Birkat Cohanim: la bendición sacerdotal judía y su símbolo

El Birkat Cohanim -literalmente «la bendición de los sacerdotes»- es la fórmula con la que, según el libro de los Números, Dios ordenó a Aarón y a sus descendientes bendecir al pueblo de Israel. Sigue pronunciándose hoy, más de tres mil años después, con un gesto de manos tan reconocible que terminó, sin que casi nadie lo supiera, convertido en el saludo de una especie extraterrestre de la televisión.

De un vistazo
Fuente bíblica Números 6, 22-27
Quién la pronuncia Los cohanim, descendientes de Aarón
El gesto forma La letra hebrea Shin (ש)
Estructura Tres versículos, en crescendo
Legado inesperado El saludo vulcano de Spock, en Star Trek

De dónde viene el nombre Birkat Cohanim

El nombre es hebreo y se compone de dos palabras simples: birkat, forma constructa de berajá, «bendición», y cohanim, el plural de cohen, «sacerdote». Birkat Cohanim significa, literalmente, «la bendición de los sacerdotes». En algunas tradiciones se la conoce también como Nesiat Kapaim, «el alzamiento de las palmas», por el gesto con que se administra, o como la bendición de Aarón, por el primer sacerdote que la recibió.

El texto: la triple bendición de Números 6

La fórmula aparece en el libro de los Números, dentro de un pasaje en el que Dios le indica a Moisés cómo debían Aarón y sus hijos bendecir al pueblo: «Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles» (Números 6, 23), y a continuación siguen las tres frases de la bendición propiamente dicha: «Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz» (Números 6, 24-26).

El pasaje cierra con una frase que resume todo el sentido del ritual: son los sacerdotes quienes pronuncian el nombre divino sobre el pueblo, pero es Dios quien bendice.

Son tres versículos breves, pero varios comentaristas rabínicos han notado que crecen en extensión y en alcance: el primero, de solo tres palabras en el hebreo original, pide protección material; el segundo, de cinco palabras, pide favor espiritual; el tercero, de siete palabras, reúne ambos pedidos en uno solo, y termina con la palabra shalom, que no significa solamente «paz» en el sentido de ausencia de conflicto, sino un bienestar completo, físico y espiritual a la vez -en ese mismo sentido amplio se usa la palabra en el alfabeto hebreo y en buena parte del vocabulario ritual judío-.

Según esta misma lectura, la bendición no depende del mérito de quien la recibe: el sacerdote es apenas el canal por el que pasa, y no su origen.

El gesto de las manos y la letra Shin

La bendición se acompaña de un gesto característico: los cohanim extienden ambos brazos hacia la congregación y separan los dedos de cada mano en dos pares, el pulgar aparte, de modo que cada mano forma una «V» doble. Vistas juntas, las dos manos dibujan la letra hebrea Shin (ש), que tiene tres trazos ascendentes. Esa letra es la inicial de Shaddai, uno de los nombres de Dios -que no aparece en el propio texto de Números, pero al que la tradición asocia el gesto por esa misma inicial compartida-, y coincide además con la primera letra de shalom, la paz con la que sí termina, literalmente, la bendición.

Durante la ceremonia, los cohanim cubren ambas manos con su manto de oración antes de levantarlas, de modo que la congregación vea la silueta del gesto por debajo de la tela, pero no las manos desnudas. Esa combinación -manos ocultas, dedos separados con precisión- es la que Nimoy, de niño, encontró tan inquietante como fascinante la primera vez que la vio.

Por qué no se puede mirar a los cohanim

Existe una costumbre estricta, de origen talmúdico, según la cual no conviene mirar directamente a los cohanim mientras dura la bendición. El Talmud, en el tratado de Jaguigá (16a), atribuye a Resh Lakish la enseñanza de que mirar fijamente tres cosas debilita la vista: el arco iris, el nasí -la máxima autoridad del pueblo- y los cohanim en el momento en que pronunciaban el nombre inefable de Dios sobre la congregación en el Templo.

Una tradición posterior, recogida por comentaristas como Rashi, explica el motivo de otra manera: no es que la vista se dañe literalmente, sino que la Shekiná, la presencia de Dios, descansa sobre las manos de los cohanim durante ese instante, y mirar distrae la concentración tanto de quien bendice como de quien recibe la bendición. Por esa razón, durante el Birkat Cohanim es tradicional que los cohanim se cubran la cabeza y las manos con el manto de oración, y que el resto de la congregación baje la vista o se cubra los ojos.

Del Templo a la sinagoga y al hogar

Mientras existió el Templo de Jerusalén, el Birkat Cohanim formaba parte del culto diario: los sacerdotes se subían a una plataforma especial y alzaban las manos sobre el pueblo reunido. Tras la destrucción del Templo, la bendición pasó a formar parte de la liturgia de la sinagoga, donde en Israel se sigue recitando a diario en la mayoría de las comunidades.

Fuera de Israel la práctica varía según la tradición: buena parte de las comunidades sefardíes de la diáspora la mantienen cada Shabat, o incluso a diario en algunas congregaciones sirias, yemenitas o de la antigua Ámsterdam portuguesa, mientras que la costumbre ashkenazí más extendida la reserva solo para las grandes fiestas, por motivos que los propios rabinos ashkenazíes explican de maneras distintas y no siempre coincidentes.

