Grillo: su símbolo y significado espiritual
El grillo es, en casi todas las culturas donde aparece, un símbolo de buena suerte, riqueza y protección del hogar. Pero detrás de esa reputación amable hay también una historia de imperios perdidos por su culpa: un canciller chino tan absorto en sus grillos de pelea que dejó caer una dinastía entera, y un cronista español al que un grillo silencioso durante meses le salvó, cantando en el momento justo, la vida a cuatrocientos hombres.
| China | Valor, buena suerte y peligro real: de mascota cantora a motivo de peleas y de la caída de un canciller |
|---|---|
| Japón | Brevedad de la vida, melancolía otoñal; comercio ambulante de insectos cantores desde el periodo Edo |
| Iberoamérica | Presagio ambiguo según color y lugar: dinero, esperanza, enfermedad o muerte, según la región |
| Occidente moderno | Guardián simbólico del hogar (creencia con siglos de antigüedad, hoy la búsqueda más común sobre el tema); conciencia moral, vía Pepito Grillo |
| Denominador común | Sí lo hay, y es bastante literal: en casi todas las culturas reunidas aquí, matar a un grillo o desalojarlo de la casa trae mala suerte. El grillo es, de manera casi universal, un animal al que conviene no molestar; su sola presencia y su canto, y no ninguna otra cualidad, son la fuente de casi todo su simbolismo positivo |
- Origen del nombre
- China: el ministro que perdió un imperio por sus grillos
- Japón: el comercio de insectos cantores
- El grillo que salvó a cuatrocientos hombres
- Presagios en Brasil y el Caribe
- Pepito Grillo y el grillo que Pinocho mató
- El grillo que cantaron en el Renacimiento
- Por qué encontrar un grillo en casa se sigue leyendo como buena señal
- No confundir con
- Preguntas frecuentes
Origen del nombre
La palabra grillo viene del latín gryllus, que ya designaba al insecto en la Antigüedad clásica. En Occidente, el grillo se asoció desde antiguo con el hogar doméstico: su presencia junto al fuego de la chimenea se consideraba una señal de buena fortuna para la casa, una creencia lo bastante extendida en Inglaterra como para dar título a una nouvelle de Charles Dickens de 1845, El grillo del hogar.
China: el ministro que perdió un imperio por sus grillos
En China el grillo se asocia con el verano, con el valor y, por la salida de su fase larvaria subterránea hacia la superficie, con la muerte y la resurrección. Se lo guardaba en jaulas y cajas ornamentadas para disfrutar de su canto, y los campesinos observaban su aparición y su desaparición como calendario natural para sembrar y cosechar. Pero la faceta china más singular del grillo no es la mascota cantora sino el animal de pelea, y ahí hay una historia real que conviene contar completa.
Jia Sidao (1213-1275) fue canciller de la dinastía Song durante sus últimas y más peligrosas décadas, cuando el imperio mongol presionaba las fronteras del norte. Jia era también, por encima de cualquier otra afición, un experto en peleas de grillos: escribió el Cu Zhi Jing, el Libro de los Grillos, un tratado detallado sobre cómo criar, alimentar y entrenar a los mejores ejemplares de combate, que sigue siendo hoy lectura obligada para los criadores chinos de grillos de pelea, dentro de una tradición china de insectos convertidos en emblema de poder que también recorre otros animales de este blog, como la abeja en su versión imperial. Sus biógrafos —hostiles a su figura, hay que decirlo, porque escribieron después de la caída de la dinastía que él no supo defender— cuentan que Jia daba órdenes de no ser molestado mientras atendía a sus grillos o presidía combates concurridos por nobles y funcionarios, y que descuidó así los asuntos militares en el momento más crítico. Cuando la ciudad de Xiangyang estaba a punto de caer bajo el asedio mongol, Jia seguía, según el relato de su biógrafo, entretenido en la construcción de pabellones en su colina privada. La capital cayó, Jia fue destituido y después asesinado, y pocos años más tarde la dinastía Song se derrumbó por completo ante Kublai Kan, que se proclamó emperador de China en 1271.
Setecientos años después, el cine volvió a poner un grillo en el centro del poder imperial chino, aunque esta vez de manera explícitamente ficticia. En la película El último emperador (1987), de Bernardo Bertolucci, al niño Pu Yi le entregan una caja con un grillo el día de su coronación, en 1908; la esconde bajo el trono, y no vuelve a aparecer hasta el final de la película, en 1967, cuando un Pu Yi ya anciano y convertido en jardinero visita el Palacio Imperial como turista, desentierra la misma caja de debajo del trono y se la entrega a un niño que no le cree que alguna vez fue emperador. El grillo, imposiblemente, sigue vivo. Los análisis especializados en la película coinciden en que la escena es una invención deliberada de Bertolucci, un recurso de realismo mágico sin respaldo en la autobiografía real de Pu Yi: no hay ningún testimonio histórico de que la familia imperial guardara grillos bajo el trono durante generaciones.
