Un bastón largo coronado por una cabeza de animal estilizada y terminado en una horquilla. El cetro Was es uno de los emblemas más reconocibles del Antiguo Egipto y uno de los pocos objetos de la cultura faraónica que condensa, en un único instrumento, el poder terrenal del faraón, la autoridad divina de los dioses y la capacidad de controlar el caos que amenaza constantemente el orden del mundo.
El cetro Was 𓌀 simboliza el poder en su sentido más completo: la capacidad de ejercer autoridad con legitimidad divina sobre el cosmos. El propio jeroglífico egipcio de la palabra «poder» —wꜣs, transliteración académica— es precisamente la imagen del cetro, clasificado como signo S40 en la Lista de Gardiner. No hay en el Antiguo Egipto un símbolo de poder más directo ni más ampliamente documentado.
Descripción y morfología del cetro
El cetro Was es un bastón de longitud considerable —en las representaciones alcanza aproximadamente la altura del portador— compuesto por tres elementos diferenciados que juntos forman un conjunto de significado preciso.
En la parte superior se alza una cabeza de animal estilizada de orejas cuadradas, hocico alargado y cola recta: es la cabeza del llamado «animal de Set», una criatura mítica que no corresponde a ningún animal real identificable y que es uno de los enigmas iconográficos más debatidos de la egiptoología. Los investigadores han propuesto que representa a un tipo extinto de asno, a un orycs, a un okapi o a una criatura puramente imaginaria. Lo que está documentado es que la misma cabeza caracteriza a Set en todas sus representaciones y que su presencia en el cetro lo vincula directamente a ese dios.
El cuerpo del bastón es un mango largo y recto, frecuentemente representado en oro o en materiales preciosos en las imágenes de los dioses. En las tumbas reales, se han encontrado cetros Was reales fabricados en madera, ébano y piedras semipreciosas.
El extremo inferior bifurcado —en forma de horquilla o de dos puntas— es el elemento que conecta el cetro con su función original: los bastones con extremo ahorquillado se usaban en el Antiguo Egipto para capturar serpientes, sujetándolas por el cuello entre las dos puntas para poder extraer su veneno sin peligro. Esta función práctica y peligrosa —el control de la serpiente, animal asociado al caos y al veneno— es la que la tradición religiosa absorbió y elevó al plano simbólico: el cetro que domina a la serpiente se convirtió en el bastón que domina al caos.
Origen: cinco mil años de historia documentada
El cetro Was está documentado desde la Primera Dinastía del Antiguo Egipto, en el período Arcaico que data de aproximadamente el año 3100 a.C. Una de las representaciones más antiguas conocidas aparece en un peine de marfil del reinado del faraón Djet, cuarto rey de la Primera Dinastía, que muestra dos cetros Was sosteniendo las alas extendidas de un halcón que representa el cielo. Este documento arqueológico establece dos cosas simultáneamente: que el cetro Was existía como símbolo codificado desde los primeros siglos de la civilización egipcia y que su función de sostener el cielo —que desarrollaremos en la sección cosmológica— era ya parte de su significado en esa época.
El origen del Was, anterior a esa primera representación documentada, está vinculado a dos objetos más primitivos. El primero es el heqa, el bastón de pastor con extremo curvo que el faraón portaba como símbolo de su papel de pastor del pueblo — emblema que se conserva hoy en el cayado papal—. El segundo son los bastones de horquilla usados por los cazadores de serpientes en el Antiguo Egipto predinástico. La fusión de ambas funciones —la del pastor que guía y la del cazador que controla a la criatura del veneno— es la que dio forma al cetro Was.
El cetro Was en los textos más antiguos del mundo
Los Textos de las Pirámides son la colección de textos religiosos más antigua del mundo. Grabados en jeroglíficos en las paredes interiores de las pirámides de Saqqara entre los años 2400 y 2300 a.C., durante las dinastías V y VI del Imperio Antiguo, contienen los primeros testimonios escritos de la teología funeraria egipcia y son la fuente primaria más importante para comprender el papel del cetro Was en la religión y la realeza egipcias.
La primera mención del cetro de poder en estos textos está en la Pronunciación 213, inscrita en la pirámide del faraón Unas —también escrito Unis o Wenis—, último rey de la V Dinastía. El texto es una invocación a la nueva vida del faraón tras su muerte. En la traducción académica estándar de Raymond O. Faulkner —considerada la versión de referencia en egiptología anglófona— la pronunciación dice:
«O King Unas! You have not gone away dead! You have gone away alive! Sit upon the throne of Osiris. Your Power-scepter in your hand, that You may give orders to the living. Your Lotus-bud scepter in your hand, that You may give orders to those whose seats are hidden.»