La bendición tiene además una versión doméstica, ajena a los cohanim: es costumbre que el padre de familia, colocando las manos sobre la cabeza de cada hijo, pronuncie sobre ellos estas mismas palabras la noche del viernes, en la víspera del sábado.

La versión pública a mayor escala se celebra hoy en el Muro de los Lamentos, en Jerusalén, durante los días intermedios de Pésaj y de Sucot. La tradición se restableció allí hace más de cincuenta años, y hoy convoca a cientos de cohanim y a decenas de miles de fieles que llenan la explanada bajo un mar de mantos de oración blancos para recibir, todos juntos, la misma bendición que Aarón pronunció por primera vez.

Spock, el saludo vulcano y su verdadero origen

Leonard Nimoy, hijo de inmigrantes judíos ucranianos, contó en dos ocasiones distintas -su autobiografía de 1975, I Am Not Spock, y la que la sucedió, I Am Spock, de 1995- de dónde había sacado el gesto con el que su personaje saludaba en Star Trek, uno de los símbolos judíos más difundidos del mundo sin que la mayoría de quienes lo reconocen lo sepan.

De niño asistió a la sinagoga durante las Fiestas Mayores y presenció el Birkat Cohanim: un grupo de cohanim, con la cabeza cubierta por sus mantos de oración, se puso de pie frente a la congregación y extendió las manos en el gesto de la Shin mientras cantaba la bendición en voz alta, casi a los gritos. A la congregación se le había pedido que no mirara, y el pequeño Nimoy, por supuesto, miró de todas formas.

Años después, cuando Star Trek necesitaba un saludo propio para los vulcanos -una especie extraterrestre presentada como profundamente racional y pacífica-, Nimoy recordó aquel gesto y lo propuso como el saludo que hoy acompaña la fórmula «larga vida y prosperidad». En sus propias palabras, tomó prestado un símbolo de manos del judaísmo ortodoxo directamente de los cohanim, sin intermediarios ni otras fuentes.

No confundir con

La V de la victoria

El gesto del Birkat Cohanim se confunde a veces, de pasada, con la V de la victoria que popularizó Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial, ya que ambos separan los dedos en una forma de V. Son gestos sin relación entre sí: la V de Churchill se hace con una sola mano y solo dos dedos, índice y mayor, y su origen se remonta a la propaganda aliada de comienzos de los años cuarenta; el gesto de la bendición sacerdotal usa las dos manos completas, con los cinco dedos de cada una repartidos en tres grupos, y es de miles de años anterior.

Errores frecuentes

El saludo vulcano se basaba en una brújula y un compás

Es una afirmación que circuló durante años, incluso en versiones anteriores de este mismo artículo, y que no se sostiene en ninguna fuente localizada. Ni las dos autobiografías de Nimoy, ni sus entrevistas en el Baltimore Sun (2000) y el National Yiddish Book Center (2013), ni el libro Stars of David, de Abigail Pogrebin, mencionan una brújula ni un compás, ni siquiera como teoría alternativa que Nimoy hubiera descartado.

Todas coinciden, sin excepción, en un único origen: el recuerdo de infancia del propio actor viendo a los cohanim bendecir a la congregación. Es probable que la confusión haya nacido de mezclar este gesto con la escuadra y el compás de la simbología masónica, que no tiene ninguna relación con el Birkat Cohanim ni con su origen.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Birkat Cohanim?

Es la bendición sacerdotal judía, tomada del libro de los Números (6, 22-27), que Dios ordenó a Aarón y a sus descendientes pronunciar sobre el pueblo de Israel. La administran hoy los cohanim, los descendientes de esa línea sacerdotal, con las manos extendidas en un gesto característico.

¿Qué significa el gesto de las manos en la bendición?

Los dedos se separan formando dos uves en cada mano, que juntas dibujan la letra hebrea Shin (ש). Esa letra es la inicial de Shaddai, uno de los nombres de Dios, y también de Shalom, la paz.

¿Es verdad que el saludo vulcano se basa en una brújula y un compás?

No. Esa explicación no aparece en ninguna fuente. Leonard Nimoy explicó en sus dos autobiografías que tomó el gesto directamente de la bendición sacerdotal judía que vio de niño en la sinagoga, sin relación alguna con ninguna brújula ni compás.

¿Por qué no se puede mirar a los cohanim durante la bendición?

Según la tradición talmúdica, mirar directamente a los cohanim durante el Birkat Cohanim distrae la mente tanto de quien mira como de quien bendice. Por esa costumbre, la congregación cubre los ojos o mira hacia otro lado mientras dura la bendición.

Fuentes

  • Números 6, 22-27. Traducción de dominio público (Reina-Valera) en Project Gutenberg, n.º 10.
  • Nimoy, Leonard, I Am Not Spock, 1975, y I Am Spock, 1995. Relato en primera persona del origen del saludo vulcano.
  • Pogrebin, Abigail, Stars of David: Prominent Jews Talk About Being Jewish, 2005. Entrevista a Nimoy sobre el recuerdo de la sinagoga.
  • Talmud de Babilonia, tratado de Jaguigá 16a, dicho de Resh Lakish sobre la prohibición de mirar a los cohanim.
  • Chabad.org, «Is the Vulcan Salute a Jewish Symbol?» y «Why We Don't Peek During Birkat Kohanim», sobre el gesto y la prohibición de mirar.
  • The Western Wall Heritage Foundation, sobre la ceremonia pública de Birkat Cohanim que se celebra en el Muro de los Lamentos durante Pésaj y Sucot. thekotel.org.

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