Armiño: símbolo y significado espiritual de la pureza


El armiño es un pequeño carnívoro del hemisferio norte que en invierno se vuelve blanco, salvo la punta de la cola, que permanece negra. Esa piel lo convirtió en el símbolo de la pureza que prefiere la muerte a la mancha: según la leyenda, se deja atrapar por los cazadores antes que cruzar el barro y ensuciarse.

La leyenda no sale de un bestiario sino de un tratado moral italiano del siglo XIV, y lo que el armiño representaba allí no era la pureza, sino la moderación. Leonardo da Vinci la copió en 1494, con poco más de cuarenta años, y el mismo animal terminó en el escudo de Bretaña, en el lema de una orden de caballería napolitana y en la manga de Isabel I de Inglaterra.

El armiño de un vistazo
Qué es Mustélido de unos 250 gramos, pariente de la comadreja
Nombre científico Mustela erminea
Significado principal Pureza, moderación, honor antes que la vida, rango
Origen de la leyenda Fiore di virtù, capítulo XXXVII, escrito entre 1313 y 1323
Lema Malo mori quam foedari, «prefiero morir antes que mancharme»
En heráldica Un forro: campo de plata sembrado de motas de sable
Obras clave La dama del armiño, de Leonardo; Joven caballero en un paisaje, de Carpaccio; el retrato del armiño de Isabel I
Emblema de El ducado de Bretaña, la Orden del Armiño de Nápoles, Ludovico Sforza

Qué significa el armiño

El armiño significa la limpieza que se defiende a cualquier precio. Todo su simbolismo sale de un solo rasgo, el blanco del invierno, y de una sola escena, la del animal que no cruza el barro aunque lo persigan.

De esa escena salieron tres lecturas documentadas. La primera es moral: en el tratado italiano que la cuenta por primera vez, el armiño encarna la moderación. La segunda es caballeresca: el animal que prefiere morir antes que mancharse pasó a ser el emblema de quien pone el honor por encima de la vida, con un lema latino que lo dice en cuatro palabras. La tercera es de rango: la piel blanca con motas negras se volvió el forro de los mantos reales y el signo visible de la alta nobleza.

La lectura de la pureza sexual, la de la virginidad, llegó por el camino de la segunda y la tercera juntas, y tuvo su imagen más nítida en un retrato de Isabel I de Inglaterra.

Cómo es el armiño y por qué se vuelve blanco

El armiño, Mustela erminea, es un mustélido de cuerpo largo y flexible, de la misma familia que la comadreja, el tejón, la nutria, el visón y el glotón. El macho mide entre 19 y 33 centímetros sin la cola y pesa en promedio unos 258 gramos; la hembra es bastante más chica y no llega a los 180.

En verano es pardo por el lomo y claro por el vientre. En otoño, en las regiones frías, muda a un pelaje blanco completo, con una sola excepción: la punta de la cola sigue negra todo el año. La muda no la dispara el frío sino la duración del día, y por eso empieza antes cuanto más al norte vive el animal. En las poblaciones del sur de su área el armiño no blanquea nunca: conserva el pardo y solo espesa el pelo.

El animal de la leyenda, delicado y cortés, es en la naturaleza un cazador que mata conejos que pesan varias veces más que él. Por esa razón lo llevaron a Nueva Zelanda en el siglo XIX, y por esa misma razón hoy se lo combate allí.

La leyenda del armiño y el barro

La versión más antigua que se conoce está en el Fiore di virtù, un tratado moral italiano escrito entre 1313 y 1323 y atribuido a un fraile llamado Tomás, que algunos identifican con el notario boloñés Tommaso Gozzadini. El libro recorre las virtudes y los vicios uno por uno y asigna a cada cual un animal que lo encarna. El capítulo XXXVII trata de la moderación, y el animal elegido es el armiño.

El texto lo presenta como el animal más moderado, gentil y cortés que hay en el mundo. Nunca come nada sucio. Nunca come más de una vez al día. Y cuando llueve no sale de su madriguera, para no ensuciarse en el barro.