— Textos de las Pirámides, Pronunciación 213. Pirámide de Unas, Saqqara. Circa 2400-2300 a.C. Traducción de R. O. Faulkner, The Ancient Egyptian Pyramid Texts (1969). Traducción al español:
«¡Oh, rey Unas! ¡No te has ido muerto! ¡Te has ido vivo! Siéntate sobre el trono de Osiris. Tu cetro del Poder en tu mano, para que des órdenes a los vivos. Tu cetro de capullo de loto en tu mano, para que des órdenes a los que tienen sus asientos ocultos.»
Este fragmento es de una importancia capital para comprender el simbolismo del cetro Was. El texto no lo presenta como un objeto decorativo o un atributo ceremonial pasivo: lo presenta como el instrumento activo del poder de mando. El cetro Was en la mano del faraón muerto le permite seguir dando órdenes a los vivos desde el más allá — lo que significa que la muerte no interrumpe su autoridad, siempre que su cetro permanezca en su mano.
La World History Encyclopedia —una de las fuentes académicas de divulgación histórica más prestigiosas y revisadas del mundo— subraya que los Textos de las Pirámides son la primera referencia escrita a Osiris y que establecen la teología funeraria que toda la civilización egipcia posterior heredó. Su análisis del ritual de la ofrenda confirma que los cetros reales —incluido el Was— eran el elemento más importante del ajuar funerario simbólico, porque sin ellos el faraón no podía ejercer su autoridad en el más allá.
El Was en el Libro de los Muertos
La tradición de los Textos de las Pirámides evolucionó durante el Imperio Medio en los Textos de los Ataúdes y durante el Imperio Nuevo en la colección que los modernos llaman Libro de los Muertos —cuyo título original egipcio era Reu nu pert em hru, «Los capítulos del salir al día»—. A diferencia de los Textos de las Pirámides, reservados exclusivamente al faraón, el Libro de los Muertos estaba disponible para cualquier egipcio de suficiente poder adquisitivo.
El manuscrito más famoso del Libro de los Muertos es el Papiro de Ani, datado hacia el 1250 a.C. y conservado en el Museo Británico. Sus ilustraciones muestran a Osiris —el señor del inframundo— sentado en su trono con el cetro Was en la mano, presidiendo el juicio del alma del difunto. La presencia del Was en ese contexto no es decorativa: expresa que el poder de Osiris sobre el destino de los muertos es el mismo poder que en vida ejercen los faraones sobre los vivos. El Was es el objeto que define esa autoridad sin importar el plano de existencia en que se ejerce.
Wallis Budge tradujo y publicó el Papiro de Ani en 1895 bajo el título The Book of the Dead: The Papyrus of Ani, disponible íntegramente en Project Gutenberg. En su introducción, Budge señala que los cetros reales —incluido el Was— eran «los atributos de poder que transformaban al difunto en el igual de los dioses» durante el proceso del juicio del alma.
Los dioses que portan el Was 𓌀
El cetro Was era uno de los atributos más distribuidos del panteón egipcio. La Encyclopaedia of Egyptian Mythology registra su presencia en manos de al menos doce divinidades mayores, entre las que destacan las siguientes por su significado específico en relación con el cetro.
Set, dios del caos, las tormentas y el desierto, fue uno de los primeros y más constantes portadores del cetro Was. La cabeza del bastón reproduce la suya. Esta coincidencia no es casual: el cetro del poder que controla el caos lleva la cara del dios que encarna ese caos, porque solo quien comprende el caos desde dentro puede someterlo. Esta paradoja deliberada es característica de la teología egipcia, que nunca simplificó las fuerzas del universo en categorías puramente buenas o malas.
Anubis, dios del embalsamamiento, la momificación y el tránsito al más allá, porta el cetro Was en su contexto funerario. Su presencia refuerza el significado protector del objeto para el difunto.
Ptah, dios de los artesanos y la creación, se representa frecuentemente con el cetro Was combinado con el pilar Djed y el ankh en un solo bastón compuesto — la imagen del poder creador que une la fuerza (Was), la estabilidad (Djed) y la vida (ankh) en un único emblema.