Japón: el comercio de insectos cantores
En japonés, kirigirisu (キリギリス) nombra hoy, en sentido estrictamente entomológico, no a un grillo sino a un tipo de saltamontes de matorral, Gampsocleis buergeri; en el uso poético y popular, sin embargo, se lo agrupa desde antiguo junto a los grillos verdaderos dentro de una misma tradición de «insectos cantores». Esa tradición tiene siglos de comercio detrás: durante el periodo Edo existían vendedores ambulantes especializados que capturaban y criaban distintas especies según su canto —el grillo cascabel o suzumushi, el grillo pino o matsumushi, el propio kirigirisu— y las vendían en jaulas de bambú en templos y ferias de verano. Se cuenta que el oficio nació casi por accidente: un vendedor ambulante de Edo llamado Chūzō, que originalmente vendía fideos, empezó a criar grillos cascabel para su propio disfrute, y sus vecinos empezaron a pagarle por ellos hasta que abandonó los fideos para dedicarse solo a los insectos.
Comprar un insecto cantor y soltarlo después no era solo un gesto estético: liberar a un ser vivo se consideraba, dentro de la tradición budista, un acto que generaba mérito para vidas futuras, una costumbre que persiste en templos y ferias japonesas hasta hoy. El propio grillo cantor, kirigirisu, simboliza además la brevedad de la vida y una fortuna comparable a la de los samuráis, cuya existencia también se entendía como intensa y breve; los poetas japoneses lo convirtieron, junto a la melancolía del otoño, en una de sus imágenes recurrentes, en un registro de melancolía muy cercano al que otro insecto nocturno, la polilla, evoca en tradiciones muy distintas entre sí.
El grillo que salvó a cuatrocientos hombres
El cronista español Álvar Núñez Cabeza de Vaca dejó, en sus Comentarios sobre la expedición al Río de la Plata, una anécdota inusualmente concreta. Un soldado había subido a bordo, en Cádiz, un grillo como curiosidad, y durante dos meses y medio de navegación el animal permaneció completamente en silencio: nadie a bordo volvió a oírlo ni a acordarse de él. Una madrugada, sin que ningún vigía hubiera advertido nada, la nave se dirigía derecho hacia unos peñascos altísimos —y, según recogen fuentes que han estudiado el folclore entomológico americano, el agua potable escaseaba ya peligrosamente en ese tramo del viaje—. Fue entonces cuando el grillo, tras dos meses y medio de silencio absoluto, empezó a cantar. El ruido alertó a la tripulación, que a duras penas alcanzó a virar y a fondear a tiempo, a un tiro de ballesta de las rocas. Cabeza de Vaca no tiene dudas sobre lo que habría pasado de no ser por el grillo: sin su canto, escribe, se habrían ahogado cuatrocientos treinta hombres.
Presagios en Brasil y el Caribe
El canto del grillo en el folclore brasileño y caribeño se lee de maneras muy distintas según la región, casi siempre ligadas al color del insecto o a la constancia de su canto. En Caraguatatuba, en el estado de São Paulo, un grillo negro dentro de una habitación anuncia enfermedad; uno gris, dinero; uno verde, esperanza. En el estado de Alagoas, en el nordeste brasileño, el grillo anuncia la muerte, así que se lo mata en cuanto empieza a cantar dentro de una casa. En la localidad de Capueiruçu, en Bahía, un canto ininterrumpido predice un embarazo, mientras que un canto que se detiene anuncia dinero. En Barbados, un grillo ruidoso anuncia que va a entrar dinero en la casa, por lo que no debe matarse ni desalojarse; una variedad más silenciosa, en cambio, presagia enfermedad o muerte.
Pepito Grillo y el grillo que Pinocho mató
El personaje de Disney Pepito Grillo, de la película Pinocho de 1940, encarna hoy casi todo el simbolismo amable del grillo: optimismo, vivacidad, conciencia moral que guía al protagonista. Pero Pepito Grillo suaviza radicalmente a su fuente literaria. En Las aventuras de Pinocho, la novela de Carlo Collodi publicada en 1883, el Grillo Parlante aparece apenas empezado el relato para advertir a Pinocho de las consecuencias de su desobediencia, y Pinocho, furioso, le arroja un martillo de madera y lo mata en el acto. El grillo reaparece más adelante en la novela como un fantasma que sigue aconsejando al muñeco desde el más allá. Disney conservó la función moral del personaje y descartó por completo el asesinato: la versión que hoy domina la cultura popular es, en ese sentido, la excepción amable dentro de una tradición mucho más antigua y bastante menos benévola con el grillo.
El grillo que cantaron en el Renacimiento
La reputación del grillo como cantor no es solo asiática. Hacia la década de 1490, el compositor franco-flamenco Josquin des Prez escribió El grillo, una frottola —un género de canción secular italiana, antecesora del madrigal— para cuatro voces que imita, con notas cortas y repetidas, el sonido del insecto. La letra elogia al grillo como un cantor excelente, capaz de sostener una nota larga y que, a diferencia de las aves, no se va a otra parte cuando aprieta el calor sino que se queda cantando por amor. Publicada en 1505 por Ottaviano Petrucci, es hoy la pieza más conocida de Josquin dentro de ese género menor, aunque los musicólogos sospechan que en realidad es una broma privada: el grillo del título podría aludir a Carlo Grillo, un cantor de la misma corte cuyo apellido significaba, precisamente, grillo.