Los cazadores, sigue el texto, conocen esa costumbre y la usan. Rodean de barro la entrada de la madriguera y salen a buscarlo. El armiño corre hacia su refugio, llega al borde del lodo y se detiene. Podría cruzar y salvarse. No cruza: se deja atrapar antes que ensuciarse las patas.

En ese primer relato el barro no es el pecado ni la deshonra: es barro. El armiño no muere por su honor sino por su moderación, por no hacer nunca lo que no corresponde, ni siquiera para salvar la vida. La lectura heroica, la del caballero que prefiere morir antes que mancharse, vino después.

Qué escribió Leonardo sobre el armiño

En 1494, Leonardo da Vinci compuso en uno de sus cuadernos, el que hoy se conoce como Manuscrito H y guarda el Institut de France, en París, un bestiario de un centenar de entradas breves que emparejan virtudes y vicios con animales. Sus fuentes fueron el Fiore di virtù, el poema Acerba de Cecco d'Ascoli, la Historia natural de Plinio en la versión de Cristoforo Landino y un bestiario toscano.

La entrada del armiño, bajo el rótulo «Moderanza», resume en una frase el capítulo del Fiore: «El armiño, por su moderación, no come sino una sola vez al día, y antes se deja atrapar por los cazadores que querer huir a la guarida enfangada, para no manchar su gentileza». La palabra final es gentilezza, que en el italiano de la época significa nobleza de ánimo, no pureza.

Del mismo año es un dibujo circular de apenas 91 milímetros de diámetro, a pluma y tinta parda sobre trazos de lápiz negro, que el Fitzwilliam Museum de Cambridge conserva con el número PD.120-1961 y el título de El armiño como símbolo de la pureza. Para entonces, Leonardo ya había pintado a Cecilia Gallerani con un armiño en brazos.

Qué significa el armiño de La dama del armiño

La dama del armiño, pintada por Leonardo hacia 1489-1491 y conservada en el Museo Czartoryski de Cracovia, retrata a Cecilia Gallerani, amante de Ludovico Sforza, llamado el Moro, duque de Milán. Cuando posó tenía unos diecisiete años. Sostiene contra el pecho un animal blanco que gira la cabeza en la misma dirección que ella.

El animal admite tres lecturas que no se excluyen. La primera es un juego de palabras: en griego, el armiño se llamaba galê (se pronuncia aproximadamente «galé»), y el sonido evoca el apellido de la retratada. Leonardo ya había hecho algo parecido con Ginevra de' Benci, a la que pintó delante de un enebro, ginepro en italiano. La segunda es política: en 1488, el rey de Nápoles había investido a Ludovico con la Orden del Armiño, y el poeta de su corte, Bernardo Bellincioni, lo llama en un soneto «l'italico Morel, bianco ermellino», el moro italiano, blanco armiño. Sostener al armiño era sostener al duque. La tercera es moral, la de la moderación que el propio Leonardo anotaba en su bestiario.

El animal del cuadro es demasiado grande para un armiño, y varios comentaristas lo han comparado con un hurón albino. El tamaño obedece a la función simbólica, no a la observación. En 1939 las tropas alemanas se llevaron la pintura de Polonia y terminó en la casa bávara de Hans Frank, gobernador nazi del territorio ocupado; los aliados la recuperaron allí en 1945 y volvió a Cracovia en 1946.

Malo mori quam foedari, el lema del armiño

La orden que llevó el animal al cuello de los príncipes la fundó Fernando I de Aragón, rey de Nápoles, conocido como Ferrante: en 1464 según unas fuentes y en 1465 según la Biblioteca Vaticana. Entre quienes recibieron su collar estuvieron Federico da Montefeltro, duque de Urbino, en 1474, y Ludovico Sforza, en 1488. Federico aparece así en el retrato con su hijo Guidobaldo atribuido al pintor castellano Pedro Berruguete, de 1476-1477, en la Galleria Nazionale delle Marche de Urbino: con el collar del Armiño, la Jarretera inglesa y un forro de armiño en la ropa.

