba sobre ellas, haciéndolo caer y morir quemado.
Otra versión: el banquete de bodas, según el Hávamál
La versión anterior sigue de cerca a Snorri Sturluson, que escribió su Edda prosaica hacia 1220, dos siglos después de que los mitos nórdicos dejaran de practicarse como religión viva. Pero existe una fuente más antigua y más difícil de leer: el propio Hávamál —«Los dichos del Altísimo»—, donde es Odín quien narra el episodio en primera persona, en unas estrofas tan comprimidas y alusivas que durante siglos se leyeron sin comprenderlas del todo. El erudito sueco Viktor Rydberg, en su obra en sueco Undersökningar i germanisk mythologi (1886-1889), propuso una reconstrucción del episodio a partir de esas estrofas que difiere en un punto central de la versión de Snorri: no habla de una simple seducción nocturna, sino de una auténtica boda.
Según esta lectura, en el salón del gigante Suttung —a quien el Hávamál llama también Fjalar— se celebraba un banquete al que asistían los rimthursar, el clan de gigantes de escarcha, y los parientes más cercanos de Suttung. Se esperaba a un huésped de honor, para quien se había preparado un asiento dorado: el pretendiente prometido de Gunnlöd, la hija del gigante, cuya boda se celebraría esa misma noche. Odín llegó disfrazado y fue recibido precisamente como ese pretendiente esperado, conducido al asiento de oro.
Durante el banquete, Gunnlöd le sirvió a Odín, sentado ya en el asiento de honor, un trago del preciado hidromiel —el mismo gesto que en las versiones posteriores se simplificó como «Gunnlöd le dio de beber»—, y a continuación se celebró la ceremonia nupcial: sobre el anillo sagrado, Gunnlöd pronunció ante Odín el juramento de fidelidad propio de una boda. El plan del dios habría sido perfecto si el banquete hubiera terminado ahí y los recién casados hubieran podido retirarse a la cámara nupcial; pero la fiesta continuó, los cuernos siguieron llenándose y vaciándose, y Odín —por su propia confesión en el poema— acabó completamente ebrio en el salón de Fjalar. En ese estado dejó escapar palabras imprudentes, palabras que no encajaban con el papel que representaba, y sembró la sospecha entre algunos de los comensales menos borrachos que él.
Cuando por fin el banquete terminó y los recién casados quedaron a solas en la cámara nupcial excavada en la roca, no hay duda de que Odín se ganó el corazón de Gunnlöd, y con su ayuda consiguió al fin el hidromiel. Pero las sospechas sembradas durante la borrachera dieron su fruto esa misma noche: ocurrió algo que el Hávamál no relata con detalle, salvo que Odín se vio obligado a luchar y, en esa pelea, le arrebató a Gunnlöd a un pariente —es decir, mató a alguien de su propia sangre—. Cargando con el hidromiel, escapó entonces por el mismo túnel que había abierto con la barrena Rati, un camino peligroso, pues, como recuerda el propio dios en la estrofa citada más arriba, «sobre mí y bajo mí estaban los caminos de los Jötun».
A la mañana siguiente, según parece, era costumbre que los invitados a la boda se acercaran a la puerta de la cámara nupcial para preguntar cómo le iba al recién casado en su nuevo papel de esposo. Los rimthursar, invitados de Suttung, cumplieron con esa costumbre —pero los sucesos de la noche convirtieron su pregunta ritual en otra bien distinta: si Odín había logrado escapar hacia los dioses, o si Suttung lo había matado.
Conviene subrayar que esta lectura de Rydberg es una reconstrucción erudita, no un relato que la Edda cuente de corrido: se apoya en estrofas del Hávamál muy comprimidas y a veces deliberadamente ambiguas. Su reconstrucción incluye además identificaciones más especulativas, como la de un gigante llamado Sökkmimir con Suttung-Fjalar, a partir de un pasaje del Grímnismál —el poema donde, en un episodio distinto a este, Odín dice haberse hecho pasar por «Svidur» y «Svidrir» para engañar precisamente a ese Sökkmimir— y otro del Ynglingatal. Esa parte del análisis de Rydberg pertenece más a la filología comparada del siglo XIX que a un dato asentado de la mitología nórdica, y conviene tomarla como una hipótesis interesante antes que como un hecho establecido sobre este episodio en particular.
El propio Hávamál no deja a Odín en muy buen lugar tras la aventura. Reconoce, en un verso que ninguna de las versiones posteriores suaviza, que sin la ayuda de Gunnlöd jamás habría regresado a Asgard:
«'Tis to me doubtful that I could have come from the Jotun's courts, had not Gunnlod aided me, that good damsel, over whom I laid my arm.»
«Dudoso me parece que hubiera podido salir de las cortes del Jotun, de no haberme ayudado Gunnlöd, aquella buena doncella, sobre quien apoyé mi brazo.»
—Hávamál, estrofa 109 en la traducción de Benjamin Thorpe (The Elder Eddas of Saemund Sigfusson, 1866).
El símbolo del Triple Cuerno celebra el resultado, el don de la poesía llegado a Asgard y de allí a los hombres; el propio poema que lo originó, en cambio, no oculta que ese don se pagó con un engaño, una boda falsa y una traición.
Preguntas frecuentes
¿Qué representa el Triple Cuerno de Odín?
Representa el hidromiel de la poesía y la sabiduría que Odín le arrebató al gigante Suttung. Sus tres cuernos entrelazados aluden a las tres vasijas que contenían la bebida: Odrörir, Són y Bodn.
¿Quiénes eran Fjalar y Galar?
Dos enanos que asesinaron a Kvasir, el ser más sabio nacido del pacto entre los Æsir y los Vanir, y mezclaron su sangre con miel para crear el hidromiel. También mataron al gigante Gilling y a su esposa, lo que provocó la venganza de Suttung.
¿Cómo describe el Hávamál el episodio de Odín y Gunnlöd?
Según el análisis de Viktor Rydberg, Odín no solo sedujo a Gunnlöd durante tres noches como cuenta Snorri Sturluson, sino que se presentó como el pretendiente esperado en el salón de Suttung, fue recibido en un asiento de oro, y se celebró una ceremonia de boda con juramento sobre el anillo sagrado antes de que escapara con el hidromiel.
Mira también
Fuentes
- Guerber, H. A. Myths of the Norsemen: From the Eddas and Sagas. Londres: George G. Harrap & Co., 1909. Capítulo VI, "Bragi". Project Gutenberg eBook n.° 28497 (dominio público).
- Colum, Padraic. The Children of Odin: The Book of Northern Myths. Nueva York: Macmillan, 1920. Capítulo "Odin Wins for Men the Magic Mead". Project Gutenberg eBook n.° 24737.
- Thorpe, Benjamin (trad.). The Elder Eddas of Saemund Sigfusson. 1866. Project Gutenberg eBook n.° 14726 (con I. A. Blackwell).
- Rydberg, Viktor. Teutonic Mythology: Gods and Goddesses of the Northland. Trad. al inglés de Rasmus B. Anderson. 1889 (reeditada 1906). Obra en tres volúmenes, disponible en Project Gutenberg (eBooks n.° 37876, 58829 y 58830)
- Germanicmythology.com, análisis de Rydberg sobre Hávamál 101-106 y el episodio de Suttung-Fjalar.