Sekhmet, la diosa con cabeza de leona que encarna la guerra, la destrucción y la medicina, porta el cetro Was como emblema de la potencia que puede tanto destruir como sanar. Wallis Budge en The Gods of the Egyptians la describe como «la más poderosa de las diosas» y señala que su cetro era la expresión de un poder que los propios dioses respetaban.
«She was the personification of the burning, destroying heat of the sun, and... was the goddess of war and battles, who assisted the kings of Egypt in their campaigns.»
— Wallis Budge, E.A. The Gods of the Egyptians, vol. I (1904). Traducción:
«Era la personificación del calor ardiente y destructor del sol... era la diosa de la guerra y las batallas, que asistía a los reyes de Egipto en sus campañas».
El cetro Was y el faraón
La transmisión del cetro Was de los dioses al faraón es uno de los temas iconográficos más repetidos del arte egipcio. En relieves de templos y en pinturas de tumbas, las divinidades —especialmente Amun-Ra, el dios supremo del Imperio Nuevo— entregan el cetro Was al faraón acompañado de otras insignias de poder, estableciendo así la cadena de legitimación que justificaba el poder del gobernante: el rey recibe de los dioses el poder que ellos mismos ejercen sobre el cosmos.
Esta transmisión tiene un significado político preciso. En el pensamiento egipcio, el faraón no era un rey humano que gobernaba por herencia o por fuerza sino el representante de los dioses en la tierra, encargado de mantener el Maat — el orden cósmico, la justicia, la armonía del universo — frente al Isfet, el caos que constantemente amenaza con disolver ese orden. El cetro Was en manos del faraón, era la expresión visual de esa responsabilidad: el rey porta el símbolo del poder divino porque porta también la obligación de ejercerlo en nombre de los dioses.
El cetro Was se representaba con frecuencia junto a otros dos grandes símbolos egipcios. El signo Ankh ☥ (Gardiner S34) —el símbolo egipcio de la vida— era el complemento más natural del Was: el poder (Was 𓌀) y la vida (Ankh ☥) juntos expresaban la plenitud de lo que la divinidad otorgaba al faraón. El pilar Djed 𓊽 (Gardiner R11) —símbolo de la estabilidad y la resistencia— completaba la tríada: Was (poder), Ankh (vida) y Djed (estabilidad) constituían los tres pilares del bienestar en la teología faraónica. Esta combinación de los tres símbolos en representaciones de Ptah, el dios creador de Menfis, es una de las más documentadas del arte egipcio del Imperio Nuevo.
El historiador Richard H. Wilkinson, citado en la World History Encyclopedia, analiza el principio general: «El ankh representa la vida; el Djed, la estabilidad; el Was, el poder» —tres conceptos que juntos constituyen el fundamento del bienestar en la teología faraónica.
La función cosmológica: cuatro Was sostienen el cielo
El cetro Was tiene también una función que trasciende lo político y lo religioso para alcanzar una dimensión cosmológica directa. Los egipcios concebían el cielo como una bóveda sólida sostenida sobre cuatro pilares situados en los extremos del mundo. Esos cuatro pilares podían adoptar diversas formas según el texto y el período — a veces eran montañas, a veces dioses con los brazos alzados, a veces columnas— y una de esas formas era precisamente el cetro Was.
La imagen de dos cetros Was sosteniendo las alas del cielo —documentada ya en el peine de marfil del faraón Djet de la Primera Dinastía— expresa esta función de sostén cósmico. El cetro no solo controla el poder en el nivel humano y divino: también mantiene literalmente en su lugar la estructura del universo. Sin los cetros Was en las esquinas del mundo, el cielo caería sobre la tierra y el cosmos se disolvería en el caos.
Set, el Was y la barca solar de Ra
Uno de los relatos más reveladores sobre el cetro Was en la mitología egipcia es el de la barca solar de Ra. Cada noche, el dios sol Ra emprendía el viaje por el inframundo — las doce horas de la noche, representadas como las doce cámaras del inframundo — para renacer al amanecer. Durante ese viaje, la mayor amenaza era la serpiente Apofis — Apophis —, la encarnación del caos absoluto que intentaba devorar la barca y con ella al sol, impidiendo para siempre el amanecer.