El lema asociado a la orden, Malo mori quam foedari, «prefiero morir antes que mancharme», es el que la Biblioteca Vaticana registra como atribuido por el historiador Paolo Giovio, ya en el siglo XVI. Pero la frase circulaba antes. En el Joven caballero en un paisaje de Vittore Carpaccio, hoy en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid con el número de inventario 82, aparece escrita en un cartel junto a un armiño. El lienzo lleva la fecha de 1510 junto a la firma, aunque el museo lo sitúa hacia 1505. La identidad del caballero sigue sin resolverse, y el museo recoge la hipótesis de que perteneciera a la orden.

Federico da Montefeltro usó además otras divisas para el mismo animal, como «non mai», nunca, y «decorum». El armiño funcionaba como la salamandra de Francisco I de Francia: una divisa personal, con imagen y lema, que declaraba cómo quería ser visto su dueño.

El armiño en la heráldica y en Bretaña

En la heráldica, el armiño no es un color ni un metal sino un forro, una piel, y ya lo era en el siglo XII. Se representa como un campo de plata sembrado de motas de sable. Cada mota reproduce una de las puntas negras de la cola que los peleteros cosían a intervalos sobre las pieles blancas, y con el tiempo su dibujo se fijó en tres puntos dispuestos en triángulo con una cola que se abre hacia abajo. La versión invertida, de sable con motas de plata, se llama contraarmiño.

Bretaña lo convirtió en su emblema. En el siglo XIII, Pedro de Dreux, llamado Mauclerc, que gobernó el ducado por su matrimonio con la heredera, agregó a sus armas familiares un cantón de armiño para distinguirse de su linaje. En 1316, su descendiente el duque Juan III abandonó el ajedrezado de los Dreux y dejó solo el armiño, a lo que en heráldica se llama armiño pleno. Así es el escudo bretón desde entonces.

En 1381 el duque Juan IV fundó la Orden del Armiño bretona, que admitía hombres y mujeres de cualquier condición; su collar era una trenza de espigas de trigo de la que colgaba, de una cadenita, un armiño corriendo, todo de oro. Bretaña conserva hoy como lema Potius mori quam foedari, en bretón Kentoc'h mervel eget bezañ saotret, «antes la muerte que la mancha». Y en la década de 1920, el arquitecto Morvan Marchal diseñó la bandera bretona, el Gwenn-ha-du (aproximadamente «guen-a-dú», blanco y negro), con once motas de armiño en el cantón. El número no tiene un significado establecido.

Por qué los reyes visten armiño

Solo sirve la piel de invierno, y cada una sale de un animal de un cuarto de kilo. Esa escasez la hizo la piel de la realeza y el forro de los mantos de coronación.

En el Reino Unido, el armiño llegó a decir el rango exacto de quien lo llevaba. En la capa de coronación de los pares, las hileras de colas negras cuentan el título: cuatro para un duque, tres y media para un marqués, tres para un conde, dos y media para un vizconde y dos para un barón; los duques de sangre real llevan seis. Las universidades de Oxford y Cambridge lo conservan en algunas de sus togas académicas.

La Iglesia también lo usó. La muceta de invierno del papa, de terciopelo rojo, lleva ribete de armiño y se usa entre el 25 de noviembre y la Ascensión. Juan Pablo II la había dejado de usar, Benedicto XVI la recuperó y Francisco no la usó.

En 1585, Isabel I de Inglaterra se hizo retratar con un armiño. El cuadro, atribuido a Nicholas Hilliard y conservado en Hatfield House. La reina lleva en la manga izquierda un armiño pequeño y blanco con un collar de oro en forma de corona, adornado con piedras preciosas. Para la reina virgen, el armiño era a la vez la pureza, como el unicornio para la tradición medieval, y la corona.


Significado espiritual del armiño

La Biblia no menciona al armiño, y tampoco el Fisiólogo, el bestiario cristiano que fijó el sentido de tantos otros animales. Su significado espiritual no viene de una doctrina religiosa sino de una moral: la moderación del Fiore di virtù, la limpieza que se defiende a costa de la vida, y la pureza que el blanco comparte con el cisne y con la paloma.

Qué queda hoy del armiño

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica al armiño como especie de preocupación menor, por su enorme distribución alrededor del polo. En 2021, un estudio genético dividió lo que se consideraba una sola especie en tres: Mustela erminea, en Eurasia y Alaska; Mustela richardsonii, en casi toda Norteamérica; y Mustela haidarum, en unas islas del Pacífico noroccidental.