Por qué encontrar un grillo en casa se sigue leyendo como buena señal
La pregunta más doméstica que histórica sobre este insecto es qué significa que aparezca un grillo dentro de la propia casa. La respuesta, curiosamente, es casi la misma en tradiciones que nunca tuvieron contacto entre sí. En Inglaterra, encontrar un grillo junto al fuego del hogar se consideraba un signo de fortuna para la familia, la misma creencia que dio título a la nouvelle de Dickens ya mencionada. En Barbados, un grillo ruidoso dentro de la casa anuncia dinero y no debe matarse ni echarse. En el feng shui, disciplina china de organización del espacio doméstico, ver un grillo en el hogar se interpreta como señal de longevidad, riqueza y protección frente a las malas energías. La única variación sería la que aparece, como ya se vio, en el nordeste de Brasil, donde el color del insecto o la región cambia por completo la lectura, y matar al grillo puede ser precisamente lo recomendado. La regla general, sin embargo, se repite con tanta insistencia en culturas sin relación entre sí que funciona como un patrón real: la reacción por defecto ante un grillo en casa, de Inglaterra a Barbados y China, es dejarlo estar.
No confundir con
La cigarra y la langosta
El grillo, la cigarra y la langosta comparten hábitat y, en el caso del grillo y la langosta, parentesco taxonómico dentro del orden Orthoptera, pero cargan simbolismos distintos: la cigarra se asoció en Grecia con la poesía pura y en China con la inmortalidad del alma; la langosta, casi siempre, con la plaga y la devastación agrícola. Confundir sus tradiciones folclóricas es fácil y frecuente, sobre todo porque varias lenguas usan un mismo nombre popular para especies distintas.
El kirigirisu japonés
En la clasificación biológica actual, kirigirisu no es un grillo sino un saltamontes de matorral. La palabra se sigue usando de forma amplia en el folclore y la poesía japonesa para referirse a los insectos cantores del otoño en general, así que el uso poético y el uso zoológico del término no coinciden.
Preguntas frecuentes
¿Qué simboliza el grillo?
Buena suerte, riqueza y protección del hogar en casi todas las culturas donde aparece. En China se asocia además con el valor y la muerte y resurrección, por su ciclo de vida bajo tierra; en Japón, con la brevedad de la vida; en Occidente, con la fortuna doméstica.
¿Es real la historia del ministro chino que perdió un imperio por los grillos?
Jia Sidao fue un canciller real de la dinastía Song, autor de un tratado sobre peleas de grillos, y sus propios biógrafos lo describen absorto en sus insectos mientras el ejército mongol asediaba la capital. Es historia documentada, aunque los relatos más coloridos sobre su negligencia proceden de biógrafos posteriores hostiles a su figura.
¿Es verdad que el emperador Pu Yi guardó un grillo toda su vida, como en la película El último emperador?
No: esa escena, en la que Pu Yi anciano desentierra bajo el trono la caja del grillo que recibió al ser coronado en 1908, es una invención del director Bernardo Bertolucci, sin respaldo en la autobiografía del propio Pu Yi. Funciona como símbolo de la infancia perdida del emperador, no como dato biográfico real.
¿Qué significa que aparezca un grillo dentro de la casa?
En la mayoría de las tradiciones que mencionan la casa como escenario —la creencia inglesa del hogar, el feng shui chino, el folclore de Barbados— la respuesta coincide: es señal de buena suerte, protección y dinero en camino, y no conviene matar al grillo ni echarlo. La excepción está en ciertas regiones de Brasil, donde el color del insecto cambia por completo el significado.
Fuentes
- Sobre Jia Sidao, el Cu Zhi Jing y la caída de la capital Song ante los mongoles: artículo de referencia con fuentes y Hugh Raffles, Insectopedia, capítulo sobre cultura china del grillo.
- Sobre la escena del grillo en El último emperador (1987) como invención narrativa de Bertolucci: análisis académico de la película.
- Sobre el comercio de insectos cantores en el Japón Edo y el vendedor Chūzō: Old Photos of Japan.
- Sobre la clasificación de kirigirisu como Gampsocleis buergeri: literatura entomológica japonesa de referencia.
- Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Comentarios, sobre el grillo que salvó a la tripulación. Cita localizada en Mundos Antiguos Digitales, Universidad de Alcalá.
- Sobre el folclore brasileño y caribeño del grillo: Lenko, K. y Papavero, N. (1996); Araújo, A. (1977), citados en Wikipedia, artículo Cricket (insect).
- Carlo Collodi, Las aventuras de Pinocho, 1883, sobre la muerte del Grillo Parlante.
- Sobre El Grillo de Josquin des Prez, su publicación en 1505 y la hipótesis de Carlo Grillo: artículo de referencia con fuentes académicas (McDonald, Fallows, Hund).
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