Para defender la barca, Ra contaba con la ayuda de varias divinidades, entre ellas Set. El mismo dios del caos que en otros contextos mitológicos es el adversario de Osiris y de Horus se convierte aquí en el defensor del orden cósmico, armado con su cetro Was para combatir a la serpiente del caos. La paradoja está cargada de sentido: Set controla a Apofis precisamente porque comprende el caos que la serpiente encarna. El Was es el instrumento de ese control — el poder que somete al poder desbocado.
El jeroglífico Was y el nombre de Tebas
El cetro Was no es solo un objeto ritual: es también un signo de escritura. En el sistema jeroglífico, el Was ocupa la posición S40 de la Lista de Gardiner —el estándar académico de clasificación creado por el filólogo Alan Gardiner— y se transcribe académicamente como wꜣs. El signo 𓌀 (Unicode U+13100) representa el cetro completo con su cabeza animal y su horquilla inferior. En los textos egipcios, este signo aparece tanto como determinativo del poder —indicando que la palabra que lo acompaña pertenece al campo semántico de la autoridad y el dominio— como componente fonético de palabras relacionadas.
Conviene distinguir el Was de su cetro hermano, el Sekhem 𓌁 —Gardiner S42—, cuyo nombre deriva de Sekhmet y significa «el poderoso» en sentido físico y marcial. Mientras el Was representa el poder cósmico y la autoridad divina en su dimensión más amplia, el Sekhem designa la fuerza activa y la capacidad de acción directa. Ambos coexisten en las representaciones de dioses y faraones, frecuentemente en la misma escena, expresando dos dimensiones complementarias del poder: la legitimidad (Was) y la capacidad de ejercerla (Sekhem).
Una de las aplicaciones más importantes del jeroglífico fue en el nombre de Tebas, la gran ciudad del Alto Egipto que durante el Imperio Medio y el Imperio Nuevo fue la capital más importante del mundo egipcio. Los egipcios llamaban a Tebas Waset —«la ciudad del Was» o «la ciudad del poder»—, nombre que deriva directamente del cetro. El símbolo del poder divino era también el emblema del cuarto nomo —distrito administrativo— del Alto Egipto, cuya capital era precisamente Tebas.
Esta doble presencia del Was —como jeroglífico de un concepto abstracto (el poder) y como símbolo de una ciudad concreta (Tebas)— ilustra la coherencia interna del sistema simbólico egipcio: el nombre de una ciudad no es arbitrario sino una declaración de su naturaleza esencial. La misma coherencia se encuentra en otros símbolos del poder faraónico como el disco solar alado —Behdety— cuyo signo N5 ☉ también funciona como jeroglífico del dios Ra y como representación del cosmos ordenado bajo su dominio.
El Was en el contexto funerario
La dimensión funeraria del cetro Was es tan importante como su dimensión política y cosmológica. En los textos y representaciones del mundo de los muertos, el Was garantizaba el bienestar del difunto en el más allá — la continuación de su poder, su salud y su capacidad de actuar en la otra vida con la misma eficacia con que el faraón y los dioses actúan en esta.
Por esa razón, el cetro Was o sus representaciones pintadas o talladas se incluían regularmente en el ajuar funerario, en las decoraciones de los ataúdes y en los relieves de las tumbas. Como amuleto, se fabricaba en materiales que reforzaban su poder simbólico: feldespato verde para la salud, loza vidriada azul para la regeneración, obsidiana negra para la protección en el inframundo.
En las Leyendas de los Dioses —Legends of the Gods— de Wallis Budge, el Was aparece reiteradamente en las descripciones de las ceremonias funerarias y de las ofrendas que los sacerdotes realizaban en nombre del difunto, siempre como parte del conjunto de emblemas que garantizaban la continuidad de la vida más allá de la muerte.
Una segunda pronunciación de los Textos de las Pirámides confirma que el cetro de poder no era una mención aislada sino un elemento sistemático de la liturgia funeraria. La Pronunciación 338, también de la pirámide de Unas, describe el ajuar del faraón ascendido al cielo:
«His ames-scepter is on his arm, his aba-scepter in his hand.»
— Textos de las Pirámides, Pronunciación 338. Pirámide de Unas, circa 2400 a.C. Traducción: «Su cetro ames está en su brazo, su cetro aba en su mano.» Disponible en: pyramidtextsonline.com
La acumulación de cetros en las manos del faraón —el Was del poder cósmico, el ames del gobierno divino, el aba del mando— revela que el sistema de insignias reales egipcio no era una colección de objetos decorativos sino un lenguaje visual preciso: cada cetro designaba un dominio específico de la autoridad, y portarlos todos juntos significaba ejercerla en su totalidad.