En Nueva Zelanda, el animal de la moderación es una plaga. Lo introdujeron desde 1879, junto con comadrejas y hurones, para controlar a los conejos que arruinaban los pastos de las ovejas. Hoy el Departamento de Conservación lo considera el principal asesino de muchas especies nativas en peligro, entre ellas las crías de kiwi, y lo vincula con la extinción de al menos tres aves nativas.

Y el cuadro de Leonardo sigue en el Museo Czartoryski de Cracovia, con un armiño que quizá no sea un armiño.

No confundir con

El armiño y la comadreja

Son parientes cercanos del mismo género, y en griego antiguo los dos cabían en la misma palabra, galê. La comadreja, Mustela nivalis, es más chica, tiene la cola más corta y no lleva la punta negra que distingue al armiño en cualquier estación. Esa punta negra es la que la heráldica convirtió en mota.

El armiño y el vero

Son los dos forros de la heráldica, y los dos vienen de pieles reales. El armiño imita la piel blanca con colas negras; el vero reproduce las pieles de ardilla, de lomo gris azulado y vientre blanco, cosidas alternadas en una trama de campanas o escudetes de azur y plata.

Errores frecuentes

Leonardo no escribió sobre el armiño en su vejez

Se repite que Leonardo compiló su bestiario en la vejez. El Manuscrito H es de 1494: había nacido en abril de 1452, tenía cuarenta y uno o cuarenta y dos años, y todavía le quedaban veinticinco de vida, porque murió en 1519.

Los griegos no lo llamaban rata armenia

La expresión es latina, mus Armenius, «ratón de Armenia», y de ella vienen el francés hermine y el español armiño. En griego, el animal se llamaba galê, la misma palabra que servía para la comadreja y en la que los historiadores del arte leen un juego con el apellido de Cecilia Gallerani.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el armiño?

Pureza, moderación y honor puestos por encima de la vida. Por su piel blanca, fue además la marca de la realeza y de la alta nobleza europea.

¿Por qué el armiño simboliza la pureza?

Por una leyenda italiana del siglo XIV: el armiño se deja atrapar por los cazadores antes que cruzar el barro que rodea su madriguera y ensuciar su piel blanca.

¿Qué significa el armiño en La dama del armiño de Leonardo?

Tiene tres lecturas que no se excluyen: el emblema de Ludovico Sforza, que recibió la Orden del Armiño en 1488; un juego con el apellido de la retratada, Gallerani; y la moderación que Leonardo atribuía al animal.

¿Qué representa el armiño en heráldica?

Es un forro, no un color: un campo blanco sembrado de motas negras que imitan las puntas de las colas cosidas sobre las pieles. Es el emblema de Bretaña desde 1316.

Fuentes

  • Fiore di virtù, capítulo XXXVII, «Moderanza», escrito entre 1313 y 1323. it.wikisource.org
  • Leonardo da Vinci, bestiario del Manuscrito H, 1494, Institut de France; texto en Frammenti letterari e filosofici, XXXIV. gutenberg.org
  • «Leonardo's bestiary as a reading key for moral allegories». zenodo.org
  • Fitzwilliam Museum, The Ermine as a Symbol of Purity, PD.120-1961. fitzmuseum.cam.ac.uk
  • Treccani, Dizionario biografico degli italiani, «Gallerani, Cecilia». treccani.it
  • Biblioteca Apostólica Vaticana, The Library of a Humanist Prince, «Ermine». spotlight.vatlib.it
  • Galleria Nazionale delle Marche, retrato de Federico da Montefeltro con su hijo Guidobaldo. gndm.it
  • Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Vittore Carpaccio, Joven caballero en un paisaje. museothyssen.org
  • Hatfield House, retrato del armiño de Isabel I. hatfield-house.co.uk
  • François R. Velde, «Ermine», glosario de heráldica. Ver en línea
  • Bécédia, «Les symboles de la Bretagne». bcd.bzh
  • Department of Conservation de Nueva Zelanda, «Stoats». doc.govt.nz

Mira también

Anuncios

No hay comentarios:

Publicar un comentario