Cocatriz y su significado

cocatriz

 

La Cocatriz es una de las criaturas más enigmáticas del bestiario medieval. Este ser quimérico combina la cabeza, las alas y las patas de un gallo con el cuerpo escamoso de una serpiente o dragón, representando la culminación de lo antinatural en la mitología medieval.

Origen y gestación de la criatura


Lo que distingue a la Cocatriz es su extraordinario proceso de gestación. Según la tradición del siglo XII, nace de un huevo puesto por un gallo —pequeño y sin yema— que ha sido incubado por una serpiente o, en algunas versiones, por un sapo. Su nombre proviene del francés antiguo cocatris, derivado del latín medieval calcatrix, que a su vez es traducción del griego ichneumon (rastreador), debido a una antigua confusión con el animal que cazaba cocodrilos en Egipto. Esta conexión etimológica se basa en una referencia de Plinio el Viejo en su Historia Natural 
(cerca 77 d.C.)   sobre el ichneumon que esperaba a que el cocodrilo abriera sus fauces.




Historia y primeras referencias de la bestia


La primera mención en inglés de la cocatriz apareció en la traducción bíblica de John Wycliffe del siglo XIV, donde se utilizó para traducir varias palabras hebreas que designaban áspides y víboras en el Libro de Isaías. El basilisco original de la antigüedad clásica era una pequeña serpiente, posiblemente la cobra egipcia, también descrita por Plinio el Viejo en su Historia Natural como originaria de la región de Cirenaica en el norte de África, midiendo unas doce pulgadas de longitud con una mancha blanca brillante en forma de diadema en su cabeza.

La integración de la criatura en el simbolismo cristiano surgió a través de traducciones bíblicas, donde términos hebreos para serpientes venenosas fueron traducidos como "cocatriz" en versiones inglesas como la Biblia King James de 1611. La palabra hebrea original tsipʿoni (o tsepha), que aparecía en pasajes como Isaías 11:8, 14:29 y 59:5, y Jeremías 8:17, se refería a una víbora venenosa, evocando imágenes de juicio divino y maldad.



Presencia en bestiarios medievales


En obras como el Bestiario de Aberdeen (cerca 1200 d.C), el basilisco —a menudo equiparado con la cocatriz— se ilustra con cresta de gallo, alas, pico y garras sobre un cuerpo serpentino, simbolizando la unión mortal del veneno terrestre y la arrogancia celestial. Los bestiarios medievales no eran simples catálogos de animales, sino herramientas didácticas donde cada criatura tenía un propósito moralizante. La cocatriz representaba la corrupción del pecado y la perversión del orden natural.

Poderes letales de la cocatriz


"Este monstruo es de esa naturaleza", afirma un antiguo escritor, "que se dice que su aspecto o aliento es veneno mortal". La cocatriz posee un aliento venenoso y un toque mortal, pero su arma más temible es su mirada. Al igual que el basilisco, puede matar a cualquier ser vivo simplemente fijando sus ojos en él. En ciertos relatos, este poder causa petrificación, convirtiendo a valientes caballeros en estatuas de piedra antes de que puedan desenvainar su espada. Las armas ordinarias no le causan daño alguno, constituyéndose en una criatura verdaderamente difícil de vencer.

Diferencias con Otras Criaturas Legendarias


Es común la confusión entre la Cocatriz, el Basilisco y el Wyvern, pero existen detalles clave para distinguirlas:

El Basilisco: Originalmente era una serpiente pequeña con una mancha en forma de corona en la cabeza. Con el tiempo, sus descripciones se mezclaron con las de la Cocatriz. En heráldica, algunas fuentes distinguen al Basilisco por tener una cola que termina en cabeza de dragón.

El Wyvern: En heráldica, el Wyvern tiene cabeza de dragón. Arthur Fox-Davies describe a la Cocatriz como "comparativamente rara" en heráldica, y como muy similar a un Wyvern excepto por poseer una cabeza de gallo en lugar de una de dragón. La Cocatriz se diferencia únicamente en que posee la cabeza de un gallo estercolero, con cresta y lívidas barbas colgantes.

La cola: La Cocatriz suele representarse con una cola serpentina que termina en un aguijón mortal, frecuentemente anudada (o nowed en terminología heráldica).

Vulnerabilidades de la bestia


A pesar de su aparente invencibilidad, las leyendas mencionan tres formas de derrotar a la Cocatriz:

El canto del gallo: Se decía que, si el Basilisco escuchaba cantar a un gallo, moriría poco después. El sonido de un gallo al amanecer causa convulsiones mortales a la criatura. Los viajeros en regiones supuestamente infestadas por el basilisco llevaban gallos con ellos.

La comadreja: Los bestiarios de finales de la Edad Media afirmaban que la comadreja es el único animal inmune a la mirada de una cocatriz, ya que secretaba un veneno mortal para ella.

El espejo: Al igual que Medusa, la cocatriz es vulnerable a su propio poder. Alejandro Magno supuestamente instaló espejos entre su ejército y un basilisco que custodiaba una ciudad. San Jorge también usó su escudo para mostrarle su reflejo a un basilisco, matándolo instantáneamente. Famosa es la leyenda de Wherwell en Inglaterra, donde un hombre llamado Green derrotó a una cocatriz usando este método.


Simbolismo espiritual y alquímico


En el ámbito espiritual, la cocatriz ha sido símbolo del pecado, la traición y el juicio divino. En versiones antiguas de la Biblia —como la Reina-Valera de 1909 o la King James— la palabra "cocatriz" aparece en libros como Isaías para describir un peligro inevitable y letal que surge de la maldad.

En el siglo XIII, Alberto Magno escribió sobre el basilisco en relación con la alquimia, describiendo a la criatura como un ser cuyas cenizas podían convertir la plata en oro Cassidy Cash. En la alquimia, representaba el proceso de transmutación donde lo volátil (el gallo) se une con lo fijo (la serpiente), simbolizando un veneno que debe ser purificado para obtener la medicina universal. En La Piedra Filosofal, al basilisco se le otorgaba la capacidad de convertir cualquier cosa en oro, curar todos los males y dar vida eterna Cassidy Cash.

El término "cocatriz" se convirtió en una metáfora popular para describir una mirada mortal o una persona peligrosa, demostrando que el mito resonaba incluso en el lenguaje poético de la época.

La Cocatriz en la Heráldica

La cocatriz es un emblema frecuente en la heráldica, portada como carga sobre el escudo y también como soporte. La cocatriz fue el emblema heráldico de los Langley de Agecroft Hall en Lancashire, Inglaterra, desde el siglo XIV Wikipedia. También es el símbolo del 3 (Fighter) Squadron, un escuadrón de combate de la Royal Air Force.

Para la forma dracónica del wyvern, tenía la espantosa cabeza con cresta y barbas colgantes del gallo, con sus ojos redondos y brillantes que infligen la muerte, su lengua de púas y su cola serpentina con aguijón mortal, convirtiéndola en un símbolo de protección aterradora. Siempre se representa de perfil, con las alas endosadas (espalda con espalda) a menos que se indique lo contrario. La cocatriz, como el gallo, a menudo se representa con su cresta, barbas y pico de un color diferente al resto de su cuerpo. Como guardián heráldico, su sola presencia y mirada bastan para disuadir al enemigo.

La cocatriz permanece como testimonio del poder duradero del mito y el folklore, simbolizando tanto el peligro y lo desconocido como la imaginación medieval que entrelazaba la observación natural con la interpretación moral y teológica.