El cetro Was representa así, en su conjunto, una de las formulaciones más antiguas y más coherentes del poder legítimo en la historia de la humanidad: un poder que no nace de la fuerza bruta sino de la alineación con el orden del cosmos, que se transmite de los dioses al faraón como una responsabilidad sagrada, que persiste más allá de la muerte y que está escrito en los textos más antiguos del mundo como la condición indispensable de quien gobierna.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el cetro Was?
Un bastón ceremonial del Antiguo Egipto con cabeza de animal estilizada en la parte superior y extremo bifurcado en la inferior. Simboliza el poder divino y la capacidad de controlar el caos. El propio jeroglífico egipcio de la palabra «poder» (wꜣs) reproduce la imagen del cetro. Estaba documentado desde la Primera Dinastía, hace más de cinco mil años.
¿Cuál es la relación del cetro Was con Set?
La cabeza que corona el cetro Was es la del «animal de Set», la criatura mítica que caracteriza al dios del caos. Set usa el Was en la barca solar de Ra para combatir a Apofis, la serpiente del caos. La paradoja — el dios del caos usando el símbolo del poder para controlar el caos — es una de las más ricas de la teología egipcia.
¿Por qué Tebas se llamaba Waset?
Porque Waset significa «la ciudad del Was» o «la ciudad del poder» en egipcio antiguo, derivado directamente del cetro Was. El símbolo del cetro era además el jeroglífico del cuarto nomo del Alto Egipto, cuya capital era Tebas. El nombre de la ciudad era una declaración de su naturaleza: la ciudad del poder divino.
¿Para qué se usaba el Was en las tumbas?
Como garantía del bienestar del difunto en el más allá. Se incluía en el ajuar funerario, en las decoraciones de los ataúdes y como amuleto fabricado en materiales de poder simbólico como el feldespato verde, la loza azul y la obsidiana negra. Su presencia expresaba el deseo de que el muerto gozara en la otra vida del mismo poder que los dioses en esta.
Fuentes y referencias
- Faulkner, Raymond O. (trad.). The Ancient Egyptian Pyramid Texts. Oxford: Clarendon Press, 1969. Pronunciación 213, pirámide de Unas. La traducción académica estándar de los Textos de las Pirámides.
- Wallis Budge, Sir E.A. (trad.). The Book of the Dead: The Papyrus of Ani. Londres: Trustees of the British Museum, 1895. Disponible en Project Gutenberg: gutenberg.org/ebooks/240
- Wallis Budge, Sir E.A. The Gods of the Egyptians, or Studies in Egyptian Mythology. Vol. I-II. Londres: Methuen, 1904. Disponible en Project Gutenberg: gutenberg.org/ebooks/15808
- Wallis Budge, Sir E.A. Legends of the Gods: The Egyptian Texts, edited with Translations. Londres: Kegan Paul, 1912. Disponible en Project Gutenberg: gutenberg.org/ebooks/9411
- Gardiner, Alan. Egyptian Grammar: Being an Introduction to the Study of Hieroglyphs. 3.ª ed. Oxford: Griffith Institute, 1957. Lista de Gardiner, signo S40.
- Wilkinson, Richard H. Citado en: Mark, Joshua J. «Ancient Egyptian Symbols». World History Encyclopedia, 2017. Disponible en worldhistory.org
- Mark, Joshua J. «The Pyramid Texts: Guide to the Afterlife». World History Encyclopedia, 2012. Disponible en worldhistory.org
- Hemingway, Seán y Colette. «Ancient Egyptian Mortuary Texts, an Introduction». Smarthistory. Disponible en smarthistory.org
- Pyramid Texts Online. Traducción completa de los Textos de la Pirámide de Unas. Disponible en pyramidtextsonline.com
- Ancient Egypt Online. «Royal Emblems: Was Sceptre». Disponible en ancientegyptonline.co.uk
- Wikipedia. «Was-sceptre». Disponible en en.wikipedia.org/wiki/Was-sceptre
Mira también: otros símbolos del Antiguo Egipto
El cetro Was forma parte de un sistema simbólico coherente en el que cada objeto, cada dios y cada emblema están conectados con los demás. Los artículos siguientes desarrollan los símbolos y las divinidades mencionados a lo largo de este artículo